un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas
aunque fuere con sonrisas?
De su poema EXILIO, de Alejandra Pizarnik




Dead end, de Leo Kottke de su disco Standing In My Shoes
Algo inmediato se presenta. Lo captas y luego crece en ti.











La casualidad. No fue casualidad que yo fuera a ese espacio donde los libros, el buen café, el exquisito vino y el formidable ambiente se reúnen a raudales. Ya había leído algo en la prensa. Y me faltaba ir. En la pequeña calle de San Joaquín se encuentra este espacio. Para mí es un bello espacio, aparte de librería y vinoteca. Casualidad sí fue que ese señor se parase frente a su escaparate, casualidad que entrase, casualidad que lo pillase fumando frente a un hermoso álbum ilustrado de Pepe Monteserín Corrales titulado LA CASUALIDAD. Sin querer, de casualidad, se ha dicho siempre. A veces te encuentran sin tú querer, de casualidad. Una huida nunca es casual.