martes, 3 de marzo de 2009

Vangoghianos




Ya tuvimos un encuentro en el inicio de este cuaderno con una procesión de vides. Ahora aíslo una una cepa añosa a la que el tiempo ha dedicado su punto más inquieto de color. Así son los líquenes de vangoghianos, trazan su postura cuando la humedad ya no es transitoria, cuando el tiempo es irrefutable. Podrían las uvas de la variedad airén dar también vino de pinceladas exóticas. Nos conformaremos con un chato sencillo. Dejamos que el resto de cepas revienten en breve o, como se dice en la Mancha, empiecen a llorar la savia que tanto han retenido. Esa es la verdadera procesión: la de los ciclos naturales. Pero me quedo con la estética del retorcimiento, con sus siluetas de alma convulsa.

16 comentarios:

Ñoco Le Bolo dijo...

al acecho...

De todo ese retorcimento sale el mejor néctar de la tierra tal como de nuestro sufrimiento sale el mejor arte.
Vino con arte, perfecto maridaje.

...un beso
CristalRasgado & LaMiradaAusente
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Merce dijo...

Mi padre modelaba la cepa, mimaba ese néctar. El ya se fue, y ellas, poco a poco sucumben a su ausencia.

Biquiños

XuanRata dijo...

Las pinceladas de Van Gogh no reproducen los objetos sino la acción de los objetos. No sé si las cepas lloran o tienen el alma convulsa, pero creo que ese retorcimiento obedece a una forma de enraizarse en el aire que tiene un ritmo distinto al de las estaciones, más parecido al de la piedra. Por eso el liquen se confunde. O no.
Tus palabras están tan llenas de sugerencias que a veces no sé por donde agarrarlas. Se retuercen también como las cepas.

Ventana indiscreta dijo...

Algial:

El mejor néctar o vino sale no sólo del retorcimiento sino del buen saber seleccionar la uva y procesarla mejor. Hay arte que sale del profundo amor y dudo que en ese momento haya sufrimiento aunque con este se han dado las condiciones idóneas para el buen arte, desgraciadamente. Preferiría que no hubiese arte si con ello no sufriese nadie.

Besos acechantes.

Ventana indiscreta dijo...

Merce:

En efecto, a la viña nunca se la deja de moldear. Las pérdidas las llevo muy mal, pero la naturaleza siempre está en continuo movimiento.

Biquiños.

Ventana indiscreta dijo...

XuanRata:

Buena apreciación la tuya de Van Gogh. Cierta es esa expresión la de llorar en la Mancha cuando su savia se altera. Agárralas, siempre tienen su punto débil para menearlas, pero en el fondo no son tan retorcidas. Bajo mi punto de vista las considero sinuosas.

Besos acechantes.

Shandy dijo...

Me quedo con la palabra Vangoghianos y esa imagen final de tu texto "siluetas de alma convulsa". Me gusta esa definición, es como si deconstruyeras su esencia tanto con las imagenes ( sobre todo la primera) como con esas palabras.
Un abrazo

Paco dijo...

muy buena, son como fantasmas que renacen de la tierra.

saludos

sami, pagando el precio... dijo...

Hace tiempo que no paso a ver tu hermosa galería de fotos, que nunca me deja indiferente.

Ando un poco cabizbaja y poco sociable, ya pasare con mejores ánimos...

Te dejo un abrazo de osa admiradora tuya

Ventana indiscreta dijo...

Shandy:

Sabes que la deconstrucción no es lo mío, pero que el alma la tengo convulsa no te quepa la menor duda, es mi sino. Si me deconstruyeran, encontrarían mucho de vino en mí, lo llevo en la sangre.

Besos.

Ventana indiscreta dijo...

Paco:

A veces no son más que tierra que nacen de sus propios fantasmas. Esas viñas llevan abandonadas muchos años. Pues fíjate, esa misma mañana un Jhon Deere 2035 se dispuso a ararlas. Dejaron su aspecto fantasmal.

Besos acechantes.

Ventana indiscreta dijo...

Sami:

Cuando quieras entra y da esos zarpazos que tan delicados y reivindicativos sabes dar.

Un besazo de raposa.

jg riobò dijo...

En la anterior entrada era el cuerpo, ahora el alma retorcida de nuestra vida.

Ventana indiscreta dijo...

jg riobò:

Retorcernos es una opción tan natural y espontánea como el no echar la vista atrás. A veces es una opción obligada, éso es lo malo.

Araceli dijo...

Esta vez amplié las fotos y se me llenó la imaginación de ideas fotográfica. Pensaba lo estimulantes que eran esos troncos para desarrollar la imaginación con la cámara en la mano. Formas, alineaciones, macros, retoques... todo un repertorio parangonable a la descarga poetica (incluso filosófica) que tambien estimulan.

Ventana indiscreta dijo...

Araceli:

Un privilegio es encontrarse con esas formas telúricas. A mí me encabritan la emoción. Gracias por habértelas tomado así de bien.

Besos muchos.