jueves, 5 de febrero de 2009

Azar



Este paxarico no está en su hábitat natural. Procede de la sierra de Mágina. Allí estaba en el suelo, reposado. Genial, dije. Será fácil tenerlo. Y lo traje a casa. Cada vez que lo miro es como si me retratase su enjambre de reposo. Se dedica a permitir el canto de otros pájaros circundantes, mirlos, verdecillos, verderones, urracas, jilgueros. Sólo sentiría estupor en medio del asfalto. Pero aquí lo tengo, incluyéndolo en la vista de unas ramas de pino y de chopo. Por azar surgió, por casualidad lo tengo. La cámara no se puso nerviosa, acostumbrada como está a otros pájaros inquietos. Pudo disfrutar de él como yo. Es todo un lujo tener un paxarico así entre las manos, pero mayor es el poder ver y sentir a los vivos acumulando aire y dirigiendo cantos. Sentir sin más.


miércoles, 4 de febrero de 2009

Simulación



El vuelo siempre como simetría,
exclusiva asignatura del cielo.

Una mira a las aves que planean con la óptima capacidad para intentar el vuelo. Sé que no es posible, pero tenderse con los con los ojos es simular la silenciosa simetría de las alas. Enjuiciar la calma desde arriba ya sería tarea fácil.

martes, 3 de febrero de 2009

Fantasmal/1




No sé si estas escaleras subirán a los cielos. La certeza de que las hubo es clara. Si me gusta este tipo de fotos es por lo que transmiten. Imagino a gente que subía a un segundo piso, imagino el remanso de los objetos en el desván, vierto mi interés por quien allí moró. Si no conocemos podemos imaginar; si conocemos podremos dar la realidad, con mayor o menor imaginación. A veces una realidad objetiva contada con imaginación nos puede parecer hasta fantástica. Pero ahora estamos con las escaleras ausentes, con sus puntos de color, con todos sus anclajes. De pequeña me hacían bajar a una bodega para meterme miedo. Eran escaleras de obra, con ese punto de humedad que no dejas de recordar. Ahora son esas escaleras fantasmales.

lunes, 2 de febrero de 2009

Inclusión



Hablé de posarse en una entrada antigua en la que Idea Vilariño y Teresa eran protagonistas. Un retrato es exclusión. Un retrato es lo que no somos, te colocan, nos colocan y no fija nada de lo que somos. Otra cosa es una instantánea. Ahí hablo yo de inclusión, en todo o en parte. En mi caso acababan de llamarme por teléfono y la noticia que me estaban dando era preocupante, nada grave. Parece que mi estar atraviesa una constante preocupación por las cosas. Sí, sí muestro la sonrisa, la saco, pero casi para mí misma. En esta ocasión estuvo acertado quien mejor me conoce y a quien no debí dejarle la cámara. De todas formas había decidido hacerme una foto cerca de esa fuente. Una foto, no ésa. Pero me incluyo.

miércoles, 28 de enero de 2009

Incertidumbre



Olor entregado sin merma alguna,
sin vencimiento en toda la memoria.

Por unos días os dejo con este bodegón de membrillos. Mientras los tuve en casa elevaron su olor tan delicado como intenso. Hasta que se marchitaron. Antonino es dueño de la huerta donde está el membrillo de donde los recogí. Un árbol enmarañado, entregado ya hace años al abandono. También la huerta dejó de cultivarse. No canso de ver en mis paseos por el campo toda clase de árboles y frutales ya sin mimo alguno. Lo que antes abastecía a una familia de fruta y frutos secos hoy ya no se atiende, no se quiere. Aspectos como la nula dedicación y rentabilidad entran como fulminantes en la incertidumbre de esos árboles que dieron. Sólo digo incertidumbre. Mientras, tan naturales como los cogí los presento. Olerlos cuanto queráis y como queráis. La fotografía de hoy tiene ese límite. Cosa distinta la evocación a quienes ya los hayan olido alguna vez.

lunes, 26 de enero de 2009

Dilecta




Aún queda mucho para esos días polvorientos de verano. He de confesaros que la primera foto es una de mis dilectas. No sólo por el día que la tomé, un quince de agosto a las nueve de la mañana, fiesta en toda nuestra geografía, en la que suele haber a esas horas una parálisis general, sino por la serenidad que me transmite: el andar de los perros y su mirada avanzan con sencillez y bondad. El rebaño no se aturde y el pastor no se inmuta. Son de esas fotos que asumen en mí una cadencia lenta, ese estar a gusto.
He traído estas fotos por la referencia que un periódico hizo el otro día sobre las profesiones más demandadas: la de pastor, sobre todo en Castilla la Mancha. También se aludía a las profesiones más cotizadas. Probablemente con la estabulación todas estas imágenes sean ya sólo éso, imágenes. Y que palabras como garrote y morral nos abandonen.

domingo, 25 de enero de 2009

Enmudecer



Arder, mas la aventura de la muerte,
¡qué otra cosa podría llegar a ser!



Sí, arder y luego arraigar la ironía. Ahí queda la chimenea, gestionándose como una atalaya. Humo que no ha de volver. El esqueleto de una casa quemada es de una voz tan metida que hiere. Ya nadie vive, ya nadie se calienta, ya nadie cocina. La cámara enmudece, tu enmudeces, el disparo se ralentiza.

viernes, 23 de enero de 2009

José







Ahora ya no hay diablos que ronden por estas fotos. Ya tuvieron su labor en la primera ocasión (Ver la entrada MICROSCÓPICA). Dije que volvería y aquí estoy tras un lector llamado José. Lee por puro placer ya, lee lo que le proporciona una vecina. En este caso ha pasado a la novela romántica de Miranda Jarrett. Hubo una novela que me revolvió el cerebro, ¿cuál?, una de Hesse, ¿El lobo estepario?, ésa. Seguimos hablando, me cuenta que por problemas económicos se quedó sin empleo hace unos meses, 53 años, que lo que más desea no se lo van a quitar, una mujer, que sí, que ha nacido aquí, en el pueblo de Madrid, ¿en el pueblo?, bueno Madrid es como una reunión de pueblos, voy a un bar a tomarme un café y siempre me encuentro a los mismos. Que el bote de espárragos me lo bajó la vecina en nochevieja, la misma que me deja los libros. No bebo nada de alcohol, la gente mira raro, el otro día compre un zumo en un brik y la gente se lo quedaba mirando, ¿por qué no os acercáis y lo leéis decía yo para adentro, para que os convenzáis? Así es José, sencillo. La vecina de vez en cuando le baja fruta, el se incorpora y con una navajilla la pela y se la come como puede con sus escasos y triturados dientes. Pues la gente me mira con la navajilla y dice, porque una vez me lo dijeron, vaya, como un Marqués y yo para adentro: Jodido Marqués.

El señor de la gorra lo mira a su paso: sí, señor, está leyendo y nada más.

Me fui queriendo una foto de primer plano. No me gustan las fotos y si alguien me la quiere hacer me tapo con el libro. Le dije que de lejos le había tirado unas cuantas. Bueno, porque me las has hecho a traición y no me he enterado. Nos tomamos un café. La cámara pasó a un segundo plano, lo que debe hacer en muchas ocasiones.

jueves, 22 de enero de 2009

Inquietud




'¿Qué son los derechos del hombre y las libertades del mundo sino peces libres? ¿Qué son todas las ideas y opiniones sino peces libres? ¿Qué es en ellos el principio de la creencia religiosa sino un pez libre? Para los ostentosos contrabandistas palabreros, ¡qué son los pensamientos de los pensadores sino peces sueltos? ¿Qué es la gran esfera misma sino un pez libre? ¿Y qué eres tú, lector, sino un pez libre y también un pez sujeto?

Moby Dick / Herman Melville / Capítulo LXXXIX

'El deseo instintivo de perderse
por una suprema interrogación,
el creativo impulso de saber
qué existe al otro lado del telón.'

Cartas desde el infierno / Ramón Sampedro / Extracto de su poema 'El regreso'

No es un corte transversal del cerebro la primera foto. Es un simple detalle de una roca junto a la playa recogida en la segunda foto. La playa de 'As Furnas'. Veo esa roca con su proa hacia la arena. Como una proa son también esas cartas desde el infierno que escribiera Ramón Sampedro, a raíz de encallarse en la arena de esa misma playa. Para el suicidio están los peces libres. Quise acercarme a este lugar ya no para ver el mar y sus hermosas rocas sino para sentir el lugar que fingió ser amable a alguien que lo conocía tan bien como Ramón. Si se lee a Ramón y se le oye, si se le oyó, ese lugar provoca inquietud. Puede que una de las facultades de la fotografía sea la de la conmoción. Con matices similares, prefiero que una foto me inquiete.

martes, 20 de enero de 2009

Alada



Celui dont les pensers, comme des alouettes,
Vers les cieux le matin prennent un libre essor,
-Quin plane sur la vie et comprend sans effort
Le langage des fleurs et des choses muettes!

Aquel cuyas ideas, cual si fueran alondras,
levantan hacia el cielo matutino su vuelo
-¡Que planea sobre todo, y sabe sin esfuerzo,
la lengua de las flores y de las cosas mudas!

Fragmento de 'Élévation'
De Charles Baudelaire, Las flores del mal
Traducción Antonio Martínez Sarrión




Estaré quieta sujetando a los cormoranes.
Quizá ellos me eleven y me extiendan.
Podré entonces demorarme y ver todo desde arriba.
Querría ser ave, albatros o jilguero, alondra, o cualquiera.
Mi gesto estaría relleno de aire.



I am a bird girl
I am a bird girl
I am a bird girl
I am a bird girl now

I've got my heart
Here in my hands
I've got my heart
Here in my hands now

I've been searching
For my wings
I've been searching
For my wings some time

I'm gonna be born
I'm gonna be born
Into soon the sky
I'm gonna be born
Into soon the sky

'Cause I'm a bird girl
And the bird girls go to heaven
I'm a bird girl
And the bird girls can fly
Oooh Bird girls can fly
Bird girls can fly
Bird girls can fly