lunes, 12 de diciembre de 2011

Tordos...


...de tarde en tarde

Tanto el reposo como el vuelo,
dos distinguidas opciones
solo de quienes alas poseen.
Que nadie me hable de sueños,
y menos de vuelos, que no,
a riesgo de yo contestarle,
haber nacido pájaro.
Porque una vez que naces
ya no hay alas a medida
que valgan.
Todas llevan la etiqueta
del plomo y del precipicio.
¡Para qué engañarnos!




Sky blue sky, WILCO , de su disco homónimo.


Oh, the band marched on in formation
The brass was phasing tunes I couldn't place
Windows open and raining in
Maroon, yellow, blue, gold and gray

The drunks were ricocheting
The old buildings downtown
Empty so long ago
Windows broken and dreaming
So happy to leave what was my home

With a sky blue sky
This rotten time
Wouldn't seem so bad to me now
Oh, I didn't die
I should be satisfied
I survived
That's good enough for now

With a sky blue sky
This rotten time
Wouldn't seem so bad to me now
Oh, if I didn't die
I should be satisfied
I survived
That's good enough for now

16 comentarios:

Inés González dijo...

Pues sí mi niña "haber nacido pájaro", pero eso tampoco es garantía, también se les quiebran las alas y los voltean más de un plomo.
Mejor dejemosno mecer con esta bella canción.
Te noto melancólica, será la tarde plomiza.
bsss

Carmen dijo...

¡que casualidad Sofía!


he estado toda la mañana escuchando a Wilco (y un ratito a Shigeru)

en cuanto a volar, a soñar...son pensamientos que inevitablemente me llevan a Hilario Camacho, a su maravillosa canción Volar es para pájaros, ahí lo cuenta muy bien el poeta-alma sensible


yo de tanto en tanto necesito escuchar sus palabras, es como yo digo, uno de mis poemas-canciones recurrentes


y él lo intentó, joder si lo intentó, con ganas, a ratos hasta lo consiguió

...volar es para pájaros...


un beso

Miquel dijo...

volar es para pájaros...

Tomás Rivero dijo...

No estoy de acuerdo. Volar es para los que saben volar. Pueden ser pájaros o poetas. Pero no se puede comparar el vuelo de un pájaro al de un poeta. El poeta vuela mucho mejor.

El pájaro siempre lleva paracaídas. Se posan livianos en ramas y aleros, cables y cornisas. Los pájaros no se estrellan contra el suelo de repente. De repente el pájaro remonta el vuelo y sale indemne del tropiezo. Los pájaros vuelan en zig-zag, planean, se hacen un picado mortal con tres alas. Y hasta comen mientras vuelan. O duermen. Los poetas todo lo contrario.

Los poetas como se ha visto en este breve ejemplo, vuelan mejor que los pájaros. Incluso saben soñar mientras vuelan. Y los cables eléctricos son sábanas tibias.

Me decepcionan tus palabras "prácticas y objetivas".

Besos, entrañable.

Ventana indiscreta dijo...

Pues sí, Inés, mirá si son cabrones los de los fuscos esos que hacen de la perdiz un aleteo cero.

A este paso será mejor no ser del aire. ¿Nómada quizás?

Escuchemos al unísono.

Besos, Negrita.

Ventana indiscreta dijo...

Carmen:

Suben a mi ventana gritos alucinados
chirridos de sirena arañándome entero
y gritos de 'estás loco, volar es para pájaros',
pero extiendo mis alas, miro hacia el cielo y salto.


No está mal, prueba.

De momento, yo me quedo con las Vainica Doble, poetas también, en ese metro cuadrado:

http://www.goear.com/listen/9f36fe5/un-metro-cuadrado-vainica-doble

(Se admiten, manzanos, parras y limoneros.)

Otro.

Ventana indiscreta dijo...

Miquel, los rascacielos no vuelan, por más que se empeñen.

Salut.

Ventana indiscreta dijo...

Que se lo cuenten a Oliverio Girondo en su espantapájaros primero. Ay de mí, no saber volar.


Para un tango en el aire voy a quedarme.
Y no me pidas un bis. Sin más
agarra el bandoneón y haz fragua,
haz llama,
no guardes vigilia con el vuelo,
ni con nada.


Tomás, por tocarme el vuelo con lo del lenguaje notarial te hago ese breve regalo.

Shandy dijo...

Recuerdas... "Extenderse con los ojos es simular la silenciosa simetría de las alas". Son palabras tuyas. Y a ellas yo añado estas mías:
Pájaros y hojas han alzado el vuelo. Pero aún me quedan alas en los ojos para ver en la boca de la luna el ojo de un pájaro.

Tiene razón Tomás Ribero, los poetas son los únicos capaces de volar los sueños en espacios sin márgenes. Y es que de no tener pájaros en la luna...

Alfredo J. Ramos dijo...

Ay, los pájaros, cuánto vuelo dan...

Alegría de retornar a tu Ventana y ver qué sigues en tan buena(s) forma(s): visual, verbal, musical... Y alegría extra por encontrar comentarios de amigos y en especial de Shandy, de la que hacía meses que no sabía nada...

Afecto grande para todos.

Ventana indiscreta dijo...

Memoria prodigiosa la tuya, Shandy. Olvido altanero (2ª acepción) el mío. Menos mal que tengo ojos de azor, que es lo mismo que estar avizor, o parecido.
Ni quiero pensar cuando alcance tu edad. Ya he recordado esa entrada. Y aquel milano.

Ribero, el Tomás a que creo que haces referencia, toma más uves para su apellido que bes. Aunque tú, por tu inclinación al Miño, le das más al Ribero, digo al Ribeiro. Yo soy adicta a los Mentrida, en concreto a los Arrayán y a los Jiménez Landi. (Y esto no es publicidad, es buen gusto).

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Alfredo: nuestra amiga Shandy es de las primeras espadas en esta plaza bloguera donde los guisos/cocidos verbales suelen tener poca grasa y mucha enjundia. Lástima que el cine lo toque poco, aunque algo veo. HAce poco vi una película en b/n relacionada con la arena sublime.

Abrazos, Alfredo.

JosepMª dijo...

Cuando era pequeño,
en estos meses helados,
todos los hombres hábiles
(y pobres)
de mi pueblo,
y de todos los pueblos de las comarcas vecinas,
madrugaban para poner trampas
a los tordos.
Una hormiga alada de cebo.
Un tordo de premio.

Al atardecer,
robando horas al descanso,
recogian sus trampas
y sus premios.

Los tordos eran premio mayor.
Los premios menores
eran los múltiples pajarillos
que también caían en la tentación:
Petirrojos.
Fumadetes.
Cuaroges.
Pinsans.
Etc...

Se vendían bien.
Y se comían.

Hoy están protegidos por la Ley.
Y escasos,
por algun estropicio humano.

Volar:
Cuando El Señor del Cielo
preguntó
a los Ángeles Vencedores
(despés de la Gran Batalla)
-¿Qué quereis, Hijos mios,
como premio?
Todos respondieron:
-El sexo, el sexo!
Aunque tengas que cortarnos
las alas...

Qué triste canción.
Las ventanas rotas.
Los sueños rotos.
Sobrevivir.
Así, vale la pena?

XuanRata dijo...

Cierto, Sofía, solo hay reposo para el puede volar. De ahí que siempre andemos detrás de unas alas, aleteando sin darnos cuenta.

La música es uno de los caminos del aire. Preciosa canción.

Ventana indiscreta dijo...

Leve eres, Josep, señalando lo que es desastre como estropico. Hacía tiempo que no oía esa palabra. Y fíjate que la oí cuando algunas veces los animales, en este caso los jabalíes, se metían en alguna finca y hozaban mucho: han preparado un estropicio.

Cada vez hay meno de lo necesario y más de lo innecesario. Debate abierto, pero tengo caro que lo necesario es comer y pensar. Y comer lo justo y pensar mientras se disfruta.

Pondré más temas de Wilco mientras sobrevivimos.

Un abrazo.

Ventana indiscreta dijo...

Fíjate, Xuan, si soy contradictoria con mi propio poema que hasta las alas en mí son puro barrunto.

Otra cosa es la música, que casi siempre la cazo al vuelo.