lunes, 20 de abril de 2009

Rendimiento



Este ejemplar de olmo siberiano lo tenemos a menos de seis metros, frente a nuestra ventana. Su gama de verdes es evidente, las hojas tienen aún pocos días de vida. Irán tomando pigmentos hasta hacerse con ese verde oscuro propio de estos ejemplares. Pero es la gama actual la que me interesa, verla evolucionar día a día y tan cerca.

Verde de cerca

Verte de cerca, verde.
¿Te he dicho, acaso,
qué parte de belleza me traes,
que tenerte a tan pocos metros
de mi ventana solucionas
el rendimiento de mis ojos?
Por si aún no me hubiera
pronunciado, aunque creo
habértelo dicho a diario,
que en ti paren mis ojos,
derívalos a tu fotosíntesis
si así lo deseas, como forma
de entrar más en tu calado
y sean también tus hojas
momento intenso
de mi precipitado vegetal.
Verde de cerca, verte.

viernes, 17 de abril de 2009

Agitado




Verde

Tú estuviste agitado a cambio de decir
esa porción tan anidada de tan dentro.
Otoño para calarte de ocre, invierno
para saber de tu aguante, de tu esmero
por fascinarme, primavera, ya acelerado
y decir, a golpe de savia, ya estoy.

Y ahora estás tan Tú, tan rodeado,
que verte así, embrionario, al lado
de verdes encinados, con su fortaleza
de adentro, de no irse, de quedarse
persistentes, me hace estirar, sin duda,
el cuidado a la hora de sentir tu tacto.




Este es un frontal de lujo. Lo tenemos frente a nuestra huerta en el término municipal de Perales, MADRID. Los verdes más tiernos corresponden a quejigos. Los más oscuros a encinas. Los verdes frescos del primer plano corresponden a chopos.
Pues entre verdes os dejo. Eso sí, los verdes con brillo de faca son los más audaces.

miércoles, 15 de abril de 2009

Peep toes







Querido Manolotel que en silencio te hallas: estos son los pies reveladores. No son pies, son zapatos y zapatillas. Dices que somos como caminamos. Envido, Manolotel, somos como nos mantenemos quietos, ¿o no? Caminante, hay camino, quédate a mirar. Y me quedé. De las procesiones que vi no me interesó casi nada, todo dios con sus gafas de sol. Por dios, mi ley: los ojos dados al sol, enfrentados a las nubes, demoliéndose en la verdad. Cada vez creo más en la máscara que se oculta tras las gafas. Ray-ban por aquí, ray-ban por allá, rictus serios y cruz por garrota. Y de las mujeres, qué te cuento, modelitos y de via crucis. Cuando vi a la de los peep toes me dije: síguela, que destaca, esta procesión promete. Modelito a la última, tirabuzones de hora y media de peluquería. Fashion total, que sí. Y allí estaba, antes de entrar en la iglesia, entre la multitud, viendo a los pseudo-legionarios. Pero rescaté más zapatos entre las asistentes. Y zapatillas. Los zapatos de los hombres son anodinos, todos iguales. No destaqué ningún rostro, bueno el de la de los 'peep toes'. Quizá fuese obsesión mía frente a tanto calvario.

lunes, 13 de abril de 2009

Vía Crucis



Agradezco esta foto a un amigo viajero, Antonio. Burro y bulto andante son del Nepal. Como un vía crucis diario, sin alharacas, sin tambores, sin estridencias. Un via crucis para ellos necesario, para mí injusto. Y aún así, me comentó Antonio, siempre te reciben con honradez, con gestos relajados. Alguna procesión he visto de refilón estos días, desde los rostros hasta los pies. Y me quedo con la procesión de los pies, más vistosa y que mostraré sin duda pues casi como un topo rastreé mientras los demás miraban Cristos, vírgenes y vivas a España. Burro y bulto me duelen y, aún así, los prefiero por su dignidad y su certeza. De los otros vía crucis, me los creería sin ruido, sin exposición y declamando no la muerte y la resurrección sino lo injusto.

viernes, 10 de abril de 2009

Terciopelo



Quiere su pelo imitar a las nubes. Queda desconcertada por el viento. Ha visto que el horizonte se despeja. Los sueños no se limitan, puede que una simple ráfaga los sacuda. O puede que acudan tras un leve soplo. Ella se imagina las sábanas alteradas del cielo, registra el recuerdo como un terciopelo blanco. ¿Qué se sabe de él?



Tardou tanto o día en caer
aquela tarde de outono.
Facer a equipaxe e decir adeus
ás veces fai entristecer.
Lévame lonxe
á outra beira
que o día xa vai caendo
tardo en chegar.

martes, 7 de abril de 2009

Rezo



... Tú ven, ven, oye conmigo,
oye la silenciosa
reproducción del polen, el embrión
audaz de la semilla, su germinación,
la flor crecida entre la aventura hermosa,
abriéndose hacia el fruto...

Música callada (El vuelo de la celebración, Claudio Rodríguez)

Se puede no respirar. Se puede no ver. Ocurre que hoy quiero respirar y ver con hondura. Por un momento retomo este camino tan lleno de horizonte, tan lleno de color. Es una invitación a retenerse, a asomarse o a asombrarse. ¿Nos asombramos si algo es diminuto? Ese conjunto de flores moradas levantan apenas cinco centímetros. Se respira morado estos días. Yo me alejo de ellos y respiro estas flores, en las que creo, en las que realmente me mido y me integro. Pinto en mi mente el secreto del suelo, su rezo visible.




Al respirar (Vetusta Morla)

Te he dejado en el sillón
las pinturas y una historia en blanco.
No hay principio ni final,
sólo lo que quieras ir contando.

Y al respirar intenta ser quien ponga el aire,
que al inhalar te traiga el mundo de esta parte.

Te he dejado en el sillón
las pinturas y una historia en blanco.
Yo me marcho a otro lugar,
puede que el viaje sea largo.

La burbuja en que crecí nos vendió comodidad
y un nudo entre las manos.
Yo escogí la ambigüedad, tú el fantasma y lo real,
todo en el mismo barco.

Y al respirar propongo ser quien ponga el aire,
que al inhalar me traiga el mundo de esta parte.
Y respirar tan fuerte que se rompa el aire,
aunque esta vez si no respiro es por no ahogarme.

Intenta no respirar ...
Intenta no respirar ...

Y al respirar propongo ser quien ponga el aire,
que al inhalar me traiga el mundo de esta parte.
Y respirar tan fuerte que se rompa el aire,
aunque esta vez quizá será mejor marcharse.

Intenta no respirar ...
Intenta no respirar ...

domingo, 5 de abril de 2009

Bio-Relax








Coloco esta secuencia con una intención clara: provocar. Provocar si os provoca algo, lo que queráis. Pero mi intención está en el diálogo musical -de los dos propuestos- que acoplaríais a las foto. Que conste que me las han proporcionado porque yo de flamenco sé lo que me enseñan. 'Toma, Sofía, una bulería y unos tangos para esas fotos, me dijo Tempero.' Y lo vi claro. Los tangos por la letra picarona y la bulería por su intensidad, su fuerza, el diálogo del tres cubano frente a las palmas y el taconeo. Y es que la chica de la foto, nada más lanzarme a ella, me inquirió con la mirada: 'Bueno, ¿y tú de que vas?' Siguió a lo suyo, yo a lo mío. Pero la que no tiene desperdicio es la foto tercera, foto enormemente relajante. Ya veo yo a quien yo me sé atizando el comentario orientado hacia el señor de las gafas oscuras y a lo que dicen las cajas de zapatos. Que lo haga. Esta entrada de hoy os la dedico a tod@s, os merecéis un poco de ritmo, que tanta seriedad no es buena.

Besos acechantes y a elegir, o lo que queráis.

jueves, 2 de abril de 2009

Imbricadas/ 2



Estamos ante un tejado mixto: teja y pizarra. Conviene saber la localización para llegar a donde quiero hacerlo. Es el único tejado de pizarra que hay en unos (muchos) kilómetros a la redonda. Al menos que yo haya visto. Pertenece a una borda (en vasco, casa de campo, de ganado). La razón de que esa borda tenga ese tejado es sencilla: la cercanía al alto de Legate (Lekaroz, Navarra) con escasas vetas de pizarra en su terreno temendamente arcilloso. Se tuvo disposición y cercanía y se remató la mitad del tejado con pizarra. Para mí de una estética conmovedora, de una razón obvia. Trabajar con lo que se ha tenido a mano en el campo ha sido el sustento y la intención que ha guiado muchos años de labor. Ahora podemos distorsionar un paisaje y desangrarlo sin piedad sin importarnos un carajo. ¿Que soy idealista? Sí, pasa algo. Integrarte donde vives es fundamental y por desgracia, ya, ni por asomo. Eso sí, desintegrar un paisaje, para que otros, lejos, lo incorporen al suyo, sí.
Pues eso, que prefiero estar imbricada.

martes, 31 de marzo de 2009

Diábolo



( Hacer girar la foto)

http://glup2.blogspot.com/

Pedro, un bloguero singular, cuidado con él, que pica de frente y sin peto en el caballo, que se yo que fue torero, que me lo han dicho, pero que creo que si con algo pica es con la palabra (y con algo más) me ha aventado esta entrada sin casi yo querer. Algo tenía yo entre manos con la herrumbre. Juan Benet tuvo otras lanzas, otras muchas lanzas y muertos hubo en la poesía, y cementerios, y poemas que nunca tenían que haber surgido si no hubiera habido tanta muerte: Ajmátova, por ejemplo. Pero la literatura, la buena, la de verdad, porque de mentiras y farsas estamos sobrados y hasta accidentados, muchos alimentados, digo que la buena literatura ha hecho éso: vincular vida y palabra. Ana Ajmátova dentro de su enorme sufrimiento escribió:

No, no soy yo, es otra la que sufre,/
yo no podría sufrir tanto.


Yo he querido dar un poema de muerte en vida, sencillito. Lo tenéis ahí (fue por ti Pedro, el brindis).

Herrumbre y giro

Siempre podré darte
otra postura más cómoda.

Fundarte en otro rincón,
gemirte más allá de los corrales,
angustiarme por tu declive,
o reírme en tu silencio.

Siempre éso y más,
porque aunque los pernios
chirríen y herrumbrados estén,
las puertas nunca agonizan.

sábado, 28 de marzo de 2009

Agujas






Esta es una vía muerta, la correspondiente a la primera foto, pero ya veis la vida que adquiere. Dábamos una vuelta en familia hoy por la laguna del Campillo (Rivas pueblo, Madrid) y el inicio estaba bien encarrilado: me enloquecen las vías muertas, su parálisis, ver cómo las invaden las hierbas. Y no digamos lo que me gustan las agujas de la unión de las vías. Paseamos durante hora y media y al llegar al punto de partida mis ojos se vuelven planetarios, doy un silbatazo interior y echo vapor como las viejas máquinas. Un fotógrafo dirige a dos mujeres posturas ferroviarias para no se sabe qué intención. Así que queridos amig@s siento no meterme reflexiva en esa entrada desierta de la primera foto pues la devoción a lo inesperado me sustrae el pensamiento, me lo desmenuza y me lo hace pedazos.

Ya sólo me queda añadir que no estaría de más que, aunque no esté habilitada la vía, que sí pongan allí a un guardagujas.

Remito en este enlace un texto fabuloso de un gran escritor mexicano: Juan José Arreola: El guardagujas. Leedlo, merece la pena.

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/arreola/guarda.htm