viernes, 30 de marzo de 2012

Lecturas

Malos tiempos para la celulosa y buenos para el libro electrónico donde en un 20 por 15 centímetros la gente presume de tener 3000 libros. Esto de la lectura actual cada vez me conmueve menos. Los libros poderosos sí, los poderosos, los clásicos nos siguen reclamando. Y si no leed a Ítalo Calvino en su libro Por qué leer a los clásicos. Yo, aparte de los clásicos, digo con chulería: leo lo que tiene calidad, me gusta y me atrapa, por el orden que deseéis. A los buenos libros les digo: os estoy llamando, os estoy llamando.


I Am Calling You, Jevetta Steele (BSO Bagdag Cafe)


P.D. Quien no haya visto la película Bagdag Café que lo haga. Todo un reto vital.

7 comentarios:

TOMÁS RIVERO dijo...

¿Te mando uno?

Di que sí.

Son trampas para pájaros.

Ventana indiscreta dijo...

Son trampas para los que quieren oler un libro antes de leerlo. Yo siempre lo he hecho. La tinta por el hecho de estar impresa ya tiene una autoría. Por eso, Tomás, si quieres que te cacen, mete las narices siempre entre los buenos libros, esos que tú sabes, de buena tienta, que merecen la pena.
¡Oh!, se me olvidaba que sólo lees poesía. Vallejo, nuestro Vallejo.

Besos de ratona suelta.

Miquel dijo...

Porque los clásicos no puierden nunca si interés ¡¡¡¡

Elena Román dijo...

Al mismo tiempo, los buenos libros te llaman a ti. Es un embrujo, tienen ese poder.

A mí me gustan los clásicos (con excepciones) y algunos menos clásicos. Y me gusta el papel, a lo ancestral, tocando lo que absorbo. Por mucho que llueva, nunca se les borran las palabras.

Ahí te dejo la parrafada :)

Carmen dijo...

esa llamada me ha sonado a reclamo de pájaro macho, influenciada seguramente por esa trampa para pájaros en esta fotografía al más puro estilo Madoz, que tan acertado suele disparar siempre sus composiciones. Me gusta la fotografía Sofía

Trampas que me son familiares por tenerlas alrededor en el tiempo de mi infancia, como después llegaron los libros. A mí me gusta olerlos y pasar la yema de los dedos por los renglones. Me gusta leer y releer y tengo unos cuantos a modo de botiquín de primeros auxilios, muy cerquita siempre.

De la bella historia coral de Bagdag Café destaco a Jack Palance por el papel enorme que hace, por los mil matices que veo en cada gesto suyo. Y me quedo deambulando en esos cielos cambiantes con ruido de camiones de fondo atravesando el horizonte y una vocecita a lo lejos diciendo....ay Brenda ay Brenda

besos

JosepMª dijo...

Muchos pajarillos inocentes
pagaron con la vida
su hambre,
o su curiosidad
por estos artilugios.

¡Oh toque delicado!
Sofía:
Libro/trampa.

Me dejaría atrapar otra vez
por releer
Antígona.

Algún día la veré,
viva,
en el teatro romano de Mérida.
Si puedo,
os lo juro...

XuanRata dijo...

¡Qué imagen para ilustrar el día del libro, que es hoy, naturalmente!