lunes, 25 de enero de 2010

Búfalos

Bosque de fresnos entre el río Manzanares y el Jarama




Búfalos

Me veo en ese bosque
a la caída de la noche
como un acento desbordado
de silencio y añado
que el río era un cantor
constante, siendo
los búfalos la parte
del sueño más acusada.
Pertenezco a esa fiebre
llena de semillas
en plena dotación
de luces, sombras y,
por descontado, ante ellas,
no me queda sino
desplegar el asombro.


18 comentarios:

XuanRata dijo...

Reconozco tu bosque y sus ramificaciones. En el mío no hay búfalos, pero el rumor incesante debe ser muy parecido.

alicia dijo...

Qué bueno el poema... qué bueno. Esos sauces desnudos y contundentes parecen búfalos en la madrugada. Asombroso el bosque de tus sueños

Inés González dijo...

Esta foto me ha parecido muy perturbadora Sofía, será por el color, las ramificaciones cerradas y toda la magia que envuelve al lugar,búfalos inmóviles, manada de madera, precioso poema...

Ventana indiscreta dijo...

Xuan, mi bosque, nuestros bosques, son continuos engastes que los ojos hacen en el entorno. Por fortuna es lleva mucha vida a cuestas y de ahí esa aura misteriosa.
Noté su aliento de sus belfos y su cálido aliento.
Y, es más, si persisto y anochezco allí, no hubiera descartado algún elfo.

Ventana indiscreta dijo...

Alicia:

Uno de los bosques de mis sueños es ese de ribera que está a unos 15 kilómetros de Madrid, frente al pueblecito de Rivas. Pero los bosques requieren su momento, su silencio y, te aseguro que, si participas de ellos, te llegan a contar cosas maravillosas. Hasta poemas como ése.

Ventana indiscreta dijo...

Inés:

Si alguna vez vas por ese lugar te puedo asegurar que la manada de madera es prolija, diversa y hermosa.

Mirada dijo...

Me encanta como ha crecido en ti, como se ha desarrollado...
Porque este poema es muy emocionante, muy humano, muy exacto en transmitir lo que llevas en las entrañas, me parece excelente.

Ventana indiscreta dijo...

A ver, Mirada, se nota tu parecer emocionado acerca del poema que he hecho. Lo que ya me parece excesivo es tu capacidad para la visión retrospectiva: ¿viste el poema desde cuando era chiquito y luego cómo se desarrolló? Lo hice en un plis, plas, mientras escuchaba a Teresa Salgueiro. Eso sí, a la palabras las amamanto con asiduidad.

Bicos, maja.

Mirada dijo...

Querida, tu puedes dudar, pero yo nunca dudaré de lo veo.
Un abrazo enorme.

Amando Carabias María dijo...

Por suerte, cuando esta mañana he visto la entrada, no he comentado. Me hubiera perdido el tema musical que has escogido.
Y ahora me perdonarás, Sofía, que te diga que el poema es maravilloso, pero leyéndolo con la música (sobre todo el principio) se convierte en sobrecogedor, pero no en el sentido del miedo, sino en el sentido más etimológico, lo que te coge desde arriba, lo que te coge entero.

Pertenezco a esa fiebre
llena de semillas
en plena dotación
de luces, sombras y,
por descontado, ante ellas,
no me queda sino
desplegar el asombro.

Escribiste eso y no sé, si es un autorretrato, desde luego, a mí me retratas.
Un beso

JosepMª dijo...

Cuando nos bañábamos en el Ebro,
había un bosque de ribera:
Olmos, chopos, álamos, sauces...
A su tiempo,
lo talaron.
Plantaron
melocotoneros,
a millares.

Ahora me baño en casa.
Y, cuando la cosecha
de melocotones
es óptima,
tiran,
gran cantidad,
a la basura.

manolotel dijo...

Ese poema breve que sale, no de los sentidos sino de las entrañas; no de lo pensado sino de lo soñado, trae añadido un ritmo que no proviene del conteo de las silabas sino del acariciar de la brisa entre las ramas desnudas (que aparece también en la canción con la que nos deleitas). No precisa más rima que la del eco de la palabra sobre la penumbra y la neblina.

Puede ser el retrato de lo imaginario que asoma apenas en la foto sin desvelarlo.

A veces sale así y está bien que esté uno a la distancia adecuada para "disfrutarlo".

Un beso grande.

Ventana indiscreta dijo...

Mirada, ya me contarás, pues tengo una entrada con ese juego del 'Veo, veo, ¿qué ves?

¿y qué cosita es?

Bicos.

Ventana indiscreta dijo...

Amando:

Gran parte de autorretrato tiene ese poema y me alegro que formes parte de ese sentir y de ese semillero. La música la escojo con sumo cuidado dentro de las opciones que poseo en mi bodega musical. Trato siempre imbricar todo, texto, foto y música. Y me alegra que participéis de todo.

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Josep:

Eres implacable, Josep. Cuando la cosecha es óptima, bien dices. Menos mal que no has dicho que fuera superabundante. ¿No entra la confitura en la mente de los tarraconenses? ¿producimos más de lo que comemos? ¿no producen más de lo que producimos? ¿por qué no talamos lo melocotoneros y sembramos eucaliptos?

Ventana indiscreta dijo...

Alto ahí, Manolotel, que sea el poema entrañable no quiere decir que proceda de un sueño. El sueño me lo invento, con lo cual, imagínate qué credibilidad darle. Esta muy pensado, te lo aseguro y,además sé cuando supone un pleno disfrute para mí.
En esta ocasión lo fue y, seguramente, por estar a milímetros de las palabras.

Besotes.

virgi dijo...

Hermosos búfalos. Esperan impasibles que el rumor del río crezca para empezar la danza.

Ventana indiscreta dijo...

Virgi:

Te puedo asegurar que esos búfalos son inofensivos y, además, permiten la cercanía sin problemas.