Hoy no voy a hablar de Manuel Vilariño y de lo que expone en el edificio de la antigua Tabacalera, situado en la calle Embajadores 51 y cuyo enlace os sirvo en bandeja aquí:
Al ver ese rinoceronte (ABADA) me he acordado de una foto que hice en el cerro de San Cristobal (Lima) a una pareja sentada en un poyete. A mí me salió borrosa mas la intención no era esa. La foto previa que había hecho a la pareja sí me había salido nítida. La grandeza de una foto borrosa se revela cuando distinguimos los detalles minuciosos de la misma. O los intuimos. En el caso que nos ocupa:
-Ella lo abraza con la mano izquierda. Con la derecha le señala el ocaso no exento de neblina. Ocaso un punto rojizo-azulado.
-El lleva una camisa con listas paralelas. La abraza por la cintura.
-Ella lleva zapatos de tacón.
-Ellos se quieren; gozan del momento.
-Hay cables en el horizonte.
¿Y por qué sé que se quieren? Pues os lo cuento: estuve sentada a menos de dos metros y no se dijeron nada hasta que ella le señaló el sol. Sólo se ceñían.
Semillas
En Brasil, los campesinos preguntaron: ¿Por qué hay tanta gente sin tierra habiendo tanta tierra sin gente? Les respondieron a balazos.
Pero el miedo era su única herencia, y lo habían perdido. Siguieron preguntando, y conquistando tierras, y cometiendo el delito de querer trabajar.
Fueron millones y siguieron preguntando. Preguntaron: ¿Por qué se permite que las torturas químicas atormenten a la tierra? Y también: ¿Qué será de nosotros si las semillas dejan de ser semillas?
A principios del año 2007, los campesinos sin tierra invadieron una plantación experimental de semillas genéticamente modificadas, de la empresa MONSANTO , en Río Grande do Sul. No dejaron en pie ni una sola planta de soja artificial.
La plantación se llamaba Nâo me toque.
Eduardo Galeano de sus Bocas del tiempo.
Si cogemos la lupa veremos muchas cosas en la foto.
No sé lo que prefiero, Si la belleza de los acentos O la belleza de las insinuaciones; Si el pájaro silbando O lo que viene luego.
Yo sí sé lo que prefiero: los acentos que rabian por concederse una voz, los silencios que fomentan el recogimiento, todo aquello que se me acerca sin llegarme a rozar, lo que oiría aun estando sorda, todos los pájaros al unísono, todos los acentos de un reclamo, y, por supuesto, lo que viene luego sin importarme el qué. Pero también te prefiero a ti, Wallace Stevens, y a tus maneras de mirar y evocar. Y a ti.
P.D.- Las tres fotos son distintas. Pertenecen a un disparo en ráfaga.
Últimamente me considero fuera de cobertura, lo cual no quiere decir que no emita. El silencio también se capta. Si alguien está en esas zonas que, geográficamente, se llaman de sombra, no hay porqué preocuparse. Quizá esté en un proceso de animalización, y lo digo en el sentido de comportarme como un sencillo animal: cantar al alba como lo hace un gallo o un mirlo, reptar como hace una serpiente, comer alguna que otra bellota como hace un jabalí, desplazarme aéreamente como lo hacen las grullas, tratar de ser astuta como un cuervo. Es por ello que creo que la inmutabilidad de ese gallo de Fez me llevó a pensar que no era tal sino una de esas antenas camufladas para no alterar el entorno. Cresta por antena. Al rojo vivo. Y, puesta a hocicar en la foto, no piensen que quien maneja el móvil es una persona: es un ciervo. Llegado a estas alturas no sé si nos estaremos animalizando o bien electronizando.
Felices fiestas a todos.
Canta Pepe León el Ecijano (Gracias por la aportación de Tempero).
Kikiriki Me gustan los gallos que cantan así. Kikiriki Me gustan lo gallos negros del campo.
Cuando los gallos cantan a coro viniendo el día y amaneciendo está en la vieja taberna del pueblo quedaron grabados los ecos flamencos de los cantes buenos, buenos de verdad.
Qué me habías notao que era de campo que traigo los zapatos llenos de barro.
No sabes, prima no sabes. Prima no sabes, no sabes, donde tengo el candao, tengo el candao y también las llaves.
Te llamas Dolores, bórrate el nombre. Y es que de las Dolores, ole con ole, huyen los hombres y eso es mentira yo me llamo Dolores y a mi se arriman.
Nosotros, los humanos (y hasta los más inhumanos) cuando nos quitamos la camisa nos quedamos en pechos. No ocurre lo mismo con la Malpolon monspessulanus o culebra bastarda que cambia de camisa cuando ya la vieja no le vale o tiene algún que otro descosido. Al humano (y al inhumano) le basta, por ejemplo, una ración de calor para que la camisa vaya a tomar vientos. Ojo, que dicha culebra tambien cambia de camisa con el calor. Pero mientras lo nuestro es pechos fuera lo de ellas es cubierta renovable. A rey muerto, rey puesto; a camisa quitada camisa puesta. Vamos, que siempre van con la camisa al hombro.
Quiet Fire Melody Gardot
I’m burning up quiet fire Take my hand do with it what you will I’m in dire need Cause’ All I want is somebody to love me like I do All I want is somebody to love me like I do You walk away nothing left to say but bye, bye blue eyes And I, no I don’t understand Cause’ All I want is somebody to love me like I do All I want is somebody to love me like I do Well you can call me half crazy call me certifiably nuts All for love What do you get for letting me win so easily? Put up your dukes baby what are you made of? This isn’t right no this isn’t right you know that I’m not one to fuss but what have you done to me you hardly make love to me now oh my poor hearts about to bust right out of its seams Cause’ All I want is somebody to love me like I do All I want is somebody to love me like I do
Con centellas, y no escamas, El agua le desconoce. (Quevedo, Hero y Leandro)
Siempre creí que las aves disponían de hermosas plumas para volar. Pero fue ver parada a esta torcaz frente a mi ventana y empezar a dudar de si era paloma o pez volador con forma de paloma. Eran escamas lo que yo vi. Comprobad si lo mío fue un sueño bajo el agua o la exclusiva metamorfosis de un pez en paloma. Sea lo que fuere lo que yo vi, tengo claro que Leandro no se hubiese ahogado en el mar de haber sido paloma y que Hero hubiese seguido disfrutando de Leandro por unos añitos. ¿De qué le sirvieron las centellas amorosas en el nado a Leandro si el viento apagó la guía que Hero le colocaba?Más le hubieran valido unas escamas. Lean aquí el breve resumen del mito de Hero y Leandro y después cólmense con el hermoso poema a ellos dedicado por Quevedo.
HERO Y LEANDRO (Francisco de Quevedo y Villegas)
Esforzóse pobre luz A contrahacer el Norte, A ser piloto el deseo, A ser farol una torre.
Atrevióse a ser Aurora Una boca a media noche, A ser bajel un amante, Y dos ojos a ser Soles.
Embarcó todas sus llamas El Amor en este joven, Y caravana de fuego, Navegó Reinos Salobres.
Nuevo prodigio del Mar Le admiraron los Tritones; Con centellas, y no escamas, El agua le desconoce.
Ya el Mar le encubre enojado, Ya piadoso le socorre, Cuna de Venus le mece, Reino sin piedad le esconde.
Pretensión de mariposa Le descaminan los Dioses: Intentos de Salamandra Permiten que se malogren.
Si llora, crece su muerte, Que aun no le dejan que llore; Si ella suspira, le aumenta Vientos que le descomponen.
Armó el estrecho de Abido, Juntaron vientos feroces Contra una vida sin alma Un ejército de montes:
Indigna hazaña del Golfo, Siendo amenaza del Orbe, Juntarse con un Cuidado Para contrastar un hombre.
Entre la luz y la muerte La vista dudosa pone; Grandes Volcanes suspira Y mucho piélago sorbe.
Pasó el mar en un gemido Aquel espíritu noble: Ofensa le hizo Neptuno, Estrella le hizo Jove,
De los bramidos del Ponto Hero formaba razones, Descifrando de la orilla La confusión en sus voces.
Murió sin saber su muerte, Y expiraron tan conformes, Que el verle muerto añadió La ceremonia del golpe.
De piedad murió la luz, Leandro murió de amores, Hero murió de Leandro, Y Amor de envidia murióse.
Rematen si quieren con este poema de Vinicius de Morais cantado por Adriana Calcanhoto:
Eu sei que vou te amar Por toda a minha vida eu vou te amar Em cada despedida eu vou te amar Desesperadamente, eu sei que vou te amar E cada verso meu será Prá te dizer que eu sei que vou te amar Por toda minha vida Eu sei que vou chorar A cada ausência tua eu vou chorar Mas cada volta tua há de apagar O que esta ausência tua me causou Eu sei que vou sofrer a eterna desventura de viver A espera de viver ao lado teu Por toda a minha vida
No tienen estas dos fotografías nada más que la intención de decidirse por una caso de querer jugar. El juego es sencillo: ¿cuál de las dos fotografías es la real y cual la girada? Ampliándolas y trazando una minuciosa lupa se llegan a detalles evidentes. Otros detalles son los relativos a la reflexión, pero esto ya es cuestión de óptica especular. Quizás, tras escuchar a Benedetti y a Viglietti, digamos que lo real es lo que tiene su verdadero revés. El acierto tiene que estar justificado y el premio/s es el desembolso por mi parte de un máximo de 2 euros por acertante invertidos en un café. O ya puestos, en un café invertido que, de seguro, no se caerá su contenido. Prometido.
Escuchad a este dúo: Benedetti-Viglieti : El mundo al revés.
EL HOMBRE INVISIBLE (Los viajes sin fin, 1993) Juan Luis Panero, Poesía completa, Ed. Tusquets
Se mira en el espejo que ya no le refleja, todo, menos él, aparece en la fría superficie, la habitación, muebles y cuadros, la variable luz del día. Así aprende, con terror silencioso, a verse, no en los gestos teatrales aún rasgos humanos de la muerte, sino en los días de después, en el vacío de la nada. Inútil cerrar los ojos, estúpido romper el terco espejo, buscar otro más fiel o más amable. Es él sólo, el hombre invisible, el que desaparece, es sólo él, una huella borrada, que no contempla a nadie, porque es nadie, la nada en el cristal indiferente de la vida.
Ya hice mención al photoshop en una entrada anterior donde las cadenas y la moda tenían cierta equivalencia. Ahora, en estas fotos que presento, la tentación se me esfumó del todo en el intento. Me dije, quiero ver sólo árboles delante de mi casa. Adelante Sofía, aplica el photoshop. Pero, ay de mi exagerada ejecución, tanto difuminé a los bloques de pisos que al poco me cargo el paisaje. Sólo dejé niebla. Me dije en ese momento, no, yo no quiero ser en lo invisible, quiero ser alguien. Así que soplé y soplé. El viento restauró el excesivo silencio.
O ceo en dúas metades transfundidas no teu útero amable sempre aberto: ela e mais eu en comunión perfecta entramos na túa vida e habitámola.
Un triángulo iniciático e perverso sero e sen sufrimento fermosamente altruísta e brutal.
xullo, 95
Lois Pereiro (Ver entrada anterior).
Mirar por mi ventana muchas veces es una opción de vuelo. Una tiene claro que la opción del cielo, de la estratosfera sentimental, es riesgo de caída. Alguien por aquí, por los cuadernos amigos, habló de riesgos, de ser al menos dos. Yo, de momento, soy una y libre. Una cometa, en cambio, es merced de viento y sujeción. Pero ver una cometa me inflama, me desparrama en su deseo. Ésa cometa y un tiempo de reposo me hizo pensar el siguiente poema, en el que dos se hablan, siendo yo una la misma:
Hagamos sed de lo aéreo sin restringir el contrato con la tierra. Dicho así, compañera, podrás beber mucha altura, etiquetar las semillas del aire que obren en tus bolsillos. Sí, sed bendecida. Sí, pero bien hablas del suelo, de ese imán que adultera nuestros pies de plomo. Bebida la tierra, etiquetada con cordones. Vale, un sorbo de aire y me ato el vestido.
Todas las ventanas son sugerentes. Indiscretas o no. Al este está orientada ésta por donde miro desde un quinto. Dado que tengo un amplio parque debajo, las posibilidades de reposo y regocijo son las prioritarias de mucha gente. De mañana, la gente mayor se entrena en el descanso. Hoy quiero traer a esa pareja y a sus bastones (paralelos). Imagino que sus carnes han fluido, también, de forma paralela.
Cositas Buenas
Vengamos al banco, te dije. Decirte 'a mi vera', era otra de mis sencillas propuestas, formas de no tentar la soledad, me dije. Cositas buenas, reconozco tu voz parada, nuestro decir por lo que no decimos ya. Cositas buenas vinieron; ilustres, se quedan. Y sin querer, se irán.