viernes, 26 de marzo de 2010

Tórculo

Carta recibida de Inés el 27 de Enero de 2010:

Esta mañana después de un tiempo largo volví al taller, al abrir la puerta el reclamo de los duendes abandonados me golpeó la cara.
Hasta el olor a disolventes y trementina había sucumbido al irremediable paso del tiempo.
Toqué, miré, absorbí, acaricié mis cosas, tesoros y registros de mi vida, de mi hacer.
Desempolvé un cuadro abandonado hace años, vertí la pasta oleosa de amarillos de nápoles, blancos y ocres oscuro, y pincel en mano inicié el viaje...
La tarde me regaló el gozo de una nevada espiralada, los copos en su danza incesante acariciaron mi alma; ésta, agradecida, se expandió por la plaza.
Mi existencia en estos últimos tiempos está ligada a los metros, soy una especie de sombra pegada a mi hija, viajes, recorridos, líneas infinitas, bolígrafo loco.
La oxitocina que segrega mi organismo mi imprime una extraña energía, será una forma de vencer el tedio y la sensación de pérdida del tiempo, estos amores maternos te blindan al desasosiego.
Pienso en tu ejército de los búfalos de madera, Sofía, en esas aberturas negras que simulan los hocicos, en lo perturbadora de la imagen, en la perspectiva del paisaje, en mi parálisis de estos últimos meses, y en ese olor recuperado esta mañana.
El exorcismo del arte está intacto.
¿Será por eso que la nevada de esta tarde me arrancó el abismo?



Inés me escribía esa carta que me autorizó a publicar tras unos meses de inactividad en su taller donde el grabado es su forma de sentir y de hacer. Por el corazón de Inés ha pasado el negro alguna vez en su vida, pero os puedo asegurar que tiene el corazón grande y rojo. Los dos colores que tenía un día en una tabla.
Pero hay otra cosa que para Inés es vital: el Tórculo.
El tórculo es el aparato de las fotos de abajo. Sirve para que lo ahondado con las gubias en la madera u otro material se plasme en el papel. Otra cosa es que luego lo plasmado encaje en lo esperado. Por el tórculo pasa siempre el alma de Inés.
Ella lo llama azañón. Veréis por qué ampliando la última foto.
Que sirva esta entrada para estrujar los malos augurios si los hubiere al pasar por el tórculo. Y lo dicho, que el arte exorcice todo lo que tenga que exorcizar.









Nina Simone
Feeling Good

Birds flying high you know how I feel
Sun in the sky you know how I feel
reeds driftin' on by you
know how I feel

It's a new dawn
It's a new day
It's a new life
For me
And I'm feeling good

Fish in the sea you know how I feel
River running free you know how I feel
Blossom on the tree you know how I feel

Dragonfly out in the sun
you know what I mean,
don't you know
Butterflies all havin' fun
you know what I mean
Sleep in peace when day is done
That's what I mean

And this old world is a new world
And a bold world
For me

Stars when you shine you
know how I feel
Scent of the pine you know how I feel
Oh freedom is mine
And I know how I feel



ME SIENTO BIEN

Pájaros que vuelan alto,
Saben cómo me siento.
Sol en el cielo,
Sabes cómo me siento.
Brisa moviéndote lentamente,
Sabes cómo me siento.
Es un nuevo amanecer.
Es un nuevo día.
Es una nueva vida
Para mí,
Y me siento bien.

Peces en el mar,
Saben cómo me siento.
Río corriendo libremente,
Sabes cómo me siento.
Flor en el árbol,
Sabes cómo me siento.
Es un nuevo amanecer.
Es un nuevo día.
Es una nueva vida
Para mí,
Y me siento bien.

Libélula bajo el sol,
Sabes lo que quiero decir, no?
Mariposas divirtiéndose,
Saben lo que quiero decir.
Dormir en paz cuando el día termina.
Eso es lo que quiero decir.
Y este viejo mundo es un nuevo mundo
Y un mundo valiente
Para mí.

Estrellas, cuando brillan,
Saben cómo me siento.
Perfume del pino,
Sabes cómo me siento.
Oh, la libertad es mía.
Y sé como me siento.
Es un nuevo amanecer.
Es un nuevo día.
Es una nueva vida
Para mí.

Y me siento bien

8 comentarios:

Inés González dijo...

Exorcizada estoy yo después de ver esta entrada, Sofía es tremenda, me deja sin palabras, no sé en qué momento registró todas estas imágenes!El corazón mismo de mi artilugio amado, eso sí que es una impudicia! tened cuidado con esta niña, que un día se os mete en casa y con su cámara invisible atrapa lo inatrapable.
Adoro esta canción de La Simone, un gran tema para salir del agujero, o de los abismos, se las recomiendo, funciona.
A vos te voy a pasar por el Tórculo Sofía, será una deliciosa edición y se la regalamos a todos nuestros amigos bloggeros.
Un abrazo de impresión triple con gofrados.
Gracias piba!

Amando Carabias María dijo...

Bien dicho, Inés: una edición de Sofía pasada por tu tórculo.
Me alegro que el arte haya exorcizado cuanto tuviera que mandar al infierno, allá se pudra.
La entrada, como siempre, fantástica y para dar unas cuantas vueltas en el cerebro y en el corazón, un par de tórculos ambulantes (o deambulantes) que todos llevamos dentro.
Besos a ambas.

mateosantamarta dijo...

Me temo,Inés y Amando, que Sofía no pueda seriarse: es única. Me sorprendió con su intención de dedicarme una entrada y me sorprende hoy con la que te dedica que me emociona por todo lo que ha pasado en tu vida en estos meses y de lo que te ha redimido tu amor.
Sofía: con la carta, las fotos, una pequeña explicación y una hermosa canción, nos has retratado a la amiga, la mujer y la artista a la que admiramos y queremos y también la crisis de crecimiento que se ha cumplido en ella. Para las dos, mi felicitación y mi abrazo.

Shandy dijo...

El arte y el amor redimen de la vida porque denuncian y expulsan o exorcizan todo lo que conspira contra ella. Son asideros fundamentales para no dejarnos arrastrar al abismo cuando la vida se muestra esquiva. Pero también es importante la actitud con la que la persona es capaz de afrontar la adversidad. En este sentido, la carta de Inés proyecta una mirada muy positiva: "la tarde me regaló una nevada espiralada... mi alma agradecida..." Si sabemos ver y apreciar, siempre hay algo por pequeño que sea, que nos ayuda a despertar, a recuperar el impulso vital que en algún momento quiso abandonarnos.
También la amistad, las muestras de afecto y admiración son un estímulo, y un lenitivo para las heridas del alma. Y en esta entrada tuya, Sofía, se manifiesta un gran afecto.
Para Inés: Meigas fora!
Un abrazo para ambas y estos versos (que hace tiempo escribí):

“El Mediterráneo no está descubierto”

Preguntadle a aquellos que soñaron la vida,
que trazaron nuevas rutas,
que inventaron la aventura
o una historia cada noche para que la muerte
no les sorprendiera al amanecer.
Preguntadle a Sherezade,
a Simbad,
a Ulises,
a Corto Maltés.
Inventar, descubrir, imaginar, improvisar, soñar…
son la savia de la vida, verbos que hay que aprender a conjugar.
Shandy

JosepMª dijo...

Hasta retratando
una prensa,
se puede expresar
afecto...

Sois de buena raza, gente.
Me anima leeros.

JosepMª dijo...

Con tu permiso,
Sofía.

Shandy:
Gracias por
Sherezade,
Simbad,
Ulises
y Corto Maltés...

El peletero dijo...

Tórculo, Azañón, los nombres de las cosas son cosas. Las palabras también son una mesa de torturas por la que debe pasar, inexorablemente, el alma de todos, para imprimir algún papel digno.

El arte exorciza, pero también conjura. Los aprendices de brujo, que somos todos, debemos ser muy cuidadosos con esas voces, tórculos y azañones. El arte es siempre una sorpresa.

Saludos.

El peletero dijo...

Me uno a Joseph Mª y con vuestro permiso también le doy las gracias a Shandy por:

Sherezade,
Simbad,
Ulises
y Corto Maltés...