jueves, 27 de junio de 2013

Beerreagea (Braga)



Un dossier de ropa interior nos habla del silencio.
La vida se ventila en un instante, desde un balcón o desde un precipicio.
Los viejos balcones ya ni se mencionan. Salen a ellos y la calle se mueve a ritmo de gafiti.
La braga sólo existe como una porción del pasado.
Las estrellas sólo son una síntesis de luz, no nos engañemos.
Luz azul, es un palíndromo sencillo.
La cadencia de la buena música me sabe a disparo.


17 comentarios:

Inés González dijo...

Ya decía yo que tenías tus balas guardadas en la recámara! Sos genial Sofía, menos mal que la señora no te pilló, de lo contrario tus buenos escobazos te habrías llevado.
Me ha encantado la serie.
El poema también.
Siempre sorprendes pebeta.
Besos ventilados

Elena Román dijo...

Me encanta la modelo. Su naturalidad. Hay un momento que parece que quisiera ponerle sus bragas al aire. Y su sonrisa es mucho.

Un abrazo.

Marga dijo...

Jajajaja, malvada!!eran unas bragas!! jajajaja.

Pero es cierto, las bragas son una porción del pasado, como tender, raro es el sitio donde la gente sigue tendiendo al exterior. Normas y dios mediante: al traste los colgajos. Se me ocurre, por desvariar un algo. Ya ves a lo que conducen tus propuestas.

Y siempre será edad de rumba. O eso espero, pardiez!

Saludos tamborileando pies

Ventana indiscreta dijo...

Inés. sabes que soy muy pequeña y muy guerrera. Y también sabés que me gusta tener balas en la recámara aunque no descarto la idea de algún que otro obús.

Mientras hice la serie de fotos a esa señora sonreí, reí, reflexioné y agradecí vía interior la cotidianidad a esa señora. Afortunadamente no me vio pues disponía de una esquina de privilegio.
Una pregunta indiscreta, ¿también ventilás tú tus bombachas de ese modo?
Te puedo asegurar que estuvo unos cuatro minutos de reloj zarandeando las bragas. Toda una incógnita ese proceder.

Besos, pebeta senior.

Ventana indiscreta dijo...

Elena, ¿bragas al aire?
Es una idea afortunada de alguien que monta en un tren y se acerca a un precipicio. ¿Y por qué no unos calzoncillos? Y el caso es que, pensándolo bien, hay aires muy viciados.

Otro abrazo, cordotoledana.

Ventana indiscreta dijo...

Marga, en Francia colocan multas si se tiende al libre albedrío. En cambio, en mi querido Portugal se tiende con una elegancia y una estética que no veas.
Ejemplos:

http://estar-al-acecho.blogspot.com.es/2011/03/tenderetes.html

http://estar-al-acecho.blogspot.com.es/2009/04/brisa.html

A mí, me gusta mucho la ropa tendida, las rumbas y, sobre todo, las canciones de mi amado Bambino.

Te tiendo mi toquilla de invierno.

JosepMª dijo...

Lo que está arriba
es tan digo como lo que está abajo.
Bragas o sombreros.
Calzoncillos o boinas.
Ricos o pobres.

Sí Sofía.
Baldeo.

Lo que hay que hacer:
¡Es a baldear, raed la base!!!

Jan Puerta dijo...

Estar de vuelta de casi todo hace que uno no tema la indiscreción de quien acecha con su mirada.
Excelentes capturas.
Un abrazo

Ventana indiscreta dijo...

La errata real dio que hablar mucho en el post anterior. Como todo lo regio en España, también ha dado mucho que hablar.

Por la falta de una 'n' me convocas a la sonrisa, Josep. Donde digo digo digo digno.

Eres un gran hombre, Josep, y creo que te pasa lo que a mí y lo que a muchos, si tu indignación fuera pólvora...

Raed: toma ya, toma verbo.
¿Me dejas que añada ROED, para incluir a las ratas, tan dignas como las palomas?

Un abrazo.

Ventana indiscreta dijo...

Todo lo contrario, Jan, no veas lo discretita que tuve que estar para captar a esa señora. En la toma de fotos creo que hay que ser más osado que indiscreto. Lo que no me gustan son las fotos de salón, las caras preparadas.

Un abrazo.

JosepMª dijo...

Ahí va la _n_ que no llegó.

Jodidas teclas
o jodidos dedos,
o jodida vista.

Pero seguiremos dignos,
mejor abajo que arriba,
hasta el final.

El abrazo, va implícito.
Siempre.
Pero, a veces,
me gusta expresarlo.
Como hoy.

XuanRata dijo...

Me gusta como al final abres el encuadre, como dejas que la señora se guarde, como descubres un aparato del aire y un balcón lateral que desvela tu propia esquina. Ya podemos seguir nuestro paseo, eso sí, ahora llevando una sonrisa incógnita igual que unas bragas en la cabeza.

Hermosos estos versos que no lo parecen, pequeñas sentencias sin condena.

Besos.

XuanRata dijo...

Me gusta como al final abres el encuadre, como dejas que la señora se guarde, como descubres un aparato del aire y un balcón lateral que desvela tu propia esquina. Ya podemos seguir nuestro paseo, eso sí, ahora llevando una sonrisa incógnita igual que unas bragas en la cabeza.

Hermosos estos versos que no lo parecen, pequeñas sentencias sin condena.

Besos.

Marga dijo...

Son geniales los tenderetes y las imágenes!

Hay algo demasiado popular en el tender, una anarquía de aires y telas, que suele molestar a los demiurgos de espacios uniformes. Las fachadas en movimiento están muy mal vistas, son sospechosas de conjugar ángulos que poco tienen que ver con la mugre que ellos tanto odian. La de la pobreza cuando se resiste a ocultarse.

Ahí empezaron a ganarnos la partida.



Ventana indiscreta dijo...

Gracias por desplazarte hacia lo explícito, Josep.

Ya -n- ya tiene un aviso. Dicho queda.

Otro abrazo.

Ventana indiscreta dijo...

Que conste, Xuan, que allí estuve hasta que ella se fue. Mi duda es si colgaría las bragas pues en un momento hizo ademán. Incógnita fue para mí el por qué y el tiempo que aventó sus bragas.
Al abrir el encuadre siempre te pillan las coordenadas: buena esquina tenía.
Te confieso, cuando escribo me gusta darme el lote con la palabra; que salga poesía o prosa no es una cosa que medite. Detesto las sentencias condenatorias porque en el fondo fondo nunca son justas.

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Mucho más se debiera tender, Marga. La mano, por ejemplo. El alma, ¡por qué no!

Y mucho más se debiera distender. Los que ganaron la partida se han empeñado en la no distensión. Ya veremos.

Abrazos.