martes, 27 de septiembre de 2011

Azul


Ese azul fue tan fuerte como un roble,
esos saltamontes habilitados para el mar,
ese pez espada y D'Artagnan
y el subsuelo lleno de pulpos.
En mi imperdible llevo un trozo de cielo,
y trozo de tierra lleno de titanlux.
¿Por qué, al final, ha de ser el azul
un adagio, una memoria llena de curvas?


Brahms
- Violin Sonata No 3 in D minor, Op. 108 -2- Adagio
Intérpretes: Viktoria Mullova-Piotr Anderszewski )

2 comentarios:

Macachines dijo...

azul... el color de mi memoria

Ventana indiscreta dijo...

Juanca, a veces como en tu caso, la materia gris de tu prodigioso cerebro puede que no sea tan gris y sí más que azul.