viernes, 19 de junio de 2009

Posesión



'Te viene por voz el castillo herido' le podríamos decir a la princesa Éboli que habitó este castillo de la Puebla de Almenara. Aunque tantas fueron sus posesiones que el ver así el castillo en su estado actual no sé cómo le iba a entrar, si la voz sería de lamento o de indiferencia. De lo que no se puede un@ sustraer es de la vista que se desboca desde la sierra Jarameña: Mancha pura, viñedos y cereal en una de sus vertientes, y Alcarria por la otra, con olivos, carrascas y monte bajo. Aun con su ojo tapado imagino que aquella princesa algo vio por el otro. Hemos oído el endecasílabo, hemos imaginado la vista. Ahora, para completar los sentidos, oler por gusto el aroma principesco de esa 'Princesa' que interpreta Ara Malikian Y José Luis Montón. La música, al menos, sí la poseemos.



7 comentarios:

Merce dijo...

No sé que tienen los castillos, al menos en mi, despiertan una curiosidad inmensa. Se cruzan mil y una historias a través de sus pasillos, ecos pasados que me atraen. Me gusta ese castillo, incluso en el estado en que se encuentra.

Batibiquiños

virgi dijo...

Castillos: siempre una aureola de cuentos, guerreros, dragones, princesas.
Precios tema, también los anteriores: Recordé a una chelista que vimos hace muy poco, Sol Gabetta, alma pura en las cuerdas.
Gracias por la música, besos

Shandy dijo...

Dona Sofía de la Mancha, si la bisoja (o tuerta) Princesa de Éboli pudiera escuchar la música de Ara Malikian, seguro que habría oído con los dos ojos.
Acabo de leer, por el enlace que dejaste, la biografía de Ana de Méndoza. Interesante y curiosa mujer, desde sus conflictos con Teresa de Jesús y sus intrigas en la corte, hasta el cruel encierro en una torre que padeció los últimos días de su vida.
Desde las ruinas de ese castillo, su voz me llega como un lamento.
Gracias por traer a estas dos Princesas.
Besos desde mi torre ( encierro voluntario, y además tengo trenzas largas)

La sonrisa de Hiperión dijo...

Parece como si hubiera visto a Sir Lanzarote Salir del castillo en su caballo... Bueno el Mío Cid... que más de nosotros...
jajajaj

Saludos!

JosepMª dijo...

Aún heridos de muerte, me fascinan.
Cada castillo
me produce una diferente sensación.
Según su estado,
su lugar,
su Historia.

Recuerdo
que, en Montsegur,
se me puso la carne de gallina.

Éste, de Puebla de Almenara,
me atrae.
Quiero ir.
Pasar la mano por las paredes que cobijaron
a la poderosa,
vengativa,
contradictória,
melancólica
Pricesa de Éboli...

ybris dijo...

Parece diferente la impresión que tenemos de la historia y sus protagonistas cuando lo hacemos de la mano de ciertos monumentos conservados.
Hasta la música suena de otro modo.

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Merce:

Yo sí sé lo que tienen los castillos: que desde ellos todo (o casi todo) lo ves. Una sensación plácida para la vista.

Virgi:

Castillos también como aureola de esfuerzos y mazmorras. Jodido lo pasaron allí muchos. Pero nos quedan sus vistas y el gusto por su arquitectura. La siguiente entrada en clave de sol. No sé si Sol Gabetta podrá volar como una golondrina.

Shandy:

Lo bueno de tener las trenzas largas es que, llegadas a ras del suelo, alguien decida escalar por ellas.(Besos trenzados).

La sonrisa de Hiperión:

Si veo un castillo no puedo evitar acordarme del poema de Tenysson:

LA DAMA DE SHALOTT
I
A ambos lados del rio se despliegan
sembrados de cebada y de centeno
que visten la meseta y el cielo tocan;
y corre junto al campo la calzada
que va hasta Camelot la de las torres;
y va la gente en idas y venidas,
donde los lirios crecen contemplando,
en torno de la isla de allí abajo,
la isla de Shalott.
El sauce palidece, tiembla el álamo,
cae en sombras la brisa, y se estremece
en esa ola que corre sin cesar
a orillas de la isla por el rio
que fluye descendiendo a Camelot.
Cuatro muros y cuatro torres grises
dominan un lugar lleno de flores,
y en la isla silenciosa vive oculta
la Dama de Shalott.
Junto al margen velado por los sauces
deslízanse tiradas las gabarras
por morosos caballos. Sin saludos,
pasa como volando la falúa.
con su vela de seda a Camelot:
mas, ¿quién la ha visto hacer un ademán
o la ha visto asomada a la ventana?
¿O es que es conocida en todo el reino,
La Dama de Shalott?
Sólo al amanecer, los segadores
que siegan las espigas de cebada
escuchan la canción que trae el eco
del río que serpea, transparente,
y que va a Camelot la de las torres.
Y con la luna, el segador cansado,
que apila las gavillas en la tierra,
susurra al escucharla: "Ésa es el hada,
La Dama de Shalott".

(Y lo que sigue)


Josep Mª:

En algo podremos estar de acuerdo:
en que lo más propio para un castillo es un monte seguro. En un llano, ¿qué sentido tendría la palabra castillo? Gran sentido tendría la palabra 'venta', ya casi en desuso. Pero aquí seguiríamos brindando. (Besos).

Ybris:

Siempre la historia tiene su férrea arquitectura, a pesar de sus impresiones. Besos.