jueves, 8 de enero de 2009

Inversión



No es que el invierno atenace el color, al contrario, lo espera. Invierno invierte. Su dedicación por excelencia es la nieve, por ello resalta más esta estación que repara en el frío.La breve pradera morada ahora es nieve serena. Vendrá junio y alzará ya del todo hasta extinguirse. El color entonces remonta, levanta y, por qué no, refresca. Un finísimo morado es ése, captado en alto del valle de Iruelas. Como si de caudales fotográficos de tratara, la cámara los capta y los invierte a lo largo del tiempo. Es ahora cuando he decidido hacer el reintegro: vuelve a estar todo el encuentro que protagonicé y que sentí: levedad al ver y tocar la vegetación con el dorso de las manos. Vuelve con el mismo porcentaje de entusiasmo, lo cual es garantía de buena inversión.

6 comentarios:

XuanRata dijo...

Conozco esa planta leve y su morado de terciopelo, donde ella brota el monte se ve con las manos.
Invertiste en valores seguros. Ahora recoges tus réditos en letras. Y son Letras del Tesoro.

Merce dijo...

Nunca se que me gusta mas, si tus fotos o tus reflexiones :) Total dominio de ambas! no deben ir separadas.

Biquiños :)

Fernando dijo...

eres parte de un ojo que nos trasporta...y desde lejos nos hablas de lo que quizás tampoco se ve..besos.

jg riobò dijo...

Qué poco somos en la Naturaleza.
Nos perdemos el invierno por el frío, nos perdemos los matices de la verdad.

gaia56 dijo...

el invierno también se acaba... y nacen nuevos brotes vivos..
un beso y felices timepos nuevos.

José de Braña dijo...

azúcar, dulce inversión, caricias dulces, eso evoca el tacto que se imagina..

Calor y ternura en este invierno, también.