Ya en una entrada pasada (axilas) hablábamos de la muerte de un zorro al ser atropellado. No sé si esta culebra sería consciente de mi buena intención que no fue otra que la de evitarla un atropello. De haberse producido, algún córvido, milano o cernícalo seguro que hubiera dado buena cuenta de ello. No penséis en el repelús, que tampoco era una cobra. Os puedo asegurar que estuve a unos veinte centímetros con mi cámara y ni se inmutó. La culebra tenía una prioridad muy clara: recibir los últimos rayos de sol y apropiarse del calor que el asfalto había acumulado durante el día. Observé su sombra, sus ojos acechantes, su quietud. Al final, un leve toque en la cola con mi zapatilla la alertó, la aceleró, se encabritó, bufó. En un preciso agujero de la cuneta entró. Cada una seguimos nuestro camino.
Procuro vivir. Y si acierto expongo mi vergüenza de vivir en un reposo en el que pensar puede considerarse hasta un lujo. Si como pescado hoy sé que me lo habrán traído, que unos pescadores se habrán enredado en el Atlántico, que un barco habrá atracado en el puerto, que un trailer habrá venido hasta aquí, y de aquí al mercado, y del mercado a mi plato. Sé que ellos son sostenibles y se sostienen. Sostenibles de verdad. Decir sostenibles de pacotilla y alguien sentirse herido. Amplío mi decir y en mi decir siento. En mi hacer puede que acabe contradicha. ¿Y quién no? Por eso la vergüenza. Ellos, en un hilo y cebo, aseguraban un pez, tres o cuatro a lo sumo. Y yo, en un plato en el que procuro no pensar. Pensar me irrita. No siempre. Y aún así, procuro vivir.
Melodía e letra: Guadi Galego
O mar ns conta lendas de peixes e sereas bailando eu o mar sentín quererte máis, bailando eu o mar sentín quererte máis. Mira como vai o mar, comenza a mirar historias que non conta non podo máis que escoitar, mira e comenzarán historias de mar aquilo que vai ven non podo máis que ollar.
Desazón amig@s es lo que siento al haber aceptado este trabajo. Una marca de ropa muy relacionada con ese violín que tanto vale me citó para fotografiar a unas modelos en un garaje. ¡Por dios, qué lugar!, dije yo. No habrá otro sitio más confortable (y foteable) para fotografiar a estas nenas tan benditas, tan humilladas. Allí hicimos la sesión, entre grasas, ruedas y rodamientos. Rodaje perfecto, mejor, sesión fotográfica perfecta. Mando las fotos por correo electrónico y...¡qué me encuentro! No lo dudé, llamé a Valérie Boyer y me asesoró. 'Vamos a meter caña al photosop en Francia', me dijo la diputada de Sarkozy. ¡Uy, Nicolás!, me dije, que mi derecha sea la mitad que la vuestra si llega al poder. Quedé asombrada, de verás. Mis niñas eran rosaditas, alegres, rezumaban desparpajo. Las veo ahora y me digo, me pregunto, ¿qué has hecho de ellas, photoshop, las has adelgazado, las has puesto tristes, y para colmo las has puesto no entre rejas, algo peor, entre cadenas, eh, photoshop? Ahora, mientras leen, si quieren, el enlace de la diputada francesa o mientras escuchan el tema 'Desengaño y pasión' de Manolo Carrasco pregúntensen si no hay exceso de photoshop en la vida real. ¿A cuánto estamos dispuestos a que nos manipulen? Un brochazo por aquí, un brochazo por allá. Allá quienes lo utilicen: sus fotos no lo serán.
Hoy decido sobre la bondad de la descarga. Os presento a quien espera, por su forma particular, y por el bolso de ella. Pero más me interesó quién fuma. Las dos fotos las hice prácticamente seguidas pero es esta mujer, que nada que ver con el bolso ni con el hombre excesado (sí del verbo 'excesar') de granate. Esta mujer fumaba sola, su único gesto era el de la mano y el del mirar. Puede que no haya hecho ni una foto a la catedral de Lugo pero de sus gentes sí tengo para elegir. Hay gente a la que considero sospechosa de pertenecer al mundo de la/mi fotografía. Sin permiso, por supuesto. Y esta mujer lo fue y afortunada me hallo. Y ante todo por el elemento escaso, fino y sugerente del humo liberado por esa exclusa escasa que es nuestra boca. La boca, la de quienes me acompañáis, que allá que brote, o que diga silencio sin apenas pronunciarlo, la boca que defiende su humo hacia el aire, la boca que defiende al aire del mal humor. Bocas que me interesan.
Letra de Alegrías a Contramano Letra : Carles Lloveras y J. Pablo Fernández Música: Patricia Ramos y Antonio Arco
Siempre ando a contramano, por la calle del deseo, y yo quisiera, primita, comerme to lo que veo. Y aunque esta noche yo acabe robando flores, yo no puedo olvidarme de tus olores.
Mirando atrás, un cangrejo busca latas pa escapar, de las gaviotas del puerto que son las ratas del mar. Y allí parten petroleros el agua por la mitad, y suenan sus sirenas y regalan su alquitrán. Que lo regalan, mi niña, pa ti que lo regalan pa mi, que lo regalan pa to ustedes, pa el que se quiera venir.
No abandono las fotos con carga. Fijo la voz en vuestros ojos. Ese hombre no atraviesa un río español. Atraviesa un río de allá. Un allá también de aquí.
Pavadas
Julio Cortázar
Al árbol ya cortado no lo claves en tierra porque su copa seca no engañará a los pájaros.
Al río que discurre no le levantes diques porque en el aire libre cabalgarán las nubes.
Al hombre desterrado no le hables de su casa; la verdadera patria caro la está pagando.
El árbol ya cortado, el río que discurre y el hombre desterrado caro lo están pagando.
No abandono los kilómetros, amig@s. Y esta vez como funambulista de la conducción y del objetivo. Así pues, las reclamaciones de calidad, al maestro armero. Buenos marmolillos se harían con ese bloque, ¿no? ¿O buena pasta de celulosa se hará con esos troncos de chopo, no? Pero mi visión es otra. Como veis, se puede conducir y que te fotografíen; y se puede conducir y fotografiar -os juro que las hice sin parar, no había atasco-, eso sí, que no te pillen. Cuando vi ese bloque me acordé de la palabra 'vaciador' y de un un artículo de hace unos cuantos años que Gabriel García Márquez publico en 'El País'. Y algo de ese artículo se me quedó grabado: 'Escribir un cuento es vaciar en concreto'. En el enlace que dejo está íntegro el artículo que es interesante y ameno a rabiar. Molestaros, de verdad. Asimismo las propuestas de cuentos son más que sugerentes:
De vuelta a los bloques pensé si vaciando en concreto saldrían de allí hermosas, bellas esculturas. Pero también volví al artículo de Gabo y me pregunté cómo habría que vaciar algo y de qué modo para llegar al poema, porque tengo claro que pegando ladrillos se llega a escribir una novela y a hacerse rico y desalmado como un constructor.
Dedico esta canción protesta (¿alguien duda de esa palabra, la seguimos teniendo en cuenta?) a Josep María.
Estas fotos están hechas en Ávila, hoy. La cámara nueva llegó.
Esta entrada podría tener muchos títulos. Navajazos, corteza, savia, flechazo. O sutura. Y es que ese tronco de álamo se ha llevado tantos navajazos que ya no le caben más. Hablar si pudiera un árbol. Razón de amor. Sí, ya, pero podrían habérselo tatuado donde yo les hubiese dicho. Generoso es el árbol y al final impone su sutura y una lo ve de lejos y hasta estima razonable las figuras que emite el tronco. Y diré cómo he decidido titularla: Ybris. Sí, a Ybris, aunque él no lo crea, le debemos mucho. Yo al menos y lo que le debo me lo reservo aunque ni el lo sepa. Pero lo que más interesa ahora no es reclamarlo sino releerlo. Y sin su permiso (no se lo he podido pedir) lo he hecho y os lo propongo:
En la corteza de tu árbol
No hay límite en tu piel aunque de ella te cubras. Desde ella te traspasas, a su través me absorbes. Pintarme en ella o dibujarme allí sería suspenderme entre tu dentro y fuera, ponerte vertical y columpiarme, colgado del espacio estrecho entre los dos, de tu latido al mío, desde donde me miras hasta donde te miro movido por las manos con que te tocaría y por el tenso impulso con que me aceptarías. Pero no sé pintar, por eso escribo los versos de un poema por valles y colinas, por grietas y llanuras palabras que te palpen, te investiguen, te tracen y sondeen al ritmo de sus sílabas y a la ardiente osadía con la que te tutean. Dejo a mis manos recorrerte lentas y a solo un dedo acariciarte esto:
A tus puertas te llaman mis nudillos sólo por distraerte: entré desde mis ojos hasta dentro desde el mismo momento en que nos desnudamos. Quede esto escrito aquí como si fuera huella, como si fuera muesca en tu corteza de flecha y corazón pero sin fecha.
Hay mucha sinceridad en esta entrada. Que Mayte Martín le acompañe para quien él lo desee. A mí, lo lleva haciendo desde tiempo.
Diagonal puedes ser tú, dentro de un punto me encuentro. Sueño y diagonal, ¿qué desvío podría soportarlo? Sueño podría ser yo en una tapia. Puedo ser dueña del vuelo, reactor principal del cielo; y tú, si no estás, ejemplo limpio de una diagonal triste, acaso nada atrevida.
Sonhos
Caetano Veloso Composição: Peninha
Tudo era apenas uma brincadeira E foi crescendo, crescendo, me absorvendo E de repente eu me vi assim completamente seu Vi a minha força amarrada no seu passo Vi que sem você não tem caminho, eu não me acho Vi um grande amor gritar dentro de mim como eu sonhei um dia Quando o meu mundo era mais mundo E todo mundo admitia Uma mudança muito estranha Mais pureza, mais carinho mais calma, mais alegria No meu jeito de me dar Quando a canção se fez mais clara e mais sentida Quando a poesia realmente fez folia em minha vida Você veio me falar dessa paixão inesperada Por outra pessoa Mas não tem revolta não Eu só quero que você se encontre Ter saudade até que é bom É melhor que caminhar vazio A esperança é um dom Que eu tenho em mim Eu tenho sim Não tem desespero não Você me ensinou milhões de coisas Tenho um sonho em minhas mãos Amanhã será um novo dia Certamente eu vou ser mais feliz