
Lo que más me fascinó de esta suela fue su interior. Lejos de ser de vidrio o metacrilato hacía las veces de transparencia. Pienso si el el suelo que pisamos no se acaba transfiriendo a nuestros pies y por eso es que echamos tanto nuestra tierra natal. Ahora, por ejemplo, me veo yendo a la escuela de mi pueblo, llueve ligeramente sobre una niña modosita, las chimeneas huelen a leña de olivo y encina. Caminante no hay camino, se hace camino desgastando suelas y perdóneme, don Antonio.
School, de Supertramp (Amo a este grupo de mi adolescencia)
10 comentarios:
curiosa suela ¡
Cuenco para huellas transparentes
Son las que yo usé en la playa.
A forza da terra entra polos pés.
Aclaración cronológica: cuando tú eras esa ratita modosita, la Cenicienta ya era una mozuela que estaba de vuelta del cuento. Pregúntale a los hermanos Grimm o a Perrault.
Besitos sin cuento
Miquel, suelo ser curiosa.
Abrazos.
Elena, traslúcidas mejor.
Tomás: pues sí eran malas. En la playa voy descalza.
Shandy:
¿hace cuánto tiempo que no pierdes el zapato?
Yo también suelo ir descalzo. Depende del rengo.
Besos, entrañable.
Manchega,la verdad es que nunca he perdido ningún zapato! Si acaso las borregas de andar por casa...
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