jueves, 7 de abril de 2011

Cruzando el cruce

Una amiga mía que suele dar en el clavo de la consciencia y de la algarabía me comentó lo siguiente sobre los zapatos de tacón:

Nunca me han gustado los tacones, nunca, ni me parecen sexis, ni estéticos, ni me gusta la forma en la que estrujan los dedos, además siempre he sospechado que caminan en una única dirección, hacia sí mismos.

Os confieso que a esta amiga le gustan las pantuflas una barbaridad y tira de, como dicen los latinos, de tenis para andar. Vamos, que no va a dar un traspiés de vértigo.
Pero esto es un blog fotográfico o lo que coños sea. Lo que no es es una zapatería.

En una mañana radiante de Alcalá de Henares ojeé el equilibrio de ese trío frente a la pared del Parador. Un cruce de piernas canónico y un ameno cigarro. Y lo que pasa: que una quiere ser perfeccionista y dar unos pasos más allá, o sea, que nada interfiera la pose. Pero es como el que quiere hacer una foto a un vencejo quieto: imposible. Al final la gente cruza. Y quien cruza se hace al final más atractivo que el cruce. Pero todo es cuestión de gustos.

Les dejo con la jovencita Melissa Aldana y su tema Pasos de su disco (en libre traducción) 'Caída libre'.

Pasos, tema de Melissa Aldana de su disco 'Free fall'

15 comentarios:

amparito dijo...

"Pos si"
A mi también me interesaría más las dos mujeres que se cruzan que la que pretende mantener un equilibrio imposible...
¿será porque soy chica como tu?
Esto suena a oración de antes de dormir ¿no?
Besos de tacón plano,
Pi

XuanRata dijo...

Piernas cerradas, composiciones abiertas. La distancia pone a salvo al fotógrafo, pero esa misma distancia es la que nos hurta la fotografía, como una vía de agua por la que penetra la realidad que no cesa.

Hoba W. dijo...

Oisss las pantuflas (no puedo pronunciarlo sin sonreír)... y lo bien, requetebien, chiripitiflautibien que se anda descalza, eh?. Yo estoy con tu amiga, los tacones por muy estéticos que sean te esclavizan la dorsal. Pero eso sí, Sofi, los peores tras-pieses, las peores caídas, las que dejan más secuela asfáltica, esas siempre sobrevienen en plano..

Besos, guapa

(Qué pensará la señora mayor?...parece ajena a todo y a todos, seguro que camina sobre recuerdos completamente descalzos..)

Inés González dijo...

No me van los purismo Sofía, ni las afirmaciones rotundas y menos sobre estética. Los tacones como complemento de unas piernas hermosas son una delicia, los hay de todas clases, ya lo sabemos, como así también de pantuflas, chinelas, zapatillas y un largo etc.
A mi sí me parecen sensuales, elegantes y necesarios, cada momento tiene su detalle, y una mujer que sabe vestir bien jamás lo deja de tener en cuenta.
Que caminan hacia sí mismos? pues no lo sé, pero eso no viene a cuento, ni tiene ninguna importancia, hay que saber cruzar y descruzar las piernas, como emprender la huida con tacones, pantuflas y botas de combate.
La chica fotografiada no tiene buenas piernas, por eso las cruza astutamente, un recurso femenino para disimular el defecto, tampoco ha elegido bien los zapatos, no son feos pero no van con su tibia y peroné, demasiada delgada la pantorrilla para tanta plataforma, suena más a pegote, habría ganado con unos tacones más finos, sin plataforma y de mejor calidad.
Cuestines de estética y no de moda, también de oportunidad.
No te parece?

Inés González dijo...

Otro detalle que chirria, el bolso es de color marrón, y los zapatos son grises, uffffffff, ya me conoces mis obsesiones. En este caso mejor si va de pantufas.

Alonso dijo...

Mentiría si te dijera que no tienen interés esas piernas. Los tacones altos me "ponen", no sé por qué, aunque reconozco que deben ser un coñazo. Si somos esclavos de las apariencias mal vamos.

Un abrazo

El peletero dijo...

Para ver caminar a un pato prefiero a un pato genuino. Para todo lo demás siempre es mejor una buena falsificación:

sofisticar.
(De sofístico).
1. tr. Adulterar (falsificar algo).


http://www.thesartorialist.com/photos/22411BlkFur2_9966Web1.jpg

Ventana indiscreta dijo...

Amparito:

a ver si nos aclaramos. Si es plano es plano y si es poco tacón es poco, aunque algo es algo. Imagino que si fueses chico también te interesarían las dos señoras que cruzan, porque estamos en el ámbito del pensamiento y del arte. Del ámbito erótico, que ellos hablen, nosotras actuaremos.

Besos de pies a cabeza, Pi.

Ventana indiscreta dijo...

Xuan:

¿y la cercanía? ¿condena al fotógraf@? El problema viene con el desplante del objeto o situación a fotografiar: que los queremos sin distorsión, naturales. Sólo las estatuas nos van a permitir la mínima distancia sin inmutarse, pero claro, una paloma puede aterrizar antes del click.

Ya ves, Xuan, hay ríos que no cesan, hay rayos que no cesan y ríos que nos llevan.

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Hoba:

'secuela asfáltica'. ¿Tienes algo en contra de de los caminos de tierra?

Aquí, en Madrid, tenemos el Monasterio de las Descalzas Reales. Me acercaré un día a ver por que recuerdos transitan. A confesarme no.

Besos, rubia.

Ventana indiscreta dijo...

Inés:

sabedora tú de mi escasa estatura, no mas de 5 centímetros que tú, espero que me ayudes en la próxima elección de unos zapatos de taco (como tú los llamas).

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Miradme, Alonso, miradme al menos es lo que dicen siempre unas buenas piernas. Y unas buenas piernas nunca mienten.

Abrazos.

Ventana indiscreta dijo...

Peletero:

Tesitura:

(Del it. tessitura).

2. f. Mús. Altura propia de cada voz o de cada instrumento.


Via Senato: música de altura, pudiera ser de un Él o una Ella.

Certeza:
con esos zapatos a andado muy poco.

¿A que no te gustan las suelas desgastadas?

amparito dijo...

Sofia
¿Habré inventado una paradoja con eso del tacón plano?
El otro día ví un documental que defendía la hipótesis de que el mundo de los humanos es como es porque así lo han querido las mujeres... Igual... pero a mi aun se me ocuren mundos mejores ¿no?
Seguiremos imaginado... Chicas y chicos (si no no sería divertido)

El peletero dijo...

No, no me gustan, pero cada zapato para cada ocasión. No haga juicios de valor, querida Sofía, ya sabe que uno no sabe lo que otro piensa hasta que no se ha calzado sus zapatos.