domingo, 31 de enero de 2010

San Fiz



A través de la entrada 'Tabletas, libros, bragas' cuaderno de Alfredo J. Ramos, La posada del Sol de Medianoche, llego al poeta Ángel García López, poeta gaditano, de Rota, 1937. Leo algunos de sus poemas y digo, me cachis, cómo se nos pasan poetas tan buenos y, a cambio, nos zurran la badana con miles de estupideces narrativas que no valen ni un pimiento. Mi amiga Shandy ya me contó cómo sus paisajes de infancia, incluso su propia casa, desapareció porque el ayuntamiento de Lugo decidió urbanizar toda la zona de San Fiz, pueblecito con muchas historias entrañables que ella ha ido descolgando en su cuaderno a través de relatos. Esa zona es la que se ve en las fotos. Ahora, como los tiempos vienen mal dados, la construcción quedó paralizada, ni siquiera se construyó una triste casa. Para ella, ese paraje de San Fiz, fue como una selva. Pues así se titula el entrañable poema de Ángel García López que conjugo en esta entrada:

La selva

A Gumersindo y Carmen Galán


Justo donde la casa, el hormigón que gira
levantándose, las piedras
y el ladrillo obediente, estuvo, no hace mucho,
la selva.
En otro tiempo
Nada recuerda ahora
la feria del vivir .Las hierbas altas
de antaño. Tanto trébol.
Los niños que corrían descubriendo la flor.
La bella historia
del nido. Aquellos árboles.

Alguien sembró su rayo, la fiereza exultante
que el dorso es de la savia.
El hierro se erige en el lugar. Los albañiles
elevan la argamasa. Inician torres
de cemento durísimo. El escombro
se posesiona del verdor. Asfixia con su polvo
los animales libres de la tierra
que, un día no lejano, procrearan
su estirpe.
Ahora es el triunfo
del bodegón sobre la gracia viva
del vegetal.
Todo engaña,
recuérdalo. Es efímero. Tanto espejo que finge
sus plurales azogues.
En el lavabo
cruzan cigüeñas, estorninos gigantes,
con un cesto de frutas
en la voz.
Corren grifos. Hermosas cataratas
y cisternas.
Fúnebres melodías en el agua que brota.
Aquí
yacen, podridos,
el mundo liliput de los insectos,
las hormigas menores. Tantos seres
de estatura inferior, hoy calcinados
bajo el jardín.
Detrás de los visillos
se iluminan estancias, otras flores ingenuas
que están como enterradas en el cuadro. Sin aire
y sin perfume. Cadáveres que el óleo
representó.

Todo es así. Recuérdalo:
figuras que se borran. Espejismos. Adobes.
No.
No hay nada que nos duela si no es la carne misma
la que sufre. Alguien desconocido, cada tarde,
se entrena
pensando cómo herir.
Nació, a nuestro pesar , la arquitectura
donde el ramaje puso su hermoso pie silvestre.
Trazó las alambradas de la verja,
los bancos del zaguán. Toda esta flora
que suplantó lo vivo de aquello que aquí fue.
Nada recuerda ahora la bella floración,
los minaretes pulcros del enebro. La lluvia
de los tímidos sauces.
Ahora, qué hacer, son ya los signos
de la grandeza. El tiempo,
cada río, lleva su historia al mar.
Todo fenece, cambia
como un rostro.
Se viste ahora la selva
con la tibia casulla que decora y maltrata
la presunción.
Abdican de su trono
las ramas. Los gorriones se aman en la acera.
Se persiguen el vuelo
sin encontrar más sol que las cenizas
de la luz.

Justo el lugar.
Aquí, donde la casa
ésta que, sin deber, pienso es hermosa.
Donde amanecen vidrios y mosaicos,
la herramienta que brilla, estuvo el polen.
Recuérdalo. ¿no era
como subir a una montaña?
El ojo
iba trazando su ascensión. Crecía
el fresno su abundancia, su violenta conquista.
Y el roble alzaba intacto
su tronco, lo que el pájaro pudo
traer desde la sierra.
El pico ya salobre
de azul que era mar .Tallos de nieve.
Olvido y herbazales. Nuevo aroma
que hoy grita en pebeteros
de cristal. Otros sándalos. Maderas
donde el disco del sol decanta el turbio oro.

Hoy, ya fauna distinta, el hombre mira
con dolor el paisaje
que vio feliz. Oye llover
como trinar. Costumbre ya del duelo.
Que todo es un museo, preparado
con sed de lastimar. Pero nosotros
resistiremos.
Haremos la pupila
un viejo arcón de plata.
Y siempre será selva
nuestra memoria.

De "A flor de piel"

9 comentarios:

mateosantamarta dijo...

El poderoso caballero y sus siervos se encargan de devastar la tierra y de encumbrar nulidades para consumo de la masa no pensante. Poemas como el que recuperas se encargan de devolver lo hurtado. Unas fotos de este lugar antes del atentado servirían
para ver la magnitud del ultraje a la tierra. Un afectuoso saludo.

JosepMª dijo...

Fotos desoladoras.
Urbanizar,
a medias
o a tercios.
Ahí queda el cemento muerto.
y los pobres,
siguen sin casa donde meterse.

El texto (poema) de Ángel García López se clava como una daga florentina:
Precioso y desgarrador.

Derivación:
Los pobres trabajadores no se podrán jubilar a los 65 años.
Tendrán que esperar (pagando) dos años más.
Los privilegiados que disfrutaban nómina en mega-empresas, se pre-jubilaron (cobrando) a los 50 años.
Buscad en el diccionario de la RAE:
1º-Justicia social.
2º-Hijos de puta.

alicia dijo...

Precioso poema que nos siembra de selva el interior. Anoto su nombre para continuar la búsqueda...
(qué tristeza lo de Fiz! Un mundo socavado en pro de la estepa de asfalto)

Amando Carabias María dijo...

Es tremendo lo que estamos haciendo con nosotros mismos, el daño que nos causamos por el dinero, sólo por el dinero.
No sé a ti, no sé al resto, pero a mí me produce más desolación el desierto urbanizado que el desierto de la naturaleza.

Me sigue encantando esta capacidad tuya de indagar, de mirar cada recoveco y de mostrarnos las imágenes, los sonidos y las palabras.

Merce dijo...

En un principio yo creia que hablabas de este San Fiz el cual conozco desde hace muchos años y muy cerca de el tambien se va extendiendo como si fuese una horrenda epidemia este tipo de preurbanizaciones poligonales, las cuales permanecen desiertas durante años y años en espera de que alguna empresa decida instalarse en el medio de la nada... lo mismo ha ocurrido con zonas horrorosamente residenciales que rompen con el entorno resquebrajandolo, e hiriendolo de muerte...

Buena entrada!!!

Bicos

Shandy dijo...

Querida Sofía, ver estas fotos, leer tu entrada y "La selva" de A. García López es generar en mí emociones y sentimientos encontrados: "El hombre mira con dolor el paisaje que vio feliz".
"Justo donde el hormigón estuvo La Selva", sí así ta emputecido lo bello, tan conmovedor y doloroso como lo describe el poeta, y ahora "El escombro se posesiona del verdor".

Este poema es la historia de la destrucción de muchas Selvas, de tantos otros paraísos perdidos. San Fiz es sólo un ejemplo más.

"El tiempo, cada río, lleva su historia al mar".

"Pero nosotros Resistiremos
Haremos la pupila
un viejo arcón de plata
Y Siempre Será Selva Nuestra Memoria".

Gracias por ser memoria.

Y si "nació, a nuestro pesar, la arquitectura donde el ramaje puso su pie silvestre", al menos debería hacerlo con un mínimo de racionalidad, armonía, respeto por el entorno y por nosotros mismos. Dejo un vídeo de Amatciens pueblecito de Letonia, a 80 Km de su capital, Riga.

http://www.youtube.com/watch?v=pWLckBtN0Ig&feature=related


Para construir las casas se siguen dos criterios: una casa nueva no debe ocultar los paisajes naturales y cada parcela disfrutará de un pedacito de bosque y de un pozo de agua natural. Lo que no sé si es cierto es que por 200.000 Euros se puede comprar una casa de las que se ven. Son muchos euros, pero aquí por ese dinero tenemos en una colmena 100 metros cuadrados y los más pobres ni eso (josep, siempre remueve conciencia y con su derivación a la jubilación y yo a la privatización doblada que nos está metiendo de los servicios públicos, joder, boas noites...

virgi dijo...

Congoja que me da.
Por aquí más de lo mismo.
El poema, bellísimo en su tristeza.

El peletero dijo...

Apreciada Sofía, a una amiga mía le acaba de desaparecer la casa de su infancia, se ha ido vaciando con fallecimientos y traslados a residencias para ancianos. El mundo son también los lugares y las cosas, esas que se pueden tocar, cuando se van es como si parte de nuestro cuerpo se perdiera, mutilado. Nunca más volverá.

Algunos buenos poetas se nos escapan, porque lo importante casi siempre se nos sigue escapando. Y al final, sólo queda nuestra soledad, incluso ella sabemos que también terminará por escaparse.

Saludos

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias por la cita y por la recuperación de un buen poeta, algo olvidado. El poema que cuelgas encierra buena parte de la historia de tantos lugares arrasados por la especulación y que, a la postre, como se está poniendo ahora de relieve, han sido también una de las causas (quizás la principal) de la situación penosa que vivimos, pero de la que saldremos. Un abrazo.