martes, 1 de diciembre de 2009

Coração

Puñal

El puñal
entra en el corazón,
como la reja del arado
en el yermo.

No.
No me lo claves.
No.

El puñal,
como un rayo de sol,
incendia las terribles
hondonadas.

No.
No me lo claves.
No.

F.G.L. POEMA DEL CANTE JONDO, Poema de la Soleá



Un pararrayos así, tan bruñido, de seguro que ha tenido pocas ejecuciones de los rayos. Me acerqué a él, como a tres metros de distancia y no creáis que estaba en un edificio alto, no, estaba en el suelo. Este rayo protege una caseta de la confederación hidrográfica del Tajo. Y como digo, al acercarme apenas oí los rumores de truenos pasados. Lo vi, lo rodeé: supe que lo que mejor le iba a ese pararrayos eran los rayos de sol de un espléndido día, no los rayos de sol como puñales. Rayos y alta tensión siempre hubieron. Mejor sol y mejor si tras lluvia. Para lo que no sé si están preparados los pararrayos es para los corazones que se lanzan. Quizás mejor no pararlos.



Roleta Russa (A fábrica do poema)

Adriana Calcanhotto



Um olho mira, um olho fecha
Desejo é flecha
A mão arrisca
Um olho vê, um olho cega
A bala, a mão, a mira
A espera, o disparo...
Meu coração atira
Ao alvo errado, e acerta...
Um olho mira, um olho fecha
Desejo é flecha
A mão arrisca
Um olho vê, um olho cega
A bala, a mão, a mira
A espera, o disparo...
Meu coração atira
Ao alvo errado, e acerta...
Um olho vendo, um olho veda
Desejo é fera
A mão atiça...
Um olho mira, um olho fecha
Desejo é flecha
A mão arrisca
Um olho vê, um olho cega
A bala, a mão, a mira
A espera, o disparo...
Meu coração atira
Ao alvo errado, e acerta...
Um olho vendo, um olho veda
Desejo é fera
A mão atiça...

domingo, 29 de noviembre de 2009

Llueves



Bajo mi ventana, a las 10.30 horas del 29-11-2009


Presento una foto fresca, casi instantánea.
Parecía imposible. Llueve.
Eterna constancia del cielo, la lluvia.
La veo encararse hacia el suelo, no se lastima.
Llueve y remedia.
Lluvia y luz.
Suelo más acentuado con la lluvia.
Lluvia, su sonar a modo de rastro.



Mejor os dejo con este poema de Elena Martín Vivaldi

El Insomnio

A Antonio Carvajal

Llueves, la noche, llueves reclamando
mi atención, la mirada,
mi entrega a tu constante, entrañada,
pasión.
Llueves y llueves, lluvia de la noche,
lluvia que te proclamas vencedora
de la estrella más alta,
que pregonas, abates el silencio,
repitiendo tu nombre y tu destino
de palabra insaciable.
Llueves y llueves más,
cuelgas tus hilos
de un cielo recobrado
en tu sombra y acento.
Llueve tu acompasado ritmo sobre el tejado,
el árbol,
por las ramas,
la tierra,
en la carne,
en la ausencia.
Iluminas la noche y la oscureces.
Hablas y dices tu húmeda pregunta
al que insomne te espía.
Pero yo no respondo.
¿Qué me tiene
la frente dolorida, y sin espejos
donde encontrar el corredor que lleve
hasta el hondo lugar que se extiende en lo oscuro,
revelador de un sueño?
¿Por qué tu voz no es hoy
brillante azul,
liviana,
alegre, triste,
desvelada, mía?

¿Por qué no es puente, aroma
trayéndome el asombro de tus manos?

¿Por qué me dejas sola, con mis ojos
ciegos a la verdad que tú le siembras
a corazón sencillo,
al hombre que te escucha sintiéndose más tierra,
más árbol, más deseo,
más rama, más raíz
y más humano?
Déjame de tu nombre la inquietud,
guardada en el temblor de tu insistencia.
Que mañana la encuentre,
cuando el sueño
haya borrado este desasimiento,
y amanezca yo en ti,
ya luz y llama.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Trastienda 3



Respecto a la especie humana tengo una idea clara: su condición de mala nadadora, al menos la mayoría. De ahí los náufragos por doquier. Así que vas por la calle y es difícil que no te encuentres con uno. Pero hay una evidencia y es nuestra, también, condición de mástil. Nos hundiremos, sí, pero siempre asomará como último nuestro mástil y nuestra bandera. Este hombre, harto de sujetarla, decidió colocársela al cuello. Me pareció que tenía cara del 68. Aquel espíritu si está ya lejano. Lo que sí le noté, así de pasada, fue harto. Y mucho.




HARTO (ROSENDO)

¿Harto de qué? Si por mi fuera...aguanta friolera
Harto de sentencias crecederas que siempre se superan
Harto de escudos y banderas
Harto de ver como me lleva la corriente
Harto de siglas y fronteras
Harto de andar haciendo escuela,
gimnasia paralela
Harto de pasar la noche en vela
cuidando la cancela
Harto de nudos y asideras
Harto de hilar para sentirme inteligente
Harto de ser lo que se espera
Harto del bien y del mal,
de descubrir el pastel
y no escuchar más que sandeces...
De lo que queda que hacer
para volver a empezar
y repetirlo una y mil veces...
Harto de nudos y asideras
Harto de hilar para sentirme inteligente
Harto de ser lo que se espera
Harto del bien y del mal,
de descubrir el pastel
y no escuchar más que sandeces...
De lo que queda que hacer
para volver a empezar
y repetirlo una y mil veces...
Harto de aguantar al que domina
quemar adrenalina
Harto de seguir doblando esquinas
pisando catalinas,
pisando catalinas,
pisando catalinas*..


*Catalina: excremento humano.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Trastienda 2



A este hombre lo vi sacar un paquete de Celtas en la trastienda de la manifestación de los agricultores del sábado pasado. Cachisss. No me dio tiempo a fotografiarle mientras sacaba el cigarrillo de la caja. Todo no se puede, Sofía. Ya, lo sé, Sofía, pero es que no todo el mundo fuma ya esos cigarrillos. Al menos lo sacaste con el cigarro en la boca. Sí, si satisfecha estoy, mira, no ves cómo arroja los malos humos. Ya lo he visto, Sofía, pero le tenías que haber preguntado cuántas horas ha estado expuesto al sol, cuánto ha trabajado y sobre el humor que le queda.
De acuerdo, Sofía, éso haré la próxima vez para que no se quede tan colgada la fotografía.





Celtas Cortos

CARTA A RIGOBERTA MENCHÚ

Bienvenido, esta es la tierra de los sueños
cuenta y dime que es lo quieres soñar
con mi magia seremos dos compañeros
por tus sueños, si me invitas a pasar
Quiero ver la luz del Sol natural
quiero despertar sin temer morir
quiero caminar de país en país
sin tener que odiar a quien vive allí
Quiero amanecer en un mundo en paz
quiero resistir a ser infeliz
quiero enamorar a esa chica, si
quiero colorear el día que esté gris
Quiero cultivar un bello jardín
quiero despertar en un día feliz
quiero yo cantar mis deseos, si
y quiero soñar que son realidad
Quiero amanecer
quiero resistir
quiero enamorar
y quiero soñar

martes, 24 de noviembre de 2009

Trastienda 1




El sábado fue día de manifestación. En esta ocasión los agricultores y ganaderos. Las fotos de la multitud ya las tenemos en la prensa donde habitualmente nos convocan para la noticia. Unos dirán que si cien mil otros que si treinta y cinco mil. Yo diré que muchos unos. Siempre que hay una manifestación hay una trastienda interesante, lo que sucede alrededor, lo que una persona hace mientras escucha el mitin, la postura del otro, el despiste, el aprovechar para otra actividad, etcétera.
Veremos la trastienda de la manifestación durante unos días, a día por trastienda.

En este caso el señor estaba comiendo pipas. El justo momento de cachar. Tuve suerte. Concibo la fotografía muchas veces como éso: suerte. Pero hay que estar. Lo que no se planteó, seguro, el señor, es que esas pipas vendrían de Turquía a precios bajísimos. En Cuenca, mi tierra, antes se sembraba mucha pipa para comer. Ya pasó a la historia. Ya se sabe: no era rentable frente a la pipa turca. Como tampoco se es rentable frente a la almendra turca, o a la avellana. ¿Y los precios que allí cobran los agricultores? Ah, éso es otro cantar. Pero yo no he venido aquí a arreglar el mundo. Sólo os muestro la trastienda de una manifestación.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Cuadro



Sofía Columela
Óleo sobre arena.




Me pasa por encima la quietud de este cuadro.
Parcialidad otoñal en las hojas de los almeces.
Juego de calles solitarias.
La bicicleta con su inercia acumulada.
La blancura de la persona que guía el cuadro.
No interpreto nada más que la levedad de la obra.
No hay crepúsculo ni inocencia.
Sí favor de un agradable tiempo otoñal que nos seda a través de la pintura.




G. PERSIANI (1799-1869)
Ines di Castro

«Cari giorni»
Romanza de Inés

Cari giorni a me sereni
d’innocenza e di virtù,
foste brevi, siete spenti,
né a brillar tornate più.

Nel dolor è scorsa intera
la prim’ora dell’età,
mia giornata innanzi sera
nel dolor tramonterà.


Caros y serenos días
de inocencia y de virtud,
fuisteis breves, ahora habéis concluido
y no volveréis a brillar nunca más.

En el dolor transcurrió
el amanecer de mi vida,
y mi viaje hacia el crepúsculo
concluirá en el dolor.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Previsiones



Indican ante este mar las previsiones lluvia ladeada.
No nos sorprendemos, pues. Mi previsión sería,
la de ser deudora de la mínima parte de la costa
y pertenecer al día que llega, haciendo de todo
acopio, rumor ante todo, lluvia sin duda, pero,
como ya dije, sin nada fijado, tan sólo
fraguarme en el mar, como arquitectura imprevista.



ÁLEX SUSANNA

Naufragi

Plou, amor, sempre que véns,
i trona i llampega premonitòriament
com per avisar-me que rere teu
s’hi amaga una delicada tempesta
que pot fer estralls dins meu…
Arribes espurnejant de pluja
i caiem de nou l’un dins l’altre,
fins a convertir-nos per uns moments
en una sola onada de pell
que envesteix furiosa
la costa del desig…
Renaixem després nous i pletòrics,
i fixem llavors els nostres ulls
en els perills del cos de l’altre,
com per reconèixer els diferents esculls
amb què hem anat topant
al llarg del nostre periple…

El viatge de l’amor
vol tanta embranzida com càlcul:
si no, el plaer es deixata en oblit
i res no pot sorprendre’ns
perquè res no ha estat previst


Naufragio

Llueve, amor, siempre que vienes,
truena y relampaguea premonitoriamente
como para avisar que detrás de ti
se oculta una tormenta delicada
que puede hacerme estragos...
Llegas deslumbrante de lluvia
y de nuevo caemos el uno en el otro,
y únicamente somos los dos por un momento
ola de piel que rompe enfurecida
sobre la costa del deseo.

Renacemos después pletóricos y nuevos,
y fijamos entonces nuestros ojos
en el cuerpo del otro y sus peligros
como por comprobar los diferentes
escollos que nos fuimos encontrando
en nuestra singladura.

El viaje del amor
precisa tanto impulso como cálculo:
si no el placer se deshace en olvido
y nada puede sorprendernos
porque nada fue previsto.

Traducción: Luis García Montero y Jon Juaristi






O mundo era praia
e ti na varanda
sorrías ao pasar
igual que nun soño

Bañamos nas ondas
o noso desexo
varado frente ao mar
coa sede infinita do sal

Ven e saberás do meu querer
Ven e lavarei as mágoas na maré
Ven e lamberás o mel
Ven sobre a maré
Ven de vagar

As horas esvaran
na néboa da alba
e a auga baixa a man
da túa presencia

Aínda seremos
veleiros sen rumo
amantes sen aneis
golfiños que asoman do mar

Os faros sinalan
os lindes da alma
fiando sen parar
nas redes do infindo

Resoan os sinos
no espello dos ollos
na liña da maré
semella que estás a agardar

martes, 17 de noviembre de 2009

sábado, 14 de noviembre de 2009

Sed

Triangulacións

O ceo en dúas metades transfundidas
no teu útero amable sempre aberto:
ela e mais eu en comunión perfecta
entramos na túa vida
e habitámola.

Un triángulo iniciático e perverso
sero e sen sufrimento
fermosamente altruísta
e brutal.

xullo, 95

Lois Pereiro (Ver entrada anterior).



Mirar por mi ventana muchas veces es una opción de vuelo. Una tiene claro que la opción del cielo, de la estratosfera sentimental, es riesgo de caída. Alguien por aquí, por los cuadernos amigos, habló de riesgos, de ser al menos dos. Yo, de momento, soy una y libre. Una cometa, en cambio, es merced de viento y sujeción. Pero ver una cometa me inflama, me desparrama en su deseo. Ésa cometa y un tiempo de reposo me hizo pensar el siguiente poema, en el que dos se hablan, siendo yo una la misma:


Hagamos sed de lo aéreo
sin restringir el contrato con la tierra.
Dicho así, compañera, podrás
beber mucha altura, etiquetar
las semillas del aire que obren
en tus bolsillos. Sí, sed bendecida.
Sí, pero bien hablas del suelo,
de ese imán que adultera nuestros
pies de plomo. Bebida la tierra,
etiquetada con cordones.
Vale, un sorbo de aire
y me ato el vestido.







Speak low: permítanme un susurro.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Lois Pereiro



Ya sé que el pájaro que está posado en la chimenea no es un mirlo blanco. Cuervo más me parece. Cuervos como pájaros audaces y listos. Pero lo que no haré es criarlos, los ojos me son imprescindibles aunque ya quisiera yo su vista y su vuelo. Esta imagen está recogida desde la muralla de Lugo. Desde allí, los cuervos no sospechan sobre las intenciones perversas aunque, quién sabe. Eso sí, vayan andando por el campo y párense a 200 metros a observar un córvido: se les irá al instante.
Lois Pereiro es/fue un magnífico poeta de Monforte de Lemos. Poesía seca, honda sin decorado y directa es la que nos entrega. No sé que parte tendría este poeta de mirlo blanco o de cuervo si le tratásemos de identificar con una de esas aves, cosa que no haré. Lo que sí diré es su gratísima emoción al haberlo descubierto y, cómo no, su vuelo bajo y certero.
De su último libro extraigo este poema donde el amor y la muerte es preponderante en su temática, amor en todos los sentidos, amor reflexivo, amor pleno:

(Breve encontro)

Sobrevoabas un día o meu espacio aéreo
rozándome coas plumas levemente
e desaparecías cun rumor minguante
como a visión dun soño
fracasado.

xuño, 95

Lois Pereiro
'Poesía última de amor e enfermidade' 1992-1995
Ed. Positivas, Santiago de Compostela

(Breve encuentro)

Sobrevolabas un día mi espacio aéreo
rozándome levemente con la plumas
y desaparecías con un rumor menguante
como la visión de un sueño
fracasado.



Merlo branco que non voa
quere mans para tocarte
quere boca pra beixarte.

Merlo branco que non voa
e mireite na auga crara
mais eu vinte merlo branco

ah...

eu voando
e ti
voabas.




Merecerá la pena volver a Louis, que lo haré.