jueves, 25 de diciembre de 2008

Alabanza




Donde hubo fuego ahora hay una construcción que mide la distancia de todo el humo comprimido. Chimenea, nido y pararrayos. El fuego ya no vive, el vuelo se alza.
¿Cuándo calcula un ave que el humo cesa y que la base es suya? Vida, como tapón de fuego. ¡Genial!, alabo este encuentro saturado de altura y lo fotografío. Siento arquitectura, siento la tormenta desviada. Queda la foto como un aporte mínimo; la grandeza sería estar frente a esa chimenea, atizar a los ojos y revolver los significados.

martes, 23 de diciembre de 2008

Inercia




Prometí los chopos y aquí están. Diría más bien mis chopos dorados a la tarde. Mis dos chopos. Dos chopos en un pueblo de Segovia, el pueblo de mi padre. Un pueblo cargado de espíritus. Respondo así a la inercia otoñal de los últimos días. Aun daré una foto más con olor. Pero éstas responden a una quietud secreta y sabia. Esos chopos han estado junto a un caz que vinculó por primera vez al pueblo con la luz. El agua circuló durante años junto a ellos para ir a dar a un molino. Pan y luz. Hoy ya, todo deteriorado, ni pan ni luz; ruinas a cambio. Pero allí están sobre el rumbo sereno de una historia minúscula.

Rescoldo




Aunque utilice para el título la palabra rescoldo, no quisiera dar pie a una metáfora. No hay fuego. Es una secuencia de un atardecer frío. Pero hubo fuego el año pasado. Unas tierras de rastrojo simplemente y una carrasca entre un montón de piedras. La carrasca se está recuperando pero no se aprecia en la foto. Bastaría con acercarse de día para observar sus delicados vástagos. Hay fotos que te capturan a ti antes que tú a ellas. Son sucesos fotográficos. En este caso fue un simple paseo por mi pueblo y el recuerdo del fuego del verano pasado. El atardecer avivó los rescoldos.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Tránsito





¿Damos por finalizado el otoño? Aun hay algunos chopos persistentes en retener a sus hojas. No es el caso de los ejemplares que presento. En ocre, el arce y, nevados, los pinos. Dará tiempo para unos sugerentes chopos. Astronómicamente hoy ya es invierno. No importa, cuentan las sensaciones. Y es que este año ha sido pródigo en colores y de ello nos hemos aprovechado quienes nos gusta mirar. La foto ya es una cuestión de vagabundos de la cámara. Desde un parque natural a un árbol cercano a tu casa encuentras color. Raudales de color. Esa sensación de no oprimir a ninguna imagen es la que me gusta, ya te hablará el momento. Como el del momento nevado de hace unas semanas en el puerto de Navacerrada. Último momento de la tarde, sin parar el coche, desde el arcén.

Mi agradecimiento a tod@s los que se han acercado a este terreno.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Envidia





Siento envidia por ese árbol. Cada año es el primero en mostrarse así, con ese amarillo veloz, como a mí me gusta llamarlo. Amarillo que arranca de verde y concluye en ocres. Se acaba el otoño y ya estamos llenos de nieve. Y yo he querido traer aquí a mi árbol como estaba a principios de octubre. Lo traigo con un poema ceñido.

Poema ceñido a un árbol

Afluente sabio, no impostor, alcanzas
un periodo tan dichoso, tan mimbre,
envergadura y caudal de tu timbre,
que ojos, de ese amarillo, gozan lanzas.

Parada, te miro y te me avalanzas
como fuego que tú eres, todo lumbre
en color acechante, todo urdimbre,
escogiendo de ti todas las danzas.

Es un pulso a la luz, un hondo riego
dispuesto a voltear toda afonía,
síntoma claro de pasar por ciego.

Sé amplio, duradero, pura anarquía,
a todas voces, procura sosiego,
nada prives al color, amnistía.

martes, 16 de diciembre de 2008

Intrusa





Calle Jerez, esquina Paseo de la Habana, Madrid. Ese día es de los que cojo una calle de Madrid y ando. Dice Alberto García Alix que el alma de la fotografía es el encuentro. Yo añadiría que el alma de otras muchas cosas también es el encuentro. Y es que, cuando llegué a la esquina de esa calle pequeña, se acababa de poner el semáforo en rojo. Y un señor salió a pedir. Una cara que no parecía de aquí, española. Y lo que capté fotográficamente fue algo atropellado: el señor pidiendo, un autobús escolar, unos niños sonrientes, y una solicitud. El encuentro me pareció inédito porque el hombre se entretuvo con los niños que lo debían conocer ya de otras veces, por el aspecto tan familiar de la sonrisa. Cuando el semáforo se puso verde, recibí una solicitud callada: 'no, por favor'. Sólo bastó el gesto y continué el camino. Ante esas fotos me veo como una intrusa pero detecto un alma de sinceridad: el encuentro entre el señor y los niños.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Altruista



Recibí esta mañana a la niebla en forma de poema.

NIEBLA

Miro del allá, desde mi ventana,
ese encuentro extinguido donde el fondo
que al claro sol se muestra verde orondo
y ahora diría casi de gris pana.

La ven los ojos ceñida y temprana
con un silencio siempre de trasfondo.
Palpándola sentimos todo mondo,
sereno: la callada caravana

de esos árboles de hojas desprovista.
Alrededor, aunque avance, se aplaca.
Ocultar es su aliento más altruista

pues en todo apenas surge una arista.
Quisieran mis ojos hacerla flaca:
escalar toda la niebla mi vista.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Excluida



Llego a esta chimenea como único bastión de unas ruinas. Una atalaya perfecta de silencio. Para mí, esta fotografía es reposo. Cuando ya el fuego queda excluido, muerte y tiempo equivalen. Pero siempre hay vida a lo lejos, formas interpuestas.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Simbiosis




Este ejemplar de delfín está en la playa de Cedeira, en Porto do Son, La Coruña. Es hermoso y diríamos que está varado y con buena vida. Ha sabido estar en perfecta simbiosis con el mar y con su roca. A veces se sumerge y los trechos que nada son escasísimos. En este tipo de fotos lo más importante es la originalidad del objeto o la situación. Y que esté la marea baja si no queremos quedarnos solo con el lomo del animal. Pero a través de mi delfín me he planteado la simbiosis entre la persona que mira y la cámara fotográfica. ¿Qué grado de dependencia tienen? ¿Quién es el que hace la foto realmente? ¿Es el mar el que ha hecho al delfín o es el delfín quién ha propuesto un mar tan adelantado hacia él?
Fue generoso al estar tan calmado.

martes, 9 de diciembre de 2008

Entramar/1






Volvemos a los cuatro elementos. Tomo en este caso tierra y aire para acercarme a unas construcciones que los pastores hicieron hace muchos años. Llevan el nombre de cubillos. Los que aquí expongo pertenecen al término municipal de Vara del Rey, Cuenca. Si ya dejé caer la idea de acústica en una fotografía, ahora precipito la idea de silencio. Cuando se tiene algo que fotografiar y ese algo permanece inalterable y encima te provoca una sumisión lo primero que haces es rodearlo, verlo, sentirlo, reflexionar. Después vendrá la foto, desde el ángulo que quieras y como quieras: qué esfuerzo llevó levantar a piedra seca, qué día a día soportarían los pastores, qué hablarían, cómo entretendrían sus momentos. Elogio y respeto me transmiten estos cubillos que ahora ya no hacen sino preceder a gigantes de aire.