domingo, 17 de mayo de 2009

Cobertura



Estamos en un templo japonés. Nadie perturba. Allí la sensación de armonía es un elemento más, incrustado. Una no tuvo esa sensación cuando estuvo. La tuve por comparación con el ruido, con la inquietud, con el escaso respeto que a veces se tiene donde vives habitualmente. Allí todo convive, si quieren, hasta con religiosidad. Pero no me interesa ahora este aspecto sino el corzo y el modo a como a él atienden. Destinadas ellas a navegar, a dedicar el reposo a un cordón que llamamos móvil aparece el corzo como una imagen insólita, como una naturaleza lejana, como una peluda ficción. Él sabe que allí todo el mundo es inofensivo. Éso lo sabe en un oler y abrir de ojos. Ellas, por un momento, llegan a dudar. El tiempo es de las ondas.

No quiero que de la naturaleza haya algún día escasa cobertura, es una sensación.

17 comentarios:

virgi dijo...

Simpático, curioso, crítico, ocurrente, profundo, sugerente...y más tiene este post.
En fin, las chicas miran al corzo. Tal vez nunca supieron que existía.

Shandy dijo...

Singular. La firma Benetton o una compañía telefónica te la comprarían. La mirada de esta espectadora se dirige primero a ellas, a sus caras, muy luminosas. Después, al mismo punto al que apunta la mirada y el hocico del animal. Entonces es cuando adviertes la cabeza de esa peluda ficción. La indiferencia de ellas, ¿es síntoma de buena armonía con la naturaleza y el entorno que les rodea?

Soy pesimista, querida Sofía. Hoy hay más preocupación por establecer una buena cobertura telefónica que por mantener la de la naturaleza.

Antón Abad dijo...

En España somos todavía un poco cavernícolas, pero vamos mejorando. He visto posarse a los gorriones en las manos de la gente en Hyde Park; conejos relajados en los jardines de Alemania, y ahora, a un corzo que seguro busca chupar wifi; nos vamos acercando. Una pena el espectáculo que damos con la tauromaquia y algunas otras "expresiones" del "arte" y el "folclore"

haideé dijo...

Mucho me temo que la cobertura del teléfono móvil aquí era lo menos importante, así como el corzo, que ya puesta, yo me pregunto ¿qué hacia un corzo en ese lugar? ¡! El problema de la fotografía, que al estar enmarcada en un pequeño receptáculo uno pierde mucha información valiosa, porque, ellas miraban a tu lado o espaldas... ¿qué era lo que realmente las atraía?
Adolescentes, todos fuimos adolescentes, o ¿se nos ha olvidado? Cuantas tonterías hacíamos por entonces... al menos yo hice muchas :)
Abrazos intrigados...

José de Braña dijo...

Cuántos litros de inocencia se pueden verter
en un estanque el que por ejemplo
ves en la foto había unas jóvenes
que cruzaban de punta a punta el

pueblo para venir a lavar la ropa ellas
andaban por la orilla de huertos y viñedos
y atraían la mirada de los que comían
fruta otras venían simplemente a

meter las manos después de haber
escrito cartas a maridos lejanos y cuando
el agua se apoderaba de su carne era como
si hicieran el amor con el oceano atlántico

Jean Portane

Merce dijo...

:) Sofía donde te metes para hacer estas fotos. Lo que nos dices es digno de ser meditado un buen rato, desde luego, pero yo me pregunto:

De donde has quitado a estas niñas embobadas con su movil... y... lo mas curioso, un corzo!!!??? podria haber aparecido un perro, un gato, no se... jajajaja pero el corzo???

Me repito, lo sé, pero me da igual, eres muy buena ;)

Bicos

MGA dijo...

Jejejeje.... una muy buena foto, si que es curioso un corzo con unas japonesas en un templo... bufff explicalo por favor... Genial.

ybris dijo...

¿Dices que en un templo?
Sorprendente y curioso.
Que nunca le falte a la técnica una oportuna cobertura de la naturaleza.

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Virgi:

No te quedes corta, puedes seguir con todo lo que tenga. Y de los corzos lo raro era el no verlos, comían y campaban a sus anchas por allí.

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Shandy:

Ya seríamos, al menos, dos pesimistas sobre este mundo tan real que en muchos momentos nos hacen creer como ficción. Tú has leído indiferencia y no digo que no la hubiera, pero denotar, denotan un cansancio a la legua.

Bicos.

Ventana indiscreta dijo...

Antón Abad:

Una de abejarucos tengo preparada sobre un letrero muy irónico para uno de estos días. Hermosos como los de tu cable. Y sí, con la tauromaquia damos la nota todos los años esforzándonos en colocarnos más banderillas en nuestro concepto de cultura.

Ventana indiscreta dijo...

Haideé:

Lo que las atrajo fue el corzo, su ternura, su muestra inofensiva. Y lo miraban a él sin más miramientos. Debían estar molidas de tanto templo.
Y claro que hemos sido jóvenes pero siempre habrá quien gane en tonterías y locuras.

Abrazos resueltos.

Ventana indiscreta dijo...

José de braña:

Entre las jóvenes hermosas propuestas por Jean Portane y las expuestas por mí media un abismo de recuerdo, no sé si también de época. Me quedo con las tuyas donde las cartas siempre superarán a la cobertura.

Saludos de nuevo.

Ventana indiscreta dijo...

Merce:

Siempre te lo diré: forma de estar, forma de ver, forma de intuir. Componentes éstas de una buena foto y que luego te gusten a ti ya es otro cantar. Pero veo que sí, al menos por cómo te posicionas.

Batibiquiños.

Ventana indiscreta dijo...

MGA:

La misma explicación que si a ti, estando en un parque, va y se te aparece una perdiz. Seguro que se ha descolgado de algún viñedo y quiere un poco de ciudad-pueblo.

Ventana indiscreta dijo...

Ybris:

Sí en un templo, y en Japón, por supuesto.
Imagino que habrás visto esos árboles sintéticos que entre sus ramas guardan la técnica necesaria para camuflar un repetidos de telefonía móvil. Así, por lo visto, se degrada menos el ambiente. ¡Lo que nos quedará por ver!

Besos silenciosos.

XuanRata dijo...

Pero en el momento de la foto es a tí a quien miran, y seguramente están más pendientes de sí mismas, es decir de lo que tú ves en ellas, que de todo lo demás. Es la interpretación que más me cuadra con la foto, pero claro, solo tú estabas allí. Tú y el corzo.