sábado, 28 de marzo de 2009

Agujas






Esta es una vía muerta, la correspondiente a la primera foto, pero ya veis la vida que adquiere. Dábamos una vuelta en familia hoy por la laguna del Campillo (Rivas pueblo, Madrid) y el inicio estaba bien encarrilado: me enloquecen las vías muertas, su parálisis, ver cómo las invaden las hierbas. Y no digamos lo que me gustan las agujas de la unión de las vías. Paseamos durante hora y media y al llegar al punto de partida mis ojos se vuelven planetarios, doy un silbatazo interior y echo vapor como las viejas máquinas. Un fotógrafo dirige a dos mujeres posturas ferroviarias para no se sabe qué intención. Así que queridos amig@s siento no meterme reflexiva en esa entrada desierta de la primera foto pues la devoción a lo inesperado me sustrae el pensamiento, me lo desmenuza y me lo hace pedazos.

Ya sólo me queda añadir que no estaría de más que, aunque no esté habilitada la vía, que sí pongan allí a un guardagujas.

Remito en este enlace un texto fabuloso de un gran escritor mexicano: Juan José Arreola: El guardagujas. Leedlo, merece la pena.

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/arreola/guarda.htm

viernes, 27 de marzo de 2009

Primavera/Alcorque


(No hagáis doble click en la foto)

Citas:

El poder de las moscas: ganan batallas, impiden que nuestra alma obre, comen (de/en)* nuestro cuerpo. Blas Pascal, Pensamientos
* El de/en fijado entre paréntesis es de mi cosecha.

Esto no es una mierda,/
es un vaciado de mis intestinos. Anónimo remilgado

Esta entrada titulada Primavera/Alcorque se la dedico a Xuan Rata. La entrada, se entiende. No sólo como respuesta a la suya homónima, blanca y pura sino porque se lo merece, la entrada, se entiende. Además Xuan sabe que un elemento tan obstinado como el de la foto lo recibiría un árbol con agrado en su alcorque.

Esta entrada, como alguno@s observaréis tiene tela. Claro que tiene tela, y trasfondo y paño del bueno. Intenciones no le faltan. Y que nadie se vaya por el lado de la provocación, ¿qué pasa, una no puede poner su mierda y reflexionar sobre ella? ¿No nos envían día a día mierdas mayores, con respeto a esta humilde mierda que su función tuvo de alimentar y abonar a moscas y terreno? Además, ¿acaso huele tras nuestra aséptica pantalla? ¿acaso es más estética una flor que una mierda, dónde está escrito? Algun@ se ha parado ante una mierda a cronometrar el tiempo que tardan las moscas en acudir, sea invierno o verano: ¡segundos! ¡¿De dónde salen, dios mío?! Hay un libro espléndido, jugoso, si se me permite aquí la expresión, titulado 'Movimiento perpetuo' del gran escritor guatemalteco Augusto (Tito) Monterroso que recomiendo con fervor por su ironía, su pulcro lenguaje, por la diversidad de sus ensayitos, por sus relatos. Léanlo y déjense de escrituras de libros almacendos en pallets. Lean su entrada titulada 'Como me deshice de quinientos libros' y verán si llevo algo de razón( http://books.google.es/books?id=rqtVag-9kJgC&pg=PA87&lpg=PA87&dq=como+me+deshice+de+quinientos+libros+monterroso&source=bl&ots=VwDrRf-Fi8&sig=NlMJv7E67B-O0Z-x9N3tnKF4U-E&hl=es&ei=r9zMSaLXHsOQjAfns7DKCQ&sa=X&oi=book_result&resnum=2&ct=result#PPA89,M1 ). ¡Y qué es la mierda sino movimiento perpetuo. Me pongo a oler y pienso que peor me huelen las grúas que se levantan para construir, que pero me huele un lince atropellado en Sierra Morena, que peor me huele el hambre y las diferencias, que peor me huelen los políticos, que peor me huele una cantera descomunal de pizarra a cielo abierto en O Courel, peor me huele una papelera al pie de un río, ¡que peor me huelen tantas cosas! Así que como bióloga no le doy importancia a la mierda nada más que como lógico abono. Han pensado en los ríos si fuésemos campestres en nuestro defecar y miccionar. ¡Cómo serían sus aguas de festivas! Así de pura, sin photoshop, ese pincel de pixeles que endulza tantas fotografías.

Ahora es vuestro turno queridos amig@s: se puede acudir como mosca cojonera, como mosca seductora, como mosca impertinente, como mosca sutil, como mosca perfecta, como mosca tse-tse, como mosca edulcorante.

Xuan, de todo corazón.



Ah, se me olvidaba esta canción que oída por un inglés puede resultar acogedora y que oída y leía por nosotr@s podemos pensar: 'pues sí, Albert, puedes llevar algo de razón'.

Albert Pla - Marcelino arroyo del charco

Entró en el retrete
se subió la falda
le dolía el vientre
se bajó las bragas
Se sentó en el báter
del bar mas cercano
se llamaba Matilde
y se estaba cagando

Pero el cuerpo se resiente
de comer tan malamente
eso le ocurrió a Matilde
que se le desorientó el vientre

Y rompió aguas defecando
y así dió luz por el culo
un cagarro que lloraba
y así nació su primer hijo

Sin previo aviso
ni embarazo
en vez de cagar
parió a un niño
Lindo retoño
se llamaría
Marcelino!

Ay Marcelino bienvenido al paraiso
no llores mas y alégrate de seguir vivo
mejor vivir en este mundo que en mi culo
porque aunque tú
seas un mierda esta tierra es tu letrina
no llores más y límpiala con tu sonrisa
está alegría, ay quien tira de la cadena

Ay Marcelino, bienvenido al paraiso
primero aprendes cómo reirte de ti mismo
y te será fácil descojonarte del todo
porque si tú
si te tomaras la vida en serio estás perdido
pásalo bien, pa cuatro dias que vivimos
pasa de todo y tómatelo a cachondeo
pasa de todo y tómatelo a cachondeo
pasa de todo y tómatelo a cachondeo

Y es que con tanta porquería
la que nos mandan desde arriba
levantamos paraísos
de inmundicia y alegría
y edifícate un palacio
de mentira con sonrisas
te llamarás Marcelino Arroyo del Charco

Ay Marcelino, bienvenido al paraiso
quizás es cierto que vivimos malos tiempos
es tó un infierno y tú un pobre diablillo
ponte a bailar
esta esperpéntica y dramática comedia
nunca consientas que nadie te agüe la fiesta
ni tus miserias ni las desgracias ajenas

Ay Marcelino bienvenido al paraiso
no es humor negro ni una broma de mal gusto
es solo un chiste
lo que es un chiste muy profundo

Fíjate bien
es tan absurdo que resulta divertido
es tan gracioso ver que siendo como somos
lo mal que estamos
pero ay qué bien que lo pasamos
lo mal que estamos
pero ay qué bien que lo pasamos
lo mal que estamos
pero ay qué bien que lo pasamos.

P.D. ¿Os habéis parado a pensar en la palabra 'escatológico', la fuerza que tiene, su pulsión, su expulsión?

jueves, 26 de marzo de 2009

Chispeante

(Doble click para ampliar la pompa)


Chispeante forma del jabón agitado: Pompa.

Como esto de los blogs/cuadernos no deja de ser un juego/creación a varias bandas y como yo no voy a ser menos que mi fiel y ajustado compañero (y marido) Manuel (Tempero para unos pocos, http://tempero-koroneiki.blogspot.com/) es por lo me decido en esta entrada que mucho tiene que ver con la incitación con que nos deleita nuestro amigo Ybris (léanle, como dice Tempero en su cuaderno: http://nomequedo.blogspot.com/). Yo le regalo una burbuja o pompa que hizo mi hijo pequeño, una pompa que tiene la persistencia de unos ojos limpios, que la secundan unos dedos para explotarla, una burbuja sin precio, una pompa que se deshace sin ser fúnebre, un pedazo de aire, un planeta menudo. La pompa, que salió de un niño y que hacia otros iba. Del resto de las burbujas nada quiero saber excepto las de un buen cava.

Pompa: la holgura más leve de un niño.

martes, 24 de marzo de 2009

Pensamiento



Aunque fuera un día de mucho viento puedo asegurar que sí pienso. Quienes no piensan, entre otros, son los que ya no están. No siempre los cipreses se ciñen a los cementerios. Los que se ven están junto a la M-30 madrileña, a la altura de Méndez Álvaro. Muchas veces el ruido acusa al silencio de intermediar en su acoso. El silencio va más allá, calla simplemente. Lo que sí es el viento es una voz declarada al silencio y que gusta escucharlo, aunque por unos instantes no pensemos.



Canción: Sopra Demais o Vento
Intérprete: Camané
Composição: Fernando Pessoa

Sopra demais o vento
Para eu poder descansar ...
Há no meu pensamento
Qualquer coisa que vai parar


Talvez esta coisa da alma
Que acha real a vida
Talvez esta coisa calma
Que me faz a alma vivida ...


Sopra um vento excessivo...
Tenho medo de pensar ...
O meu mistério eu avivo
Se me perco a meditar


Vento que passa e esquece
Poeira que se ergue e cai ...
Ai de mim se eu pudesse
Saber o que em mim vai! ...

domingo, 22 de marzo de 2009

Levedad



Una alondra recién salida de unas retamas.
Repito: no hay truco. Toda tan cerrada. En un instante inmediatamente posterior abriría las alas. Las ligeras alas que ondulan su vuelo característico.
Pero yo la veo leve, sutil en el aire.
Vista así es como si excluyera la gravedad.
A mí me gustaría ser ingrávida y no tener que fatigar a las alas.
Pero el vuelo totalmente desplegado, reposando sobre el aire, también me sustrae.

Mi entrañable compañero me dio como receta este poema de un poeta sobre el que él volverá en unos días. Le surgió al hilo de la alondra, al hilo de lo que nos queda por decir en un poema, al hilo de lo que nos queda por ser y al hilo de la lectura de Fulgencio Martínez López en su imprescincible poemario 'León busca gacela':

Un viento negro

Un viento negro duerme en nuestros poemas.
Un viento negro, y hay más:
pasos que nunca hemos dado
hacia no se sabe qué destino.
Gritos y pasos y alfileres
que despiertan el limbo
de nuestras alas plegadas.

martes, 17 de marzo de 2009

Vilanos




Ahora ya no me escapo de exponer el nombre 'vilano', que antes era (y en algunos sitios es aún) el milano, el rapaz, el pequeño águila, pero no, me dirijo a ella como a la flor del cardo. Amarillo, rojo (las entradas anteriores) y morado ahora. Sí, si alguien se deriva hacia el republicanismo mejor. Fue la gran hazaña/Azaña para que España hubiera sido un país gratamente progresista. Pero aquí para esta republicana porque amo a esa flor como a la que más, la hermana burra de la alcachofa, sí de su nombre griego onopordum, onos, asno, y de pordum nada digo, que el que quiera que investigue. La flor de cardo tiene espinas claras, nada quiere con las rosas y adquiere festines de gorriones en la época de la maduración de sus semillas. Y yo, si fuera mina, lo sería de cardo. Lean la letra de ese tango soberbio: reivindicación.




"Ser mina flor de cardo" Cantada por Patricia Barone y la Yapa

Ser mina flor de cardo, la forma de ser mina.
Dejá que se nos pierdan los nombres de otro siglo,
la rosa, que es tan suave y oculta las espinas,
la hermosa muñequita que mira desde el vidrio.

Ser mina flor de cardo, la mina de algún hombre
que entienda que al ganarnos no valen tonterías,
que acepte que llamemos las cosas por su nombre
y june que hay croqueta valiosa en una quía.

Ser mina flor de cardo, yugarse el sitio en serio,
no andar especulando con fáciles histerias,
no hacer que los gentiles y amables caballeros
se obliguen a cedernos el paso en cada puerta.

Ser mina flor de cardo, no acepto otro bautismo,
ni rosa, ni muñeca, ni frágil por costumbre.
Ser mina flor de cardo sin falsos heroísmos
sabiendo que me esperan rebeldes mansedumbres.

Ser mina flor de cardo con sangre y con ojeras,
con gotas en la frente bendita del trabajo.
Con muchas esperanzas, ternuras y polenta
en sábanas que arrugan amores y cansancio.

Quisiera recibirme de mina flor de cardo,
de pan que se comparta, de espina que se avise
porque ése es el buen nombre, porque ése es el más alto
y el único que importa si un hombre te lo dice.

Ser mina flor de cardo y al diablo con el resto!!!
perder los otros nombres, perderlos para siempre
por falsos, por antiguos, sabés? Por puro verso,
por ser las lindas trampas que a veces se nos tienden.

Quisiera recibirme de mina flor de cardo,
de pan que se comparta, de espina que se avise,
porque ése es el buen nombre, porque ése es el más alto
y el único que importa si un hombre te lo dice.

Letra: Adriana Turchetti
Música: Javier González

(Para acercarse a la acepción Mina: http://es.wikipedia.org/wiki/Lunfardo#Mina)

lunes, 16 de marzo de 2009

Folerpiñas



Folerpa: En Galicia son las partículas (anacos) de nieve que caen. Por similitud, folerpiñas acoge el nombre de estos filamentos que corona el fruto/semilla del diente de león.

Algún céfiro ya debió de aventar las folerpiñas (vilanos). Me agrada que así sea. Seguro que lo hizo a sabiendas de los buenos deseos de la propia naturaleza. O quizá la naturaleza sea tal, sin buenos o malos deseos. La semilla es la base del seguir. ¿Y que hago yo con las que quedan? ¿Las soplo? Puede que yo me asuma naturaleza también y deje mis deseos a un lado y simplemente esgrima bajo mis pies una porción de tierra para que cualquier semilla descanse o germine. De momento no soplo, aunque desee.

sábado, 14 de marzo de 2009

Transfusión





Transfusión

La vida tuya sangre mía abona
y te amo a muerte, te amo; si pudiera
bajo los cielos negros te comiera
el corazón con dientes de leona.

Antes de conocerte era ladrona
y ahora soy menguada prisionera.
¡Cómo luce de bien mi primavera!
¡Cómo brilla en tu frente mi corona!

Sangre que es mía en tus pupilas arde
y entre tus labios pone cada tarde
las uvas dulces con que pan convida.

Y en tanto; flor sin aire, flor en gruta,
me exprimo toda en ti como una fruta
y entre tus manos se me va la vida.

Alfonsina Storni


¡Ojo! que ya sé que esta foto no es actual. Pertenece a la cosecha del año pasado en mi pueblo conquense. Pero dije que me apetece llenar este cuaderno de flores. De flores anticipadas, de mares inauditos. Cuando veo esos campos lo que me entra es el sentimiento de transfusión. La retina no deja de ser la que invade el corazón y el alma. A veces tienes invadida el alma y entonces la retina exclama aún más. Retina, voz, intimismo, colorido, urgencia: son palabras que anticipo a esas flores que espero que se repitan este año. Y yo le digo a la amapola lo de Alfosina Storni:

La vida tuya sangre mía abona


jueves, 12 de marzo de 2009

Céfiros



Italo Calvino en su libro 'Por qué leer a los clásicos' presenta en su punto catorce la siguiente razón de dicha lectura:

'Es clásico lo que persiste como ruido de fondo incluso allí donde la actualidad más incompatible se impone.'

Pues como estoy muy primaveral es por lo que quiero aprovechar para plantar de flores este cuaderno. Eso sí, flores salidas sin pedir permiso a nadie. Simplemente porque esas son las flores que me seducen amplia y gratamente. Las cultivadas, para otr@s. Y mi texto aquí se acaba. Expongo sin más ese fresco diente de león que presagia, que impone la primavera cuando los céfiros son caudales. Y acompaño con una parte de la VII Oda del IV libro de Horacio.


Las nieves de fundieron, ya los céspedes
vuelven a las llanuras y el follaje a los árboles.
La tierra se renueva y, al decrecer, los ríos
discurren por sus cauces.
Una Gracia, desnuda, se ha atrevido
a dirigir las danzas junto con sus hermanas
gemelas y las Ninfas. Nada inmortal esperes,
que lo advierten el año y el instante
que se lleva consigo al día bienhechor.
Los fríos se suavizan con los Céfiros,
luego la primavera es aplastada
por el verano, el cual perecerá
cuando, abundante en frutos, el otoño
nos prodigue sus dones;
y pronto vuelve el invierno inactivo.

Hecho ya este recorrido estacional con Horacio, a la espera quedo de dar a ese diente el soplido que merezca. Previo a mis deseos, como en la infancia.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Requerimiento



Porque te doy el aire que tu respiras: No me estragues.

A ti, árbol, me excederé con la mirada, con mis manos.
Te podré acariciar porque sé de tu corteza,
de tus sensores con la tierra.
Tu sombra será mi adulterio más esperado.
A ti, árbol, que puedo requerirte como te requiere un pájaro.
A ti, que por esperar espero entrar.
Como alzada para recogerte, a ti.
Como acostada para silvarte.
Como enredada para trepar.
Me excederé en tu reposo.