domingo, 8 de febrero de 2009

Detención








La muerte es la entrada al detenimiento. Se podría pensar a la inversa, pero no. El detenerse y mirar forman parte de mí desde hace mucho tiempo. Para observar a quien mira, a quien se para, a quien lee, a quien descansa, a quien siente, a quien disiente, a quien oprime, etcétera.

Mueres y uno de los últimos lazos que te queda es el estar expuesto en una vitrina donde una pequeña foto aún parece reivindicar una instantánea de inmediatez presencial. 'Si el otro día lo vi en la pastelería', 'Sí, el que trabajaba en el restaurante Molhóbico donde comí la semana pasada'.

De la cámara se podría decir que es una enviada de la muerte al detener analógica y digitálmente tantos momentos. Morsus diaboli: mordisco del diablo. A veces sí es endiablada la cámara: detener de la muerte la vida. Otras veces es lúcida, triste, festiva, entusiasta, engreída, luchadora, surrealista. Lo que tengo claro es el estado de ánimo de la cámara y el de quien toma la fotografía. Lo detenido será vida o muerte. Depende de quién y cómo lo vea.

6 comentarios:

Camarandante dijo...

Me gustó tu reporte.. "lo detenido, será vida o muerte..." me quedo con esas palabras que abren caminos para pensar la fotografía.. desde tu mirada.

La secuencia de fotos, impecable!
un buen trabajo.

XuanRata dijo...

Los chimpacés introducen una ramita fina en el hormiguero para que las hormigas asciendan y le regalen un suculento bocado. Pare ello el chimpancé ha tenido que detenerse y ha detenido el curso habitual de las cosas. No ha vencido a la muerte pero la muerte ha tenido que esperar mientras suben las hormiguitas. Es cierto que a veces las hormigas no están por la labor y otras veces el hormiguero está vacío. Pero aún así el momento de introducir el palito o de apretar el botón, es un desafío a otros detenimientos.
Es curioso como la serie dota de un significado diferente a las fotos individuales. O no tan curioso. Todos pasando ante la vitrina donde yace tal vez la unica reliquia de un vecino. Se queda uno más tranquilo sabiendo que al menos por un día uno puede ser protagonista.

jg riobò dijo...

Y seguimos mirando y parando para mirar.
Con la cámara recolectamos momentos muertos, de ahí que nos revuelva el contemplarlos.

Albert {in itinere} dijo...

Una buena serie. En la última aparece un niño mordiendo una fresa, el la bolsa de la señora. Disfruta de su fresa y mira hacia otro lado.

Merce dijo...

Muchas veces en mi tierra aparecen las esquelas pegadas a los postes, en los portales, o en cualquier lugar visible, esto sucede en las aldeas, en la ciudad no pasa eso. Aparte de que no me gusta asistir a este tipo de actos - y a quien le gusta?- casi distingo en que los que se celebran en las ciudades se vuelven casi un compromiso, sin embargo en los pueblos mas bien se vuelve una conexion social, no se...

Shandy dijo...

Me acabo de detener a pensar por primera vez si lo que veo en una fotografía es vida o muerte. Yo veo siempre vida, un instante de vida, detenido y retenido, aunque el/lo retratado no exista ya o no tenga una presencia física. Puede producirme melancolía, como tu secuencia de fotos, o incluso rechazo, pero veo vida.