jueves, 10 de febrero de 2011

Reclamo

Hernando Del Castillo-1511

Canción De Unas Perdices Que Le Enviaron Vivas

Destas aves su nación
Es cantar con alegría,
Y de vellas en prisión
Siento yo grave pasion,
Sin sentir nadie la mía.

Ellas lloran que se vieron
Sin temor de ser cativas,
Y a quien eran más esquivas
Esos mismos las prendieron:
Sus nombres mi vida son
Que va perdiendo alegría,
Y de vellas en prision
Siento yo grave pasion,
Sin sentir nadie la mía.



'Serás dada al reclamo si me escuchas'. Esto lo que oí el otro día en el campo mientras caminaba. No si era dios la voz que se daba con gravedad a ese endecasílabo o era un poeta camuflado entre las jaras. ¿Cómo no sentirse reclamada si escuchas? Mirad si no esa perdiz en reclamo. El reclamo no es un ajuste de cuentas. Probablemente sea el reclamo el vuelo más favorable. Cuando escuché esa perdiz ya dispuse de inmediato el objetivo al acecho. Pillarla así, en su más extensa garantía salvaje era mi intención. Ojos cerrados. Ahora soy de las que me vinculo a la fotografía de la escucha. ¿No os ha pasado que cuando llevamos los oídos por delante y lo que escuchamos nos late nos acabamos haciendo un negativo del momento? De ahí que yo reclame aquí fotos de escucha, donde el pie de foto sea la sensación. Fuera cámaras.

4 comentarios:

Miquel dijo...

¡¡¡¡¡¡fuera ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

El peletero dijo...

Benditos tus oídos que la escuchan, y con ellos los nuestros, que, no teniendo párpados como los tuyos, no pueden cerrar sus tímpanos.

manolotel dijo...

Precioso endecasílabo y aceptable la sugerencia si la intención es la caza del instante a través del objetivo o la grabadora y la invitación llevara aparejada la libertad. El post trae ecos poéticos y yo los he recogido para que acompañen el canto:


Tiene sentido el oido
que de las jaras escucha
como el aire desembucha
ese verso tan sentido.
Reclamo de amor rendido
que busca en el aire trecho
para un vuelo que derecho
atraviese con su son
una camara en acecho
y acechante un corazón.

Un besote, amiga

marce dijo...

Es llevar la fotografía a la escucha, saber ver, saber escuchar. Esa sensación de negativo queda siempre fuera del sensor.