domingo, 14 de noviembre de 2010

Antihorario


Existe un diálogo permanente en todo lo que nos rodea. Un diálogo silencioso que, al menos para mí, es el más pertinente. Basta quedarse como observadora en un parque para ver como percibes las palabras de los cogotes. El señor del sombrero giró, en sentido antihorario, 90º para ir acercándose a la chica de al lado que, simplemente leía un libro. El sentido antihorario de las cosas es muy recomendable. Y, os lo juro, yo, en todo momento, tuve en cuenta lo que el señor le iba diciendo en lenguaje reservado y oculto y cómo ella, aparentemente al margen, le contestaba en ese intento de entenderse en una grata conversación.

4 comentarios:

Miquel dijo...

Estoy de acuerdo...salut ¡¡

El peletero dijo...

Esto debe ser porque la chica es argentina o australiana, del hemisferio sur y allí todo lo hacen al revés.

Saludos.

mateosantamarta dijo...

Hoy puedo escuchar la música: muy agradable. La chica me suena.
No sé si existe ese diálogo, pero sí que se establece una relación.
Un abrazo.

Shandy dijo...

El sentido antihorario le permitió al caballero del sombrero ser discretamente indiscreto, y la dama, con discreta pero atenta indiscreción, supo percibir el mensaje de su curioso observador con generosidad.
Tan importante como el lenguaje verbal es el lenguaje gestual, una mirada, una sonrisa, una postura... un codígo kinésico que hay que saber leer e interpretar.Y por lo que aquí observo hay un buen emisor y dos buenas receptoras. Un buen diálogo en blanco y negro y a tres bandas.