jueves, 6 de octubre de 2011

Libre



Un claro parentesco el de nuestras piernas,
una voz en on nuestras pisadas,
con una rueca hilamos distancias y quietudes,
después ya haremos un jersey por si el frío.
Andar por la calle, por el mercado de la fruta,
desandar todos los adoquines que hemos contado,
y sobre todo, no correr,
no correr, porque la sombra jamás admite
gato por libre.



2 comentarios:

Miquel dijo...

las prisas no son buenas ¡¡¡

Ventana indiscreta dijo...

Sí, Miquel, entra dentro de los dichos. Si nos referimos a los artesanos cierto, las prisas son enemigas. Hay que dejar que el pegamento cuaje.

Pero hay huidas que son necesarias. Díselo a una gacela frente a un guepardo.

La mala sombra nunca me gustó.