domingo, 17 de octubre de 2010

Vou-te ver

Odes de Ricardo Reis

Vem sentar-te comigo, Lídia, à beira do rio

Amemo-nos tranquilamente, pensando que podiamos,
Se quise'ssemos, trocar beijos e abrac,os e carícias,
Mas que mais vale estarmos sentados ao pé um do outro
Ouvindo correr o rio e vendo-o.


Al pie del mar me hallo. Cercana a la desembocadura. Por tus palabras ya estoy yo remando, recortando el final del río. Suponme lenta, con la cadencia del albatros. No sé si arriesgarme a decirte la afluencia de mi delirio por el amor. Te voy a ver, llevo inscrita. Vou-te ver, diría Pessoa.



NICOLA PORPORA 1686-1768
Siface (Pietro Metastasio)
Atto secondo, scena IV

Siface

Come nave in mezzo all’onde
Si confonde il tuo pensiero;
Non temer che il buon nocchiero
Il cammin t’insegnerà.

Basterà per tuo conforto
L’amor mio nella procella;
La tua guida, la tua stella,
Il tuo porto egli sarà.

NICOLA PORPORA 1686-1768
Siface (Pietro Metastasio)
Acto segundo, escena IV

Siface

Como un barco en medio de las olas
se halla conturbado tu pensamiento;
no temas, que el buen timonel
el camino te enseñará.

Bastará para tu consuelo
mi amor en medio de la tormenta;
él será tu guía, tu estrella
y tu puerto.

6 comentarios:

Miquel dijo...

Conturbado tu pensamiento...Hace mucho,, mucho tiempo que no escuchaba esa palabra...Ahora me viene otra a la mente, ofuscado....Pero conturbado es una palabra vallinclanesca, preciosa, exacta, de aquellas antipolíticas, porque dice lo que quiere decir....salut. Muy bello el poema....

Inés González dijo...

Si tengo que graficar esta bellísima entrada Sofía diría que estás parada frente al Río de la Plata, conturbada, ofuscada ante el magnífico espectáculo: mar y río se funden en un atrevimiento como el de Cecilia Bartoli ante la música barroca de los castratis.
Mar de palabras, mar de fluídos dulces y salados, sólo la fortaleza sobre el timón puede al barco guiar en medio de esa vital tormenta.
Has dado un giro a las entradas, se ve que el otoño te sienta bien, es bueno saberlo, no?
Sos grande piba.

El peletero dijo...

Un río, una barca y un marinero

Suponme lento, con la cadencia del barquero.

mirada dijo...

Nena, meniña, nena!!
Me mataste, Sofí!!

Shandy dijo...

Tres textos, tres contextos, tres estados diferentes, tres formas distintas de expresar y manifestarse el sentimiento amoroso. Una contenida propuesta, una promesa inminente, un ofrecimiento apasionado. La gradación del sentimiento amoroso se significa en espacios simbólicos, la apacible orilla de un río, la ría como espacio confluyente y un mar agitado. En los tres se manifiesta un temor, el miedo a la perdida o al fracaso, hay por tanto un deseo implícito de perdurabilidad del amor. Paradójicamente el más peligroso y difícil de mantener es el último: hemos llegado a la cumbre, ¿y ahora qué? El más perdurable e incierto es el primero, el más deseable y esperanzador, el segundo.
Muy hermosa e interesante esta trilogía.
Triple beso, manchega

Tomás Rivero dijo...

Demasiada belleza, para un marxista, y permanecer impasible.
El "no poder hacer" me trastoca y me enloquece.

Me traes a este lugar de barcas y arrecifes...he encallado en las rocas.

Un beso.