viernes, 13 de mayo de 2011

Dos en uno

Tres en uno, numéricamente, 3 en 1. Siempre las neuronas nos llevarán a ese bendito aerosol que hace del óxido una bandeja de mantequilla. Técnicamente hablamos de lubricante. No exponer al sol dice la letra trasera de estos botes tipo spay.
¿Y estos dos insectos? ¿Claro? Dos en uno, sin lubricante, sin perfume arrebatador, con el simple romero como apoyo, sin pudor. Me fui y allí seguían. 'Que nadie sale quemado, que nadie sale cortado si el corazón no se entrega.' Eso no lo digo yo, lo dicen los Epliego en su hermosa y vital canción que propongo como escucha. Creo que los insectos no tienen corazón; algunos de ellos ven con los ojos verdes, aunque el placer los suele entornar.


Cortés de amor, Espliego, de su disco Cortes de amor.



8 comentarios:

El peletero dijo...

Ayer puse un comentario, pero todo desapareció.

Aquí está de nuevo aunque sea en una entrada que no le toca, o sí:

Hace tantos años que estuve en Lisboa que me parece que fue en tiempos de Salazar del que se enamoró una periodista francesa.

http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20110501/54148274891/un-amor-portugues.html

Que mais incita a força dos amores,
De que se vestem as humanas rosas,
Fazendo-se por arte mais formosas.


Pero no, fue un poco más tarde.

amparito dijo...

¿Y los mosquitos que, además, vuelan unidos?
Un día que cambié siesta por paseo (¿porqué demonios no lo haré siempre?) me encontré, a solo unos pasos de mi ciudad una paz inmensa. Iba a decir solo perturbada (pero el lo contrario) acrecentada por un par de mosquitos volando y copulando a la vez...

Menudas horitas para alguien que presume de acostarse temprano... Me acabo de tomar una manzanilla con miel (miel de la de verdad que me dió Olga la chica de la taquilla de la piscina solo porque un día comenté que me gustaba... esos son los mejores regalos ¿no crees)
Es la miel mas cremosa y dulce, en su punto justo, que he probado jamás. Me trasportó inmediatamente a mi infancia como a Proust
Besos dulces de miel y felices sueños

Miquel dijo...

yo creo que si. que los insectos tienen corazón y discernimiento.

Inés González dijo...

Sofía hay un libro que te fascinará, se titula Justicia Salvaje,la vida moral de los animales, de Marc Bekoff y Jessica Pierce, en esta investigación se demuestra lo contrario, los animales poseen, sin duda, las capacidades cognitivas y emocionales necesarias para el comportamiento moral, y manifiestan empatía y pensamiento racional.
Estas libélulas rozan la felicidad, sus ojos verdes y alas relucientes así lo demuestran, no les achaquemos entonces nuestras ataduradas, tocos y miserias humanas.
Observa el tórax del macho, es enorme y henchido, presiento un inmenso corazón palpitante que bombea la linfa por todos sus rincones celulares.
Dónde los cazaste?

Ventana indiscreta dijo...

Peletero:

google, twiter, facebook, y más etcéteras están al margen del orgasmo de esos dos insectos. Mi percepción a veces pasa la línea macroscópica para atender a cosas sencillas y nada complicadas como estas. Todo desaparece, lo malo es que no sé si lo que se renueva o reaparece aparece con más fuerzas.

El romero echa una flor muy delicada. Y la miel que surge del romero puro es extraordinaria y de grano muy fino.

Ventana indiscreta dijo...

Amparito:

doy fe: vuelan unidos. No te 'imaginas' el retorcimiento a que me sometí por entre romeros hasta convencerme de una buena foto.
La cópula en el campo es insustituible, para insectos y para humanos.
Otra opción que tienes es la de sestear bajo un buen roble cuando Jaca entre en calor. Al loro a partir del 22 no te toque andar de plenos. Ójala.

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Miquel:

no sé si corazón pero discernir si lo hacen. Y para mí mejor que nosotros.

Salut.

El peletero dijo...

En realidad el comentario mío era para la entrada "pis", pero bien vale para esta, pues Salazar y la periodista quizá fueron también como ese par de insectos. Como ellos tampoco conocían la web y de sus orgasmos nadie puede hablar aparte de ellos mismos.

Saludos