martes, 3 de febrero de 2009

Fantasmal/1




No sé si estas escaleras subirán a los cielos. La certeza de que las hubo es clara. Si me gusta este tipo de fotos es por lo que transmiten. Imagino a gente que subía a un segundo piso, imagino el remanso de los objetos en el desván, vierto mi interés por quien allí moró. Si no conocemos podemos imaginar; si conocemos podremos dar la realidad, con mayor o menor imaginación. A veces una realidad objetiva contada con imaginación nos puede parecer hasta fantástica. Pero ahora estamos con las escaleras ausentes, con sus puntos de color, con todos sus anclajes. De pequeña me hacían bajar a una bodega para meterme miedo. Eran escaleras de obra, con ese punto de humedad que no dejas de recordar. Ahora son esas escaleras fantasmales.

9 comentarios:

XuanRata dijo...

Ahora las paredes son al fin escenario abierto al público, y los cuadros y las escaleras puro atrezzo, apenas un dibujo. Ahora que al fin comienza la función, los actores se han largado. Solo nos queda improvisar, hacer de actores para un público que vendrá más tarde, cuando ya no estemos...

Preciosa la primera con esa mezcla perfecta de exteriores e interiores sin solución de continuidad.

Albert {in itinere} dijo...

Comparto tu interés por las "paredes vacias". Siempre, sin excepción, lleve cámaro o no, tengo que pararme y me quedo observando un buen rato. Supongo que es la mejor definición del cadaver de una casa.

Merce dijo...

Yo siempre me quedo mirando esas paredes donde hay viviendas "planas" (asi le llaman mis hijas) siempre me imagino como serian, papel pintado, colores estridentes, escaleras que suben, bajan, azulejos...

Los recuerdos de la infancia permanecen, a veces la memoria nos lleva a aquello que hoy vemos absurdo pero que en nuestra niñez nos provocaba un miedo atroz.

Biquiños

Mariluz dijo...

Sí, la verdad es que con estas casas en ruinas siempre uno se imagina cómo serían antes, y cuál sería la vida de sus ocupantes.
Buenas tomas, Sofía!

Macachines dijo...

es un tema que siempre me ha atraído mucho, te dejo aquí el enlace a algo que escribí hace ya un tiempo : http://cuentosdemacachines.blogspot.com/2007/03/clase-de-fotografa.html

jg riobò dijo...

Escenografía de una vida que quedó abandonada un día y otro día y otro, hasta metamorfearse en escenario acogedor de aventuras.

Roberto Ayape dijo...

Veo que no soy el único que se queda mirando estas paredes al descubierto. Parece que muestran pinceladas de la vida que albergaron, de los gustos y las carencias. Como bien dices "si no conocemos podemos imaginar".

Me parece fantástico tu blog.
Un saludo.

José de Braña dijo...

Es real que sobre todo la primera fotografía de esta serie me lleva a viajar al lugar mismo, aún sin conocerlo. Podemos despertar nuestra curiosidad y con ella nuestra imaginación disfrutando de una gran aventura y de unas buenas experiencias, llenas de emociones y sensaciones. Por eso, también le denominamos arte.
Me encandila la variedad de colores de estas paredes.

Anónimo dijo...

Te falta algo más de sencillez en tus textos. No es que no sean buenos: lo son. Es sólo que hay que olvidar que la belleza no redunda en la estética de las palabras, sino en hacerlas invisibles para que lo que se dice parezca que no se dice con palabras.

Un saludo

P.D.: A mí me apasionan las fotografías así, no por lo que veo, ni por lo que imagino, sino por todos los pasados que ignoro, todas las tragedias comunes, los días de dormitorio ausente, o los niños gritando el día de reyes... esas cosas...