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sábado, 19 de noviembre de 2011

Cuenco II


Lo que más me fascinó de esta suela fue su interior. Lejos de ser de vidrio o metacrilato hacía las veces de transparencia. Pienso si el el suelo que pisamos no se acaba transfiriendo a nuestros pies y por eso es que echamos tanto nuestra tierra natal. Ahora, por ejemplo, me veo yendo a la escuela de mi pueblo, llueve ligeramente sobre una niña modosita, las chimeneas huelen a leña de olivo y encina. Caminante no hay camino, se hace camino desgastando suelas y perdóneme, don Antonio.


School, de Supertramp (Amo a este grupo de mi adolescencia)



miércoles, 19 de octubre de 2011

Cocodrilo


Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan
y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas
al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros.

F.G.Lorca, Ciudad sin sueño de Poeta en Nueva York



Cocodrilo en vilo,
la ciudad está manga por hombro,
yacen en los balcones
los ojos de quienes no saben mirar.
De tu río, tu mandíbula y tu sol
quedan pocas copias. Pero no pararemos
de mirar al cielo por si llueve,
que llueva tanto que los edificios
utilicen infinitas bayetas para aliviar
el agua que a tu piel y a mí
nos corresponde.

Cocodrilo verde, Caetano Veloso, de su disco Fina Estampa

sábado, 24 de septiembre de 2011

Operación


Habrá un día, de esos que tiene
el hombre del saco,
en que muchos diremos, incluida yo,
por supuesto,
me han operado de agua,
por no circular adecuadamente,
por ser un agua cargada de electrolitos,
liberales, laborales, por ser agua estancada
en definitiva
y nos dirán si el agua de transfusión
lo deseamos de tal o cual fuente
si es que la fuente de tal o cual existe.
Y si no de agua embotellada, libre de todo,
tratada, sin lugar a dudas.


Incognitor, Leszek Mozdzer,Lars Danielsson,Zohar Fresco de su disco The Time

lunes, 19 de septiembre de 2011

Margen

Mar, luz y verde propio. Todo apelotonado, sin ningún vislumbre del poderoso ladrido del ladrillo. Olivo, lentisco y palmas. A lo lejos pinos. Vida sugerente. Voz desatada. Voz quieta.
Y yo: al margen.




Madredeus

À Margem

À margem
Estarei
Estarei
Bem por sobre as águas
Muito bem

À margem,
Também
Serei
Serei sobre as águas
Sabe bem

Margens, bravas, vagas
Margens, claras, vagas

Ausente, não sou diferente;
- eu ando nas margens da corrente
E o tempo que voa - à toa eu ando,
Nas margens da corrente

martes, 30 de noviembre de 2010

Calado: dos jaicús diferentes

Ya lo dice Arnaldo Antunes en su canción: las cosas no tienen paz. Y ahí lo tienen, la nieve recién caída. Y nos creemos que la nieve va a quedarse así de dichosa y de blanca; y así de inmaculada. De eso nada (monada, dirá alguién). La nieve es lo que menos paz tiene. Y eso se nota por las huellas de los animales que no miran por donde pisan. Pero lo que no saben ellos es la capacidad delatora de la nieve. Y la carencia de paz también se notaría si sobre ella dos amantes se revolcasen, fundición creo que se llama, ¿no? Pues al grano, que la nieve no tiene paz y que, al menos siempre tiene un doble calado. Os dejo ese jaicú, como dice un amigo mío, que él escribe de oído y que aunque los japoneses digan haikú, él a lo Juan Ramón Jiménez: reivindicación del sonido (¡y qué razón tenía!, ¿lo cojen?).



Ha amanecido...
la nieve habla por ellos
amantes, huellas...



Ha amanecido...
la nieve habla por ellos
amantes, huellas...



As Coisas
Arnaldo Antunes
Composição: Arnaldo Antunes e Gilberto Gil

As coisas têm peso, massa, volume, tamanho, tempo, forma, cor, posição, textura, du-ração, densidade, cheiro, valor, consistência, pro-fundi-dade, contorno, temperatura, função, aparência, preço, des-tino, idade, sentido. As coisas não têm paz.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Esperanza


4.- Y se les dijo que no hiciesen daño a la hierba de la tierra ni a ninguna cosa verde, ni a Ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tienen el sello de Dios en sus frentes. (Apocalipsis, capítulo 9)

Ya sé que escuchar la música aquí propuesta es opcional. No estamos en el domingo de Resurrección ni tenemos la compañía de la Santa Madre de Dios de la Esperanza (Córdoba). Estamos en verano y me gusta la marcha procesional. Y lo que sí que estamos es ante un verde vapuleado. ¿Qué verde no esta vapuleado hoy día? Hay quienes escuchan su sufrimiento y velan por él. Verde que te quiero verde, dice otra canción. Pero yo quiero el verde de la tierra, el que hace pronto el descanso y sosiego de mis ojos.
Adivinen de qué verde se trata, es fácil, di demasiadas pistas.
Un beso desde este verde refrescante.



Solución: algas, como muy bien algunos sabían por lo chivado.

viernes, 2 de julio de 2010

Arrugas



Ya os hablé en una entrada de ese mismo racimo de uvas/pasas: Merma. Ese racimo aún me acompaña y creo que ya es imposible que las pasas vacíen más agua. El otro elemento del bodegón es una manzana que traje de Marruecos, en aquella visita en la que perdí la cámara. También me sigue acompañando.

Casi todo se arruga. Nosotros, que somos agua, también. Vertemos las arrugas al espejo y éste nos suele contestar con una crema. Casi todo se consume. Nosotros, que somos fuego, también. Arrugas y tizones suelen ir paralelos en la vida. Pero toda marca guarda un secreto, un flujo de agua que fue cadencioso, hormonal y exclusivo.




Juan del Enzina

A tal pérdida tan triste buscadle consolación
claro está qu'es traición.
Todo nuestro bien perdemos perdiendo prinçipe
tal pérdida tan desigual
no hay con que la consolemos.

domingo, 13 de junio de 2010

Escamas

Con centellas, y no escamas,
El agua le desconoce.
(Quevedo, Hero y Leandro)

Siempre creí que las aves disponían de hermosas plumas para volar. Pero fue ver parada a esta torcaz frente a mi ventana y empezar a dudar de si era paloma o pez volador con forma de paloma. Eran escamas lo que yo vi. Comprobad si lo mío fue un sueño bajo el agua o la exclusiva metamorfosis de un pez en paloma. Sea lo que fuere lo que yo vi, tengo claro que Leandro no se hubiese ahogado en el mar de haber sido paloma y que Hero hubiese seguido disfrutando de Leandro por unos añitos. ¿De qué le sirvieron las centellas amorosas en el nado a Leandro si el viento apagó la guía que Hero le colocaba?Más le hubieran valido unas escamas.
Lean aquí el breve resumen del mito de Hero y Leandro y después cólmense con el hermoso poema a ellos dedicado por Quevedo.



HERO Y LEANDRO (Francisco de Quevedo y Villegas)

Esforzóse pobre luz
A contrahacer el Norte,
A ser piloto el deseo,
A ser farol una torre.

Atrevióse a ser Aurora
Una boca a media noche,
A ser bajel un amante,
Y dos ojos a ser Soles.

Embarcó todas sus llamas
El Amor en este joven,
Y caravana de fuego,
Navegó Reinos Salobres.

Nuevo prodigio del Mar
Le admiraron los Tritones;
Con centellas, y no escamas,
El agua le desconoce.


Ya el Mar le encubre enojado,
Ya piadoso le socorre,
Cuna de Venus le mece,
Reino sin piedad le esconde.

Pretensión de mariposa
Le descaminan los Dioses:
Intentos de Salamandra
Permiten que se malogren.

Si llora, crece su muerte,
Que aun no le dejan que llore;
Si ella suspira, le aumenta
Vientos que le descomponen.

Armó el estrecho de Abido,
Juntaron vientos feroces
Contra una vida sin alma
Un ejército de montes:

Indigna hazaña del Golfo,
Siendo amenaza del Orbe,
Juntarse con un Cuidado
Para contrastar un hombre.

Entre la luz y la muerte
La vista dudosa pone;
Grandes Volcanes suspira
Y mucho piélago sorbe.

Pasó el mar en un gemido
Aquel espíritu noble:
Ofensa le hizo Neptuno,
Estrella le hizo Jove,

De los bramidos del Ponto
Hero formaba razones,
Descifrando de la orilla
La confusión en sus voces.

Murió sin saber su muerte,
Y expiraron tan conformes,
Que el verle muerto añadió
La ceremonia del golpe.

De piedad murió la luz,
Leandro murió de amores,
Hero murió de Leandro,
Y Amor de envidia murióse.




Rematen si quieren con este poema de Vinicius de Morais cantado por Adriana Calcanhoto:

Eu sei que vou te amar
Por toda a minha vida eu vou te amar
Em cada despedida eu vou te amar
Desesperadamente, eu sei que vou te amar
E cada verso meu será
Prá te dizer que eu sei que vou te amar
Por toda minha vida
Eu sei que vou chorar
A cada ausência tua eu vou chorar
Mas cada volta tua há de apagar
O que esta ausência tua me causou
Eu sei que vou sofrer a eterna desventura de viver
A espera de viver ao lado teu
Por toda a minha vida

lunes, 10 de mayo de 2010

Caracola


Di yo a esta caracola la dulce transparencia de la tierra.







Caracola Madre Tierra (Illapu, grupo chileno)

De una caracola fluye
la semilla en la semilla
une todos los perfumes
los de la muerte y la vida

Cuando inventó la dulzura
nació el fruto y el aroma
su lecho es toda la tierra
rie cuando todos dudan

Esa dulce caracola
pan semilla pecho ardiente
puede ser la Rigoberta
en Guatemala y su gente
puede buscar a sus nietos
plaza de mayo impaciente
o tantas que sin justicia
en Juárez siguen silentes
siguen silentes...

Inventoras de vertientes
harina que multiplica
el pan que muchos no tienen
y que sus manos abrigan

Hay caracolas del mundo
Gladis, Frida, Joan, Violeta
son perfume de muchachas
miradas siempre despierta

Esa dulce caracola
pan semilla pecho ardiente
puede ser la Rigoberta
en Guatemala y su gente
puede buscar a sus nietos
plaza de mayo impaciente
o tantas que sin justicia
en Juárez siguen silentes
siguen silentes....

lunes, 15 de marzo de 2010

Antenas


Seguidoras y seguidores: si algo tengo en activo son las antenas corporales. Reciben una señal clara: la primavera. Tenía guardado ese corazón de hielo y ahora lo saco para que se invierta en agua y flores. También reciben mis antenas la creación de un modo especial. Prometí a Mateo Santamarta que le dedicaría una entrada. Lo conozco a través de nuestra amiga común Inés, pero no lo conozco personalmente. No importa. Me gusta su obra, me gustaron mucho sus relieves de azar para espacios de silencio. Lo pueden seguir en este enlace: Arte y poesía.


Pero no os fiéis de la bonanza del tiempo. El corazón tiene muchos meandros y recorre muchos paisajes de modo inesperado.


Disfruten de este fado inmenso de Lucilia do Carmo.


Música y Poema : Fontes Rocha
Interpretación: Lucilia do Carmo



EU PRECISO DE TE VER

Eu preciso de te ver
Ausente amor sem razão
Para te mostrar as sombras
Do quarto da solidao

Eu preciso de te ver
Para fugir este frio
Que võa dentro de mim
Como gaivotas no rio

Eu preciso de te ver
Para afastar esta saudade
Que já começa a vestir
O tempo da minha idade

Como ganhei a coragem
Da areia a beber a espuma
Eu preciso de te ver
Mais uma vez só mais uma

viernes, 5 de marzo de 2010

E haverá...



Coloco esa tela floreada en mi ventana.
Quizá el frío se invierta al llegar a ella.
Estoy convencida de que, como dice mi adorado Camané, habrá un lugar donde toda la cosecha dé razones más que maduras, fermente, en fin, descansada.
Hoy tengo doble alma, de fado y de flor.



Quem à janela
Camané

Ninguém sabe por que fados
Os ventos sopram sozinhos
Às janelas da saudade
arrastando tempestades
Que nos fustigam as carnes
Desfazendo com uivados
O que foi a nossa imagem
Resto de nós, quase aragem
À janela
À janela
À janela

E haverá um lugar
Onde toda esta colheita
De razões mais que maduras
Fermente enfim descansada
Desfazendo até ao osso
Este esboço de pureza
Desfeito em água mirada
Que está aonde e é o quê
À janela
À janela
À janela

Bato ao postigo, à vidraça
Responde o ego, batendo
Não sei se lá está alguém
Ou não quer, não pode ouvir-me
Quisera eu estar lá dentro
E fora também, batendo
Quisera eu ser alívio
P'ra nosso alívio encontrar
À janela
À janela
À janela

martes, 16 de febrero de 2010

Sospecha


Una vulgar huella de coche que propicia un hueco de barro y agua hacen posible esas formaciones tan rectilíneas propuestas como reto en la anterior entrada en la que Inés dio en el clavo de la huella. Lo que no se imaginó, supongo, es que la huella fuese de coche.


Al final sucede el deshielo. Si no se avasalla la huella inicial probablemente las extrañas y rectilíneas formaciones se vuelvan a suceder. Así de fácil sucede con el agua, el hielo y la tierra. Es como si la tierra le cantara al hielo esa canción que medio habla el genial Bola de Nieve, que de helado no tenía nada. Al final hielo, agua y tierra es un uno perfecto.

El regalo propuesto será un cuadro de una amiga. Pondré una foto de dicho cuadro. Inés es la afortunada.





Bola de Nieve

Tú no sospechas (Letra de Marta Valdés, 1958)

Tú no sospechas
cuando me estás mirando
las emociones
que se van desatando.

Te juro que a veces
me asusto de ver
que te has ido adueñando de mí
y que ya yo no puedo frenar
el deseo de estar junto a ti.

Tú no sospechas
estas furias inmensas
que me dominan
cada vez que te acercas,
y aunque no ha habido intención en ti
de provocar lo que siento,
te vas a enterar de una vez
de que ya te quiero.

sábado, 13 de febrero de 2010

Cintura


Decir 'tu cintura, enemiga de la nieve' es hablar por lo alto, por los cuatro costados en un poema, considerado por mí, como uno de los mejores poemas de amor que se hayan escrito. Por éso, y por nada más, contentaros con adivinar la lógica de las imágenes que ahí ven. Habrá premio, de veras, para quien lo adivine. Hay una pista, no vale decir hielo, porque, efectivamente, hielo hay, pero quiero que indaguéis. Quien posea una cintura como la del poema lo habrá resuelto, seguro.
Abrigaros.





Gacela del amor imprevisto (F.G.Lorca)

Nadie comprendía el perfume
de la oscura magnolia de tu vientre.
Nadie sabía que martirizabas
un colibrí de amor entre los dientes.

Mil caballitos persas se dormían
en la plaza con luna de tu frente,
mientras que yo enlazaba cuatro noches
tu cintura, enemiga de la nieve.

Entre yeso y jazmines, tu mirada
era un pálido ramo de simientes.
Yo busqué, para darte, por mi pecho
las letras de marfil que dicen siempre.

Siempre, siempre: jardín de mi agonía,
tu cuerpo fugitivo para siempre,
la sangre de tus venas en mi boca,
tu boca ya sin luz para mi muerte.

jueves, 11 de febrero de 2010

Exención


Os puedo asegurar que cuando os propuse la escucha de Camané en la anterior entrada el servidor me aleteó una cuña espantosa del Red Bull y que si te daba alas y qué sé yo. De ahí la advertencia. Pude y puedo comprobar que a quien dio por entero las alas fue a mí sola. Pero os aseguro que aún Naide me ha reprochado el vuelo. Es más, me acerco más a otros vuelos más que al propio reposo. A estas garcillas, sin ir más lejos, pegadas literalmente a la autovía de Valencia todos los días.


Y mira que tienen el río Manzanares a menos de trescientos metros. Pero ellas allí, tan quedas, tan poco asustadizas. Hasta que te acercas a ellas. Entonces una sábana blanca se desenfunda.


Y la duda ornitológica (si hay alguien que le priva más la duda ontológica que lo haga) a que llego es si las garcillas están ahí para que la curiosidad de quien las mire desde otro ángulo distinto al de la carretera se convierta en inevitable publicidad o porque ellas ya están en periodo de conversión consumista. Sigue la duda. No el vuelo.



¿De qué está exento el vuelo?
Lo apalabramos en la tierra,
lo parimos sin cavilar la altura.
El vuelo, la gesta apetente,
el surco a mencionar desde el cielo.
De rozarte, de éso está exento.



jueves, 4 de febrero de 2010

Contrabandistas





Nada de nada, no. En una pequeñísima charca como ésta el color de las ovas aventaja al agua. La desnudez de toda la materia muerta nos indica una cosa muy cierta: que la esclerosis no entra en los planes del día a día de la naturaleza. Es más, podemos ver lo que no hay: nada de música, silencio (siempre roturado por verdecillos. Y también podemos ver lo que hay: un hermoso arco con el que creernos contrabandistas (o contrabajistas) de la mirada. Algo de algo, sí.



viernes, 29 de enero de 2010

Xelu


El xelu, si estamos en Asturias. El xel, si en Galicia.
El hielo aquí, en Madrid. Por debajo de cero.
Buena opción este hielo si nos quedamos sin gato para izar el coche si hubiera un pinchazo.
Pero no trivialicemos al hielo, pues está lleno de misterio.
Imaginemos una relación personal: ¿se enfría por debajo de 0ºC?
¿Cuánto hielo puede almacenar una persona?
Ese coche de la uve doble, al menos sintió la caricia de una columna de hielo hasta ésta desaparecer. Fue como un cálido apoyo en una fría mañana.



Nosoträsh (Nadie hablará de...)
Nenyures


Tantu no que pensar
y sicasí nun hay ná que descubrir,
trozos de xelu arrinqué dientru de mí,
y ún a ún vilos derritise,
canséme güey de recordar.

Siento llercia en to les mañanes
dende'l dia en que al marchar
garro'l so abrigu y nun m'esperto,
tan sólo diome un besu despacín
y fo perdese nel cantabricu
per lloñe de cualquier llugar.

Lloñe de mi mesmu,
lloñe de too,
volviendo a tar enantes de morrer
lloñe de too una vegada más.

Lloñe de mi mesmu,
lloñe de too,
volviendo a tar enantes de morrer
lloñe de too una vegada más.


En ningún lugar

Tanto en lo que pensar y sin embargo ya no hay nada que descubrir trozos de hielo arranqué dentro e mí uno a uno los vi derretirse hoy me cansé de recordar suena el miedo todas las mañanas desde el día en que al marchar cogió el abrigo y no me despertó tan solo me dio un beso despacín y fue a perderse en el Cantábrico muy lejos en ningún lugar lejos de mí mismo lejos de aquí volviendo a estar antes de morir una vez más en ningún lugar.

jueves, 28 de enero de 2010

Estalagmita

Ana Rosetti (Cádiz, 1950)

Chico Wrangler

Dulce corazón mío de súbito asaltado.
Todo por adorar más de lo permisible.
Todo porque un cigarro se asienta en una boca
y en sus jugosas sedas se humedece.
Porque una camiseta incitante señala,
de su pecho, el escudo durísimo,
y un vigoroso brazo de la mínima manga sobresale.
Todo porque unas piernas, unas perfectas piernas,
dentro del más ceñido pantalón, frente a mí se separan.
Se separan.

Indicios vehementes, 1985


Antes de que me vuelva a poner el chal poético y de que acoja a mis fresnos dentro del amanecer, quiero plantear la pregunta de si hay cosas imposibles. Me diréis que a manos llenas. Ya sé, vivimos en el mejor de los mundos posibles pero, desde luego, es imposible vivir en un mundo mejor. Lo que sí no es imposible es la erección del hielo. Y es que una no es para nada fría ni está libre de pecado; y es más, detecta las zonas erógenas a la legua. ¿Quién me iba a decir a mí que una rejilla de un fuente fuera tan sensible? Pues sí, ya lo veis. Gota a gota se forma el verso, o el falo, o el hielo. ¿Imposible? Para nada y, además, perfectamente viable. Bueno, aquí todos somos mayorcitos y nadie creo que se escandalizará. Y, por último, convendréis conmigo que, lo que menos le conviene al hielo erecto es un cálido precipicio. Creía que éramos polvo, pero no. Desde mi absoluto ateísmo creo que somos agua. Y si no que se lo pregunten a Marte.


Albert Pla está dentro de mis predilectos a pesar de su rayadura. Aquí pasamos de la ópera a la canción sutil.



Albert Pla (Ventegenarios en Alburquerque)

Después de corrernos
no me marcharé corriendo
me quedaré otro ratito
junto a ti
perdiendo el tiempo
después de corrernos
no encenderé un cigarrito
fumo poco últimamente
y sólamente fumo tus besos

me quedaré otro ratito
con el silencio de tus ojos
junto a ti mirando el techo
sólo se escucha a lo lejos
ese camión de la basura
haciendo su ronda nocturna
yo no te dejaré nunca
yo no te dejaré nunca

después de corrernos
no me quedaré dormido
pues no hay nada más bonito
que soñar contigo despierto
después de corrernos
no iré a hacer un pis ni iré a lavarme
no oiré teléfono ni timbre
me quedaré contigo para siempre

me quedaré otro ratito
con el silencio de tus ojos
junto a ti mirando el techo
sólo se escucha aquí cerquita
ese rugido de mis tripas
y en el tejado un gatito
le va maullando a la luna
yo no te dejaré nunca
yo no te dejaré nunca
yo no te dejaré nunca

viernes, 15 de enero de 2010

Receta

Ingredientes:

Agua
Viento
Propulsión
Pescado (en su raspa)
Letra:

LA NIÑA DE FUEGO
Zambra

La luna te besa
tus lágrimas puras,
como una promesa
de buena ventura.
La Niña de Fuego
te llama la gente
y te están dejando
que mueras de sed.
Ay, Niña de Fuego,
ay, Niña de Fuego.
Dentro de mi alma
yo tengo una fuente
pa que tu culpita
se incline a beber.
Ay, Niña de Fuego,
ay, Niña de Fuego.

Mujer que llora y padece,
te ofrezco la salvación.
Te ofrezco la salvación.
El cariño es ciego.
Soy un hombre bueno
que te compadece.
Anda, y vente conmigo,
ay, Niña de Fuego.



Ya esta muerta Sthephana. Ya hemos escuchado el aria de Siberia. Ya hemos comprobado que nuestro amor se queda en mantillas comparado con el de latitudes superiores. Pues hala, la muerta al hoyo y el vivo al bollo. ¡Aaaaalto!, que ésto es alta cocina y no sólo de bollos vive el hombre. Hoy os propongo una nutritiva receta: Raspa Caramelizada. Dejemos que la carne del pescado se la coman los más voraces. Quedémonos nosotros con el fósforo que aporta la raspa, chupémosla a través del hielo. Stephana soy yo ahora, nada de Siberia (S-Iberia, Manolo-tel), la Niña de Fuego. Escuchemos:





Preparemos el chorro. Ascendámoslo. Punto principal de la receta. El día debe ser gélido. Frío del carajo, si no no vale. Frío y viento.
El chorro asciende, el fuego conjuga. La noche hará el resto. Es una receta de la abuela pero con modificaciones sustanciales. El largo tiempo es lo que se mantiene. Nada de prisa, toda la noche. El hielo hará el resto. Escojamos el pescado aparente, de buena raspa. Escuchemos mientras cocinamos:



Raspa caramelizada

Este es el resultado. La raspa caramelizada. Puede que al saborearla nos sepa a agua y que nos deje un poco fríos. Eso es la primera sensación. El sabor, si está bien conjugado, avanza. Poco a poco nos entrará el mar, no acordaremos de Moby Dick y, al final, preferiremos unos boquerones bien rebozados a la raspa caramelizada. Pero, no desconfiéis, el postre, aunque de apariencia terrosa, hará las delicias de nuestras mejores Contesas:

una suculenta Stracciatella.



A falta de Manolo Caracol, dejemos que Miguel Poveda interprete el final de esta comida. Quintero, León y Quiroga siempre serán grandes:

lunes, 14 de diciembre de 2009

Fornitura

La hebra de hilo

Una hebra de hilo en la manga de una
chaqueta vieja. ¿Desde cuando está allí?
Una chaqueta colgada en un armario
roído por la carcoma. Es vieja y el polvo
también sobre la hebra, sobre la madera
del viejo armario, del que solo cuelga
esa única percha, con esa única prenda,
con esa única hebra. Unas manos omisas,
unas manos sin cuerpo, sin rostro , quizás
sin tiempo para más, colocaron sin mimo
la chaqueta en la percha, la percha en el armario
y después, disipándose entre el polvo y el tiempo
olvidaron la hebra apenas sostenida. Incluso
el mínimo aire de un suspiro la hubiera desprendido.
o, un portazo fortuito, en esa estancia
donde solo acude la pereza del polvo
que cubre la madera carcomida del armario
la percha, la chaqueta, la hebra de hilo en equilibrio.

Manolotel





¿Para cuanta fornitura daría todo ese hilo?
¿Se podría hacer una bufanda para estos días normalmente fríos que nos vendrán?
¿Regresaría Teseo después de matar al Minotauro?
¿Y de Ariadna? ¿Quién se atreve a decirme algo?
¿La cruz de Mari Luz tiene que ver algo con la tela de una araña?
Ante el hambre, ¿seríamos capaces de ejecutar una creación tan sofisticada, tan estética?
Cuando se desmorone esa tela, ¿adivinaremos alguna hebra en la pita?

A ver, Sofía, no líes más la manta. Reconoce que lo elaborado por la araña posee un equilibrio perfecto. Oye tú, 'equilibrio perfecto' es un pleonasmo. Vale, pues reconoce que es un poema visual lo fotografiado. Di lo que quieras, pero tiene equilibrio delicado.




Y tenía que bordar Mari Luz punto de cruz, en hilo azul -borda que te bordarás- sentadita ente la ventana, parecía porcelana de biscuit: trajecito de organdí, con lacitos carmesí, pobre rosita de pitiminí.
Y sus padres la querían casar con un brillante ingeniero industrial: "si ahora no le quieres, ya le querras. con la costumbre, el amor llegará.". Y ella soñaba con Superman, y con Tarzán. con Peter Pan... Escondida en el desván, devoraba tebeos y cuentos, y era su mayor tormento no ser huerfanita de París, india del Mississipi, pobre rosita de pitiminí. Y no le dejaban nunca mirar alrededor, y no le dejaban nunca estudiar algo mejor -borda que te bordarás en tu ajuar-. Y creía en la pequeña Lulú -borda que te bordarás, Mari Luz y en Winnie Pooh -borda que te borda con hilo azul. Punto a punto a punto bordarás tu cruz.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Llueves



Bajo mi ventana, a las 10.30 horas del 29-11-2009


Presento una foto fresca, casi instantánea.
Parecía imposible. Llueve.
Eterna constancia del cielo, la lluvia.
La veo encararse hacia el suelo, no se lastima.
Llueve y remedia.
Lluvia y luz.
Suelo más acentuado con la lluvia.
Lluvia, su sonar a modo de rastro.



Mejor os dejo con este poema de Elena Martín Vivaldi

El Insomnio

A Antonio Carvajal

Llueves, la noche, llueves reclamando
mi atención, la mirada,
mi entrega a tu constante, entrañada,
pasión.
Llueves y llueves, lluvia de la noche,
lluvia que te proclamas vencedora
de la estrella más alta,
que pregonas, abates el silencio,
repitiendo tu nombre y tu destino
de palabra insaciable.
Llueves y llueves más,
cuelgas tus hilos
de un cielo recobrado
en tu sombra y acento.
Llueve tu acompasado ritmo sobre el tejado,
el árbol,
por las ramas,
la tierra,
en la carne,
en la ausencia.
Iluminas la noche y la oscureces.
Hablas y dices tu húmeda pregunta
al que insomne te espía.
Pero yo no respondo.
¿Qué me tiene
la frente dolorida, y sin espejos
donde encontrar el corredor que lleve
hasta el hondo lugar que se extiende en lo oscuro,
revelador de un sueño?
¿Por qué tu voz no es hoy
brillante azul,
liviana,
alegre, triste,
desvelada, mía?

¿Por qué no es puente, aroma
trayéndome el asombro de tus manos?

¿Por qué me dejas sola, con mis ojos
ciegos a la verdad que tú le siembras
a corazón sencillo,
al hombre que te escucha sintiéndose más tierra,
más árbol, más deseo,
más rama, más raíz
y más humano?
Déjame de tu nombre la inquietud,
guardada en el temblor de tu insistencia.
Que mañana la encuentre,
cuando el sueño
haya borrado este desasimiento,
y amanezca yo en ti,
ya luz y llama.