domingo, 16 de octubre de 2011

Tuétano

Lejana como oscura corza herida.
Dulce como un sollozo en la nevada.
¡Lejana y dulce en tuétano metida!

F. G. Lorca.


Vaya elogio que le hace a la risa la lágrima. Quien ríe y llora a la vez notará que el cuerpo se gratifica. Pero igual que ríes con lágrimas podrías no reír y llorar lenguas de camaleones llenas de longitud y angustia. Tanto lloras tanto te secas, oí una vez a una amiga en una ocasión. Y si te secas te deshidratas. Y si te deshidratas anímicamente ni te cuento.
El tuétano no sólo es la simple médula. El tuétano es el grifo por el cual nos movemos, queremos, nos amamos, perseveramos, insistimos.

(Y por cierto, ¿alguien sabe qué coños es eso negro tan apretado?)


Rastros, de PEP LLADÓ, de su disco Andar contigo

13 comentarios:

Carmen dijo...

eso pliegues tan apretados en esa hechura caprichosa me llevan a ser tan chica como una hormiga para mirar hacia arriba y quedarme bajo la protección de ese tejado enorme de champiñón (o de alguna seta prima lejana)

llorar no siempre es malo

XuanRata dijo...

Como las láminas del hongo, un prodigio de aprovechamiento del espacio, de maximización de la superficie, profundizándola.

JosepMª dijo...

Lo más triste de la(nuestra) vida
son los desencuentros.
Ya ni te digo de la despedida.

F.G.Lorca, amante oscuro.
Mago de la palabra.
Lo hemos dejado perder.
Sentimiento puro.
Y no quieren dejarlo volver.

Buena la canción de Pep Lladó.
No la conocía.
Desborda la tristeza del adiós.

¿Habéis probado
los buñuelos de tuétano?
Delicias,
con su ajete y perejil picados...
(si osáis,os puedo pasar la receta)

Bueno,
Carmen y Xuan Rata
ya desvelaron antes el entramado
de tu foto:
Una seta pata arriba.

Pero.
¡Atent@s amig@s!
A veces,
Sofía
es un dasafío...

Miquel dijo...

ni flowers ¡¡¡¡

Shandy dijo...

Mira Ventana, tu amiga fue benevolente en su comentario. Porque la "Señorita" Consuelo en Parvulitos nos decía: "Cuanto más lloras menos meas", y en ocasiones hasta te largaba un sopapo, y se te atragantaba el llanto y se te cortaba la meada, y toda la hidratación se te quedaba congelada por dentro.
Llegarte a los tuétanos es llegarte a la "Cerna", que en lengua gallega es tanto como decir el corazón del árbol... Y quien lo probó lo sabe.
El frufú de la seta parece un poco seco... Será que este otoño ha llorado poco.

Pep Lladó sorbe el tuétano del tiempo.

Ventana indiscreta dijo...

No sé si a mí no me daría por ser cigarra, total el verano continuo que llevamos da para mucho. Y si fuera cigarra no pararía de ser parrandera y de tocar el rabel, Carmen. Tú sigue llorando que yo, como dice esta canción, con rabel incluido, me pensaré verte por la noche:

http://youtu.be/CafJNEfSL80

(La canción esta buscada para que ría.)

Ventana indiscreta dijo...

Por cierto Carmen, acertó en lo de prima lejana. La seta en cuestión es una lepiota. ¿Había premio?

Ventana indiscreta dijo...

Ha hecho usted una descripción pormenorizada de los librillos del hongo macrolepiótico, Xuanra. Espero que por su tierra la humedad sea ligeramente superior a la de Castilla. Ya aquí no hay rastro de rastrojos.

Ventana indiscreta dijo...

Hoy día se ha puesto muy de moda el tuétano en la nueva cocina cuando yo lo llevo utilizando en los huesos grandes de los bóvidos para hacer cocido ni se sabe. Gelatina y sabor. Pero pasa esa receta, Josep. Espero que incluya nuestro esencial aceite de oliva virgen. Por cierto, me la pasé el otro día recogiendo almendras secas. Así, sin más tratamiento son espléndidas. Creo que van muy bien para muchas recetas.
Lorca para mí está vivísimo. Sigue siento el mejor y el más grande. Su poesía tiene el músculo de la anaconda.
Habrá más desafíos. Para eso soy, de/sofía.

Abrazos a esa tierra del Ebro.

Carmen dijo...

me doy por obsequiada con las risas de la canción

¿sería un buen desafío preparar algo sabroso con tuétano y lepiotas de/sofía?

Ventana indiscreta dijo...

Miquel, te veo muy acomodado. ¿Cómo puedes decir que ni flowers si ya te lo han chivado por activa y por pasiva?
¡Qué sincero y espontáneo eres, leñe!

Ventana indiscreta dijo...

Pues ahí está la seta instalada, Shandy, sobre la 'cerna' de ese trozo de tronco ya tan deshidratado como el propio hongo.
Shandy, ¿Tú estás bien de los huesos, verdad?

Muchos besos.

Ventana indiscreta dijo...

Hombre, Carmen, habrías de hidratar antes un poco las lepiotas. Mejor la seta recién cortada. Eso siempre. Cruda también está buena; la seta de cardo, por ejemplo.