jueves, 22 de septiembre de 2011

Speed




Ninguna de estas fotos están retocadas. La del medio si quieren les explico: por meter los hocicos y perturbar al pobre gato que comía, éste se pispó y yo salí en desbandada con la cámara disparando cual herido a muerte al aire en un duelo. Lo que tuvo el gato en todo momento es que su huida iba a ser en positivo, nunca en negativo, aunque lo parezca.
El gato, al final, ya ven, relamiéndose. Pero desde luego fue un gozo oír cómo masticaba hasta que el muy fino felino de oído me ligó.


Hydrospeed, Leszek Mozdzer & Lars Danielsson del disco Pasodoble

4 comentarios:

Miquel dijo...

a esto verdaderamente se le llama estar al acecho ¡¡¡

Ventana indiscreta dijo...

A eso yo lo llamo oportunidad. El contenedor estaba justo debajo de la pasarela de unas vías férreas. Yo vi al gato: su caza dependió mucho, ya en tierra, de mi andar almohadillado.

Salut.

Inés González dijo...

A eso se le llama andar molestando a los animales, yo que el minino Sofía te daba unos buenos hachazos en esos ojitos culilleros que tenés.
Me gusta el gato relamiendose.

Ventana indiscreta dijo...

Cuida a ese tigre que tenés en casa. A ti no te sacará los ojos aunque dudo si no tendrás que llamar al tapicero unas cuantas de veces. Relamerse es algo tan animal como humano. ¿Me pregunto si para relamerse no habrá que haberse lamido antes?

Besos, Noir.